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opinión

Freddy Marcano

Política vacacional

20 febrero, 2018

En Venezuela hay un calendario constitucionalmente establecido que permitió que en el siglo XX las elecciones, por muy imperfectas que pudieran ser, fuesen siempre puntuales. Sin embargo, en este siglo XXI, la convocatoria y efectiva realización de los comicios y referenda están bajo la absoluta conveniencia y capricho del régimen, el cual llama a elecciones o tomar decisiones trascendentales en los momentos de más apatía o de menos importancia política para la población. Este dato general señala un lugar común, mientras oculta otro más particular que pasa frecuentemente inadvertido.

En efecto, no por casualidad cada decisión importante y crucial se plantea cuando el régimen tiene el agua al cuello, por el mal manejo y el caos que han sembrado en el país. Se adaptan las elecciones para los meses o los días más inoportunos, incluyendo inicios del período escolar y vacaciones colectivas, sin olvidar los momentos más depresivos del ciudadano, ya sea en la búsqueda de alimentos y medicamentos o la inapetencia de participación en eventos relacionados con la política.

Los días feriados, los famosos puentes o las vacaciones colectivas que se consideraban sagradas – aunque, en estos momentos, no haya recursos para efectivamente vacacionar – trae sus beneficios a quienes plantean y convocancualesquiera comicios. No ha sido al azar que los instantes más polémicos de la vida nacional, en los últimos tiempos, se hayan dado en medio de las vacaciones escolares de julio o diciembre, y el mismo carnaval. Estas fechas ayudan a anestesiar la respuesta o reacción ciudadana y, así, confundir a la población.

Ya salimos de los carnavales y, no será por alguna convicción religiosa que la Semana Santa empiece días antes y concluya días después, en contraste con el calendario de la Iglesia Católica. Si éste ha sido el comportamiento natural de este régimen con respecto a estos eventos políticos, ¿por qué habría de extrañarnos que un 19 de abril o un 1 de mayo sea el escenario de un “choque” entre gobierno y oposición, si está ausente la opinión pública que se toma un descansito? Esta particularidad es propia de los autoritarismos en su conversión definitiva al totalitarismo. Lamentamos profundamente que no haya respuesta alguna por parte de la oposición organizada, o que se cree tal que es otro problema.

El socialismo del siglo XXI es el del gran feriado. Este gobierno explota el espacio político y desatiende al país que en el fondo reivindicó siempre sus días de descanso. Debemos recordar que no por casualidad, en décadas pasadas, los siempre presentes encapuchados paralizaban las actividades en los liceos y las universidades aún en nombre de los días de carnaval.

Un socialismo de asueto ciudadano es la conclusión, y los sondeos de opinión seguramente corroborarán esta maniobra constante, desapercibida e inadvertida, pero que le ha dado al régimen ganancias electorales sin tener ningún respaldo popular. Estas elecciones de asueto han mantenido a este régimen en el poder, puesto que hacen con constancia su política vacacional.

@freddyamarcano



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