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Organizaciones Lgbti a ND: Esperamos la pronta aprobación del matrimonio igualitario en Venezuela

10 enero, 2018

Pedro García Otero / 10 ene. 2018.- La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha dictaminado que todos los países de América deben permitir el matrimonio igualitario.

En nuestro país, los colectivos de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (Lgbti) han dado una batalla de más de dos décadas por tener los mismos derechos que las parejas heterosexuales y poder acceder al matrimonio en Venezuela.

Esa lucha está más cerca de dar frutos hoy, señala Giovanni Piermattei, director de Venezuela Igualitaria, una ONG que, dentro de la diversidad de los grupos Lgbti, se ha centrado justamente en el tema del matrimonio igualitario. En conversación con Noticiero Digital, Piermattei señaló que su ONG es “optimista” sobre que, próximamente, las personas homosexuales tendrán los mismos derechos maritales que los heterosexuales.

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Luego de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que exige a los países de la región reconocer la existencia de las parejas del mismo sexo y otorgarles el derecho al matrimonio igualitario; ¿cómo se ve la situación desde Venezuela Igualitaria, que justamente, dentro de los colectivos Lgbti, ha abogado en específico por este derecho? El tema ha desaparecido de la agenda de debate del país, por la crisis…

Con respecto al matrimonio igualitario en Venezuela y la poca discusión que ha tenido el tema en estos tiempos, desafortunadamente, por la crisis que estamos viviendo, esto no significa que no haya habido avances. En Venezuela Igualitaria hemos seguido ejerciendo presión en las instancias a las que hemos debido acudir, la última de las cuales es el Tribunal Supremo de Justicia.

La demanda de nulidad por inconstitucionalidad del art. 44 del Código Civil, que introdujimos en enero de 2015, aún sin cumplir los lapsos establecidos, ha ido avanzando y entró en período de sentencia, o sea, debe salir en cualquier momento. Además introdujimos en mayo de 2016, un recurso de inconstitucionalidad por omisión legislativa; la Asamblea Nacional no cumplió con los lapsos del proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario y ni siquiera se pronunciaron sobre el cumplimiento de los requisitos para su introducción, con lo cual se incumplió el reglamento de Interior y de Debates y lo establecido en la Constitución. Ese recurso también fue admitido y ya está en período de sentencia.

Y en diciembre de 2016, la demanda de amparo constitucional por derecho a la identidad que introdujimos por el hijo de Migdely y Ginybeth, quien nació en Argentina y a quien en Venezuela se le negó el derecho a la identidad por la doble maternidad, el TSJ desarrolló la sentencia 11-87-2016, en la que se hace una interpretación del art. 75 de la Constitución y se establece que las parejas homoparentales tienen los mismos deberes y derechos que las familias tradicionales. Si esto es así, el matrimonio y las uniones estables de hecho, como el concubinato, que existen para proteger a las familias, existen también para el matrimonio igualitario.

Somos un poco optimistas, esperando que el TSJ cuando dé la sentencia sobre la demanda que introdujimos, sea positiva. Lo que no sabemos es si van a hacerlo.

¿La sentencia de la CIDH sería un impulso para eso, o tomando en cuenta las relaciones del Gobierno venezolano con la misma Corte, y con la OEA, más bien resulte un freno?

La sentencia insta a los Estados y les dice que en función de las realidades de sus países establecerán sus propios tiempos. Pero ciertamente, Venezuela denunció a la Corte IDH hace cuatro años. Hace poco tiempo ratificó la demanda del instrumento. Es posible que esa idea que usted acaba de nombrar no se me había ocurrido, pero tenemos expectativa positiva sobre los pronunciamientos de la Sala Constitucional, que ha estado bastante a favor de nuestros derechos.

Pareciera que finalmente, el discurso básico de nuestra Constitución y de la oleada del movimiento del PSUV, que se afirma en favor de todas las formas de ser y de existir, se pudiera dar el cambio. Esperemos que lo de la CIDH no retrase la decisión.

Nosotros hemos denunciado que el presidente Nicolás Maduro está convocando a un nuevo Plan de la Patria, y no se ha avanzado en los lineamientos para la sexodiversidad que estableció el fallecido presidente Hugo Chávez en el Plan de la Patria 2012-19.

Y además se hizo un Plan Nacional de Derechos Humanos 2015-19 que estableció mucho más claramente las cosas que debería hacer el Estado para promover los derechos de las personas de la diversidad sexual. En eso tampoco se ha avanzado, más allá de la Ley para la Protección de las Personas con VIH o la sentencia 11-87.

Más allá de lo enunciativo, ¿ha habido avances concretos para el colectivo Lgbti en Venezuela?

Poco más allá de los avances en materia legislativa o judicial, la Ley del VIH y la sentencia 11-87, y de la Ley Contra el Odio y la Intolerancia, que aprobó la ANC, que acoge explícitamente la no discriminación por el orientación sexual, identidad del género y expresión del género. Nos temíamos que el objetivo de esa Ley iba a ser otro, y parece ser otro, pero se nos incluyó.

Una vez que la CIDH hace este exhorto, y que la sentencia salga, ¿cuáles serían los siguientes pasos?

Con respecto a la demanda de nulidad del Art. 44, el Tribunal Supremo puede hacer uso de sus potestades; el TSJ puede, como lo hicieron sus similares de Colombia y de Brasil, decir: “a partir de ahora, la gente puede ir a los registros civiles y casarse”, que sería lo óptimo. Lo siguiente podría ser, para seguir retrasando la cosa aunque parezca que avanzamos, decir que la Asamblea Nacional debe legislar, y poner un plazo.

En el caso de Colombia, ese plazo fue de un año. O como tenemos una Asamblea Nacional Constituyente, que parece tener poderes para legislar, pudiera ser que se la lance a la ANC para que legisle.

¿Qué oposición esperan, qué reacciones esperan?

Las reacciones contrarias siempre vendrían del fundamentalismo religioso, que sería, en el caso del PSUV, la Iglesia Cristiana Evangélica, y del lado de la oposición, por ejemplo, el cardenal Jorge Urosa Savino, que siempre se ha mostrado muy contrario a esta lucha que estamos dando.

Pero no esperamos que eso dure mucho tiempo, y tenemos el ejemplo de México, un país con mucho machismo y con una fe religiosa muy fuerte, donde el matrimonio igualitario tiene tiempo funcionando.



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