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opinión

Las falacias electorales del castrochavismo

30 septiembre, 2017

El chavismo -como fenómeno político que logra desde su primera aparición formal, el 4F92, una creciente popularidad (a diferencia de tantos intentos grupales y/o partidistas que sólo alcanzaron limitado apoyo -temporal y/o espacial-, como los desprendimientos derivados de AD y COPEI, o los experimentos electorales en torno a figuras con bastante fama y presunto arrastre: Pérez Jiménez, Wolfgang Larrazábal, Burelli Rivas, Renny Ottolina, etc)-, debe su relativo “éxito” a factores que simultáneamente explican su apoteosis y su degeneración;

1. El inevitable desgaste de la fórmula puntofijista, que comenzó en 1961 con la separación de URD, por no respaldar la expulsión de Cuba de la OEA -promovida esencialmente por Rómulo Betancourt, a raíz de las numerosas y demostradas intromisiones armadas del neoestalinismo fidelista para interrumpir la naciente Democracia en Venezuela-, y se acentuó al reducir su ética política y administrativa, con el derroche y la apariencia de nuevorriquismo que impregnó la primera gestión de CAP, 1974-1979, [por el alza enorme en los precios del petróleo, causada por la guerra del Yom Kippur -oct73- en el medio oriente, el cierre del Canal de Suez, los altos precios impuestos por la OPEP, y las consecuentes dificultades para hacer llegar los escasos y encarecidos barriles a sus mercados en Europa y Norteamérica (el último presupuesto nacional de Caldera I fue de 14.000 millones de bolívares, el primero de CAP I lo triplicó y pudo además crear un fondo de previsión para usos futuros). AD y COPEI gradualmente abandonaron sus debates internos, relajaron su ética, y en lugar de actualizarse y adaptarse a los nuevos tiempos y maneras de resolver los problemas tradicionales, se convirtieron en agencias de empleo, compitiendo entre sí en el terreno del proselitismo, lo cual generó creciente descontento y condujo al segundo factor. 2. La Antipolítica: Con los dos principales partidos desgastados y un racimo de pequeños partidos que no se diferenciaban de los grandes (incluyendo al MAS, que nació como antítesis del Partido Comunista tradicional, anclado en el estalinismo y la guerra fría, divorciado de las opciones democráticas y la genuina participación colectiva, en su praxis terminó mimetizándose con la mediocridad circundante). Era obvio el contraste con los grandes avances logrados durante los dos primeros gobiernos de AD -Betancourt y Leoni- [en materia de recuperación de las reservas monetarias del BCV, mantenimiento de la fortaleza del bolívar -devaluado de 3.35 a 4.50 y revaluado a 4.30 por dólar, para apoyar a la industria criolla-, la multiplicación de escuelas, liceos, universidades y la matrícula escolar, mientras enfrentaban las guerrillas promovidas desde la Cuba fidelista -lo que desviaba muchos esfuerzos y recursos, además de los daños por sabotaje a infraestructura y empresas, por parte de los violentos-], sin avances en la primera presidencia de Caldera (a quien correspondió implementar la “pacificación” de la ya derrotada guerrilla rural y urbana, y mantener la rutina administrativa sin cambios trascendentales), la ya mencionada Venezuela del “Ta’barato dame dos” cuando CAP I, el período “Toronto” de Luis Herrera, el Barraganato insolente con Lusinchi-Ibáñez.

3. El frustrado intento de CAP II por implementar las imprescindibles reformas que la economía dependiente del petróleo requería hacía cuatro quinquenios, fracasado por falta de idónea explicación (y la contradicción de no haberlo anunciado desde la campaña electoral, porque muy probablemente habría reducido su respaldo en votos, ya que la mayoría anhelaba un retorno al país del despilfarro con el primer CAP, una terrible e inviable fantasía popular). 4. El caracazo y los golpes militares, del 89 y 92 respectivamente: Una vergonzosa situación de anarquía que desembocó en saqueos y masacres, esencialmente ocurrida en la capital y sus alrededores (aunque la ultraizquierda le inventó escala nacional, para maximizar ese episodio, en el cual oculta su específica participación, que aún no ha sido investigada y determinada con precisión). Dos alzamientos derrotados en cosa de horas, pero que sirvieron -en especial el del 4F, el del 27N fue un apéndice menor-, para sumar fracturas a la ya delicada condición del país, por la creciente desconfianza en la capacidad de los partidos y protagonistas tradicionales para dar respuesta a los cada vez más graves problemas, acumulados por décadas, leña para la hoguera de la antipolítica, que produjo el espejismo del redentor en torno a la figura del golpista mediático, con su amague montonero que tocó fibras en el atavismo caudillista que yace en las mayorías venezolanas desde las guerras de independencia y la prevalencia de los militares en la conducción de la nación, con breves lapsos a favor de los civiles, los principios y valores de la civilización.

5. La injustificada y viciada destitución de CAP II, por una confabulación de Ramón Escobar Salóm, en abuso de poder desde la Fiscalía General de la Nación (vengando su repentina destitución como Canciller, en tiempos de CAP I), los “Notables” -un grupúsculo de opinadores centrados en dañar a CAP, sin pensar en los perjuicios que generaban al país- y los propios partidos, con AD incluido, que se sumaron a la cayapa contra CAP buscando pescar en río revuelto, sin darse cuenta de que favorecían al golpista mayor (a quien benefició Caldera II al otorgarle Sobreseimiento en lugar de Indulto -permitiéndole actuar en política como si no hubiera dado dos criminales golpes militares-, en pago por el respaldo electoral del chiripero -Caldera organizó al pre-chavismo- que le llevó a su segunda presidencia). 6. Otra subida de los precios petroleros [estimulada por la invasión de Aganistán e Iraq por una coalición occidental liderada por EEUU,], que puso el barril venezolano por encima de los 100 dólares, multiplicando por once los ingresos petroleros vigentes para 1998, sostén de la petrochequera y la exagerada bonanza financiera que fortaleció el “carisma” del golpista mayor, permitiendo sus arbitrariedades en todos los campos, por la generosidad con la que repartía barriles y dólares entre sus seguidores locales y sus cómplices -chulos- internacionales.

Las falacias esenciales:

1. “Chávez es un militar crecientemente preocupado por las desigualdades sociales, y tuvo una epifanía con el caracazo de febrero del 89, a partir de la cual decide organizar un movimiento patriótico, nacionalista y comprometido con la justicia, el que se expresa con rebeldía el 4F y el 27N”. FALSO: Chávez era un pintaparedes militante de la fachada legal del remanente guerrillero, RUPTURA, y fue infiltrado en las Fuerzas Armadas, a inicios de los años 70, con muchos otros, como parte del Plan B de Fidel, fracasado su Plan A violento, para que -con sus camaradas ñángarosos, ya con rangos de oficiales, comacates- diera un golpe militar. No se inspiró en el caracazo (probablemente participó esos días, contribuyendo a los saqueos y tiroteos furtivos), lo utilizó de excusa, llevaba casi dos décadas como ficha del castrismo, que saboteó la democracia en muchos países, primordialmente en Venezuela, la gallina de los huevos de oro para Fidel. Lo mantuvo en secreto por razones obvias, hasta que se vio obligado a buscar la descarada ayuda cubana en 2003, para evitar la derrota en el referendo revocatorio solicitado ese año contra él y su pésimo desempeño. De no ser por las represalias fascistas y los demagógicos repartos de las Misiones, durante la cómplice demora de 18 meses, con su 40% de respaldo no habría impedido su salida.

2. Chávez tuvo mayoría desde 1998; FALSO. En diciembre del 98 el REP contenía 11.013.020 electores inscritos, pero hubo una abstención de 4.024.729 / 36,54%, que sumados a 450.987 / 4,1% votos nulos, da 4.475.716 / 40,64%. 6.537.304 / 59,36% de votos válidos, de manera que considerando la abstención y los votos nulos como expresión de quienes estaban hartos de la política tradicional (y no votarían ni siquiera por el presunto redentor) la votación obtenida por Chávez -3.673.685 votos- representaba el 33,36% del total de inscritos en el REP, un tercio (poco menos que el respaldo a Allende en 1970, 36%, a quien el Congreso chileno le concedió la presidencia a pesar de no tener más del 50% y en virtud de sus promesas -luego incumplidas- de mantenerse en el marco del respeto democrático, desbordado por los extremistas de la Unidad Popular, alienados al fidelismo).

3. La falacia mayor y constante; El chavismo es democrático y lo demuestran las 18 elecciones que ha implementado y ganado. FALSO. La única elección en que no cometieron fraude fue la del 98 (cuando consiguieron ese 33% de respaldo gracias al desgaste de los otros contendores, la pésima selección de los candidatos contrarios y la insólita maniobra -faltando días para la elección- que pretendió unificar la votación en favor de Salas Römer, aumentando el descontento popular y la nociva tendencia hacia la presunta “antipolítica”). La abstención jugó papel importante en los dos referendos para, primero convocar y luego aprobar, la ANC del 99 (62,35% + 2% de votos nulos, y 55,22% + 4,55% de votos nulos, respectivamente). Esa anc fue convocada por el 35,65% y aprobada por el 40,23%, mucho menos de la mitad de los electores, lo que nos indica que ni la opción de una nueva Constitución, ni su promotor, tenían respaldo mayoritario en 1999. Para las presidenciales del 2000 la abstención alcanzó el 43,7% y los votos nulos el 5,3 % (suman 49%), y se explica el poco interés en participar, dado que el candidato “opositor” era uno de los golpistas del 4F92, caballo de Troya que regresó al redil rojo y ocupa alta posición, a pesar de llamar gallina al golpista mayor durante la campaña, y sus graves denuncias contra Chávez -responsabilizándolo por la masacre del 11 de abril del 2002-, pragmatismo inescrupuloso, muy al estilo de Fidel y sus maromas en la política mundial.

Que era un mito la alta popularidad de Chávez, lo demuestra la realización de la Marcha más multitudinaria que se haya visto en Venezuela hasta entonces, más de un millón de ciudadanos protestando en las calles -ese 11 de abril- contra el charlatán de Miraflores, que ya tenía medio país repudiándolo. Esa creciente oposición solicitó en el 2003 un Referendo Revocatorio, para sacar al pésimo presidente, cumplida la mitad de su período -tal como establece la Constitución- y surge una nueva evidencia del reducido respaldo electoral con que contaba: El CNE rojo rojito maniobró para entorpecer el trámite revocatorio, aplicó la operación morrocoy, rechazó varias veces las firmas recogidas por los solicitantes (con el argumento de que eran “planas”), y le entrega al régimen la lista Tascón, de quienes solicitaban revocar al arbitrario gobernante, con lo cual se desató un conjunto de muy fascistas represalias, para castigar a quienes osaron utilizar un mecanismo democrático y constitucional para salir de un mal funcionario electo, u obligarlos a dejar de apoyar el revocatorio (bajo amenazas de despido, persecuciones y otras bajezas, de las que son muy capaces). Por año y medio impidieron ese referendo, prueba de que sabían que lo perderían, a menos que produjeran los cambios en la actitud de ambos bandos, amenazando a los firmantes y ampliando la oferta populista a los seguidores, ya descontentos por la falta de resultados tras 5 años de “socialismodelsiglo21”. Le pide asesoría a su jefe Fidel, y se destapa la caja de Pandora de la invasión cubana envuelta en diversos engaños demagógicos, “misiones” todas bautizadas con nombres de próceres o denominaciones rimbombantes, en las que fue más la bulla que la cabuya.

REF REV: Inicio: 2 de febrero 2003, CNE rechaza firmas el 12 sept, solicitud 1 oct, recolecc 29nov al 1 dic, (requeridas 2.436.083), Validación 13 ene al 13 feb 2004, Procesadas 3.832.493 Validadas 1.832.493, Reparos 28 al 30 May 2004 876.017 solicitudes, Convoc 8 jun, Ref 15 ago.

En paralelo a la grosera demora del revocatorio por 18 meses, ocurre la contratación de la empresa Smartmatic, para reforzar el fraude con pátina tecnocrática, los resultados electorales inflados con multicedulados, fallecidos y virtuales, a favor del régimen, que en ningún momento ha tenido más de 40% de apoyo electoral real, pero ha sabido compensarlo con una serie de ardides que son un fraude permanente, antes, durante y después de cada proceso eleccionario. Con Smartmatic le dieron la fachada tecno-legal útil para acallar protestas, y confundir a buena parte de la opinión mundial (hasta que perpetraron el más descarado fraude con la Prostituyente del 30J17, convirtiendo dos millones de votos reales en ocho que requería la ocasión, sin la participación del 80% de los electores, y el mundo entero de testigo. Smartmatic tuvo que denunciarlo, para no quedar inhabilitada entre sus potenciales clientes, por ser cómplice de esa insólita estafa, cometida con absoluto desparpajo y prepotencia, con la MINORÍA que apoya a la agonizante dictadura, de lacayos del castrismo).

Resumiendo: El socialismodelsiglo21 nunca ha tenido el 40% del electorado total. Parlamentarias 2005: 75% de abstención, convocada por la Oposición. Parlamentarias 2010: Trampa del Gerrymandering-Salamandra, redimensionando los circuitos la minoría se adjudica mayoría de diputaciones en la AN, con el 48% de los votos. 2006: abstención 25,3% nulos 1,35% (total 26,65% 4.154.625 electores / 11.790.397). 2012: abstención 3.596.214 / 19,51% nulos 284.899 / 1,89% HCh 8.191.132 HCR 6.591.304 REP 2012: 18.663.549 [Giordani reconoció que para comprar votos, el PSUV raspó la olla, vaciando el erario nacional.] 2013: Maduro 7.505.338 50,66% (40,21% del REP) HCR 7.270.403 49,07% (38,96% REP), Oposición denunció fraude, pero el CNE incumplió su compromiso de revisar los Cuadernos, donde están las evidencias del fraude, las huellas dactilares de los multicedulados, fallecidos y virtuales, con los que inflan delictivamente su votación real (no lo pudieron hacer cuando su apoyo real se alejó del 40%, para la Reforma del 2007 y para las Parlamentarias del 2015). Más evidencias de que son minoría y no podrían ganar otro proceso electoral: Arbitrariamente “desproclamaron” a 4 diputados de Amazonas en enero del 2016, y ese estado lleva 21 meses sin representación parlamentaria, ni demostraron la presunta irregularidad, ni llamaron a elecciones. Impidieron en el 2016 el Referendo Revocatorio -solicitado desde abril- y las Regionales -debieron darse en diciembre- porque no hay manera de evitar que los resultados demuestren que al PSUV no le queda más del 14% de apoyo duro. Obstaculizan el ejercicio de los Derechos de la enorme masa de venezolanos en el exterior, les demoran la renovación de pasaportes y cédulas, la inscripción o cambio de domicilio en el REP, no instalan suficientes centros electorales (cerraron el Consulado de Miami hace años, impidiendo la participación de decenas de miles de opositores exiliados, sólo en esa jurisdicción).

La abstención en las Regionales del 15 de octubre 2017, exclusivamente beneficia al régimen, pues aunque votasen todos los seguidores actuales del socialismodelsiglo21, son minoría que no supera los dos millones. Con apenas mantener los 7,6 millones de la Consulta Popular del 16 de Junio, ratificamos al mundo entero que somos mayoría y que perseveramos por todas las vías democráticas para recuperar a Venezuela, su economía, la institucionalidad y el futuro que nos merecemos, como mayoría defensora de sus libertades. Yo no me abstengo.



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