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opinión

Luis “Balo” Farías

antecedentes estructurales de la crisis

5 agosto, 2016

La tendencia al mal es innegable, por ello, el poder debe dividirse, para evitar que se concentre solo en unas manos, lo que siempre derivará en corrupción y tiranía. Anónimo

Los antecedentes que acá señalaré, son un necesario texto introductorio a una visión de lo que sería el desarrollo autonómico del estado Táchira, vía referéndum, para una vez analizada y comprendida la propuesta que acá haré, entonces sí, convocar la consulta popular, desde la base misma de la sociedad, para lograr, a través de un ejercicio pleno de democracia y libertad, nuestra autonomía política y económica integral.¿Por qué un texto introductorio? Porque la crisis descrita y que enfrentamos es de vieja data, es extraordinariamente compleja, y ha sido un reiterado y frustrante experimento de organización política evidenciado en veintiséis (26) Constituciones que hasta ahora hemos tenido; hemos analizado 26 intentos de organización social, lo que ha ameritado un esfuerzo serio de estudio y análisis para comprender dónde hemos fallado, como premisa indispensable para concebir la solución regional (y nacional) que acá planteamos.

En cierta oportunidad, el Doctor Arturo Uslar Pietri declaró que bastaba cambiar “algunas cosas” para que Venezuela superara su eterna crisis; no nos dijo cuáles. En nuestro trabajo, -y en otros también-, se identifican tres causas estructurales de nuestra sempiterna crisis, que tienen su origen en el legado político de la colonia:

1) La federación de 23 Estados y 335 Municipios dependientes del Presidente de la República de turno, que debe ser cambiada por una Federación integralmente autónoma.

2) El régimen de gobierno presidencial imperial que centraliza en el Presidente de la República todo el poder, que debe ser cambiado por un régimen presidencial/parlamentario como el francés o simplemente parlamentario como el alemán, portugués o surcoreano; y

3). La economía petrolera monoproductora rentista, cuya principal empresa, Pdvsa, “es propiedad constitucional” del Presidente de la República de turno; que debe ser cambiada por una economía diversificada de libre mercado.

Estas tres características siempre han estado presentes en nuestra vida política, desde nuestros inicios como República en 1811. Hemos estado entonces siempre gobernados bajo lo que se conoce como un modelo de Estado Federal de poder centralizado, (EFCentralizado). Este gobierno, y todos los que hemos tenido, han tenido poder ilimitado centralizado en una o en pocas personas, porque así ha sido plasmado en todas nuestras constituciones. Y si algo está claro en la historia de la humanidad, es que las concentraciones de poder conducen inexorablemente al caos, la anarquía, la corrupción, el desgobierno y en muchos casos a guerras cruentas e inhumanas de grandes dimensiones. Debemos recordar a la Alemania Nazi de Hitler, la España de Franco, la Italia de Mussolini o la Rusia de Lenin por sólo nombrar algunas.

Sin embargo, existe otro modelo para gobernar: El Estado Federal de Poder Descentralizado (EFDescentralizado), cuyo gobierno civil constitucionalmente tiene poder limitado y descentralizado entre muchas personas o instancias, que cuentan con los recursos y las competencias necesarias para cumplir con la responsabilidad asignada.

El EFDescentralizado, se caracteriza porque su territorio es una federación de regiones autónomas; sus habitantes tienen amplias libertades y derechos políticos, sociales, educativos y económicos (propietarios de los recursos naturales y/o de las empresas que con los mismos se constituyan) dentro de una economía libre.

El gobierno central, tiene poder limitado y co-gobierna coordinadamente con los gobernadores de estado, los alcaldes y la sociedad civil organizada, porque así lo estipula el acuerdo, el pacto que la sociedad fijó, o sea así está escrito en la Constitución. El poder político, administrativo, económico, educativo, electoral y judicial se descentraliza entre el gobierno nacional, los gobernantes de los estados, los alcaldes y los ciudadanos; por ello se denomina EFDescentralizado.

Los países más desarrollados, prósperos, progresistas y de mayor calidad de vida en la tierra son, todos en el mundo, sin excepción, EFDescentralizados, independientemente de que posean o no recursos materiales, o hayan sido o no arrasados por guerras mundiales.

Los países más subdesarrollados, miserables, atrasados, pobres y de peor calidad de vida, con ligeras diferencias, son sin excepción EFCentralizados todos del tercer mundo, entre ellos Venezuela, independientemente de que posean o no recursos naturales incalculables.

El EFCentralizado tiene función y vida útil limitadas al nacimiento y consolidación de una nación, pero si se prolonga su vida más allá de estas funciones, se vuelve incapaz de satisfacer las necesidades de desarrollo del país y se convierte en un generador de corrupción, crisis y devastación debido a la enorme centralización de poderes que constitucionalmente tiene el Presidente de la República y a la estructura centralista y operatividad que le convierte en una maquinaria paralítica inadecuada para que el Presidente de la República y sus ministros desde Caracas, puedan planificar, instrumentar, administrar, supervisar y compenetrarse con las numerosísimas necesidades de un país en desarrollo, como en efecto hemos visto y padecido en los últimos 35 años.

Usted preguntará, ¿y quién determina que un estado federal se maneje así? ¿Quién o quiénes son los magos, que permiten que un estado federal sea eficiente? La respuesta correcta es: los ciudadanos. ¿Los ciudadanos? Sí, los ciudadanos. Les expongo: los estados federales están conformados por cuatro elementos: 1) el territorio, 2) los habitantes (o sea, los ciudadanos) de ese territorio, 3) las leyes que esos habitantes se dan (a través de sus representantes: los diputados constituyentistas) 4) el gobierno que esos habitantes eligen para que los guíe de acuerdo a esas leyes que ellos se fijaron, pero existe algo muy importante, y es que ellos (los habitantes) hicieron, un pacto, para entre todos, respetar esas leyes y ese gobierno, que se dieron; de allí viene la palabra federal: (del vocablo, foedus que significa, pacto, convenio o alianza).

Ese pacto se sella cuando los ciudadanos votan aprobando la nueva constitución. Por eso se dice: “los ciudadanos, votaron y a través del sufragio, aprobaron un nuevo pacto social, o sea aprobaron, una nueva constitución” y así lo estipula la CRBV en su Artículo 5. La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público.

Ahora bien, una vez conocidos estos antecedentes, analizaremos más adelante, ¿qué deberíamos hacer? ¿Qué debemos impulsar como sociedad para poder definitivamente superar el subdesarrollo, y atraso en el que estamos anclados? Atraso que nos tiene padeciendo una calidad de vida deplorable, a pesar de los cuantiosos recursos naturales que disponemos en nuestro estado y país.



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