end header begin content

opinión

Eruditos o profesionales

11 junio, 2015

Quienes nos dedicamos a la educación, a veces perdemos de vista que debemos educar al hombre completo y no solo llenar su cabeza con los datos que están en los libros. Nuestra misión no es formar eruditos, si por ello entendemos intelectuales que saben un poco de todo, pero que no profundizan en nada.

vaya al foro

Sabremos apuntar nuestros esfuerzos pedagógicos a lo principal, sabiéndolo distinguir de lo accesorio. Enseñaremos no solo a producir y a ganar, sino sobre todo, a vivir.

Decía Whitehead que la educación tiene dos mandamientos: 1) No enseñar demasiado y 2) Lo que se enseñe, enseñarlo a fondo. Es una síntesis maravillosa de lo que es educar.

No es lo mismo ser un buen profesional, que un profesional bueno. La diferencia está en que un buen profesional es alguien bien preparado y competente para desempeñar su tarea. Por ejemplo, un buen médico. El profesional bueno añade a su eficacia profesional unos rasgos que lo hacen valioso por su conducta, por sus costumbres, por su personalidad.

El profesional bueno debe ser también un buen profesional. No tendría sentido, ser bueno como persona, si a la vez no se capacita para ser un especialista eficaz en lo suyo, es decir, dominar una técnica para la que se preparó durante mucho tiempo.

Doy un ejemplo que puede clarificar cuanto venimos afirmando. En un examen de ingreso a la facultad de medicina le plantearon a los aspirantes el siguiente dilema: Usted no está seguro sobre si debe operarse o no, y le presentan dos cirujanos para escoger, ¿a cuál escogería? El primero es un profesional competente pero deshonesto y el segundo un profesional honrado, pero incompetente.

Un estudiante contestó: Si se trata de decidir si me hago o no la operación escogería al honrado. Una vez decidido a operarme, escogería como cirujano, al competente, Respuesta astuta pero errónea, porque supone que basta con ser “honrado” para ser buen médico. Y supone también que basta con ser “competente” para ser un buen profesional. Y ambos presupuestos son falsos.

Hoy día las universidades, -salvo raras excepciones-, ponen mayor énfasis en la preparación técnica y descuidan la formación humana de sus alumnos. Se omiten de los programas las materias humanísticas, que convierten al estudiante en persona y les enseñan a tratarlas como tales.

No se conforman con que domine las últimas técnicas de su especialidad, sino que le enseñan a valorar la persona global, como ser humano. El especialismo disgrega a quien lo ejerce y a quien lo sufre. Nos ha llevado a formar un profesional que sabe mucho de poco, pero no tiene la visión de conjunto. Y eso, a veces, se nota.

[email protected]



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com