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opinión

Decadencia de la parafernalia comunista

25 mayo, 2015

Se llama bolchevismo a la ideología del Partido Bolchevique que, bajo el liderazgo de Lenin, llevó a efecto la Revolución Rusa de Octubre de 1917 y estableció la Unión Soviética. Los bolcheviques se originaron como facción dirigida por Lenin en el congreso de Bruselas de 1903 del ilegal Todo Ruso Partido Democrático Soviético de los Trabajadores. El congreso se dividió sobre la cuestión de membresía del Partido que reflejó diferencias irreconciliables sobre el carácter y objetivos del Partido.

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La facción de Lenin tomó el nombre de bolcheviques (sustantivo que en ruso quiere decir mayoría) a raíz de su victoria sobre sus oponentes dirigidos por Martov que se llamaron mencheviques (minoría). En 1912 los bolcheviques se constituyeron como partido aparte. Se cambiaron el nombre a Todo Ruso Partido Comunista (Bolcheviques) en 1918, a Todo Unión Partido Comunista (Bolcheviques) en 1925, y a Partido Comunista de la Unión Soviética en 1952.

El bolchevismo es una ideología revolucionaria derivada de la adaptación del marxismo occidental adaptado a la tradición populista rusa. Después de capturar el poder en 1917 se impregnó con la tradición de autocracia rusa. Su teoría y práctica se han codificado en el canon del leninismo. Su originalidad histórica consiste en el hecho de que mientras retiene su apegamiento con el marxismo, abandona la idea marxista de que “la emancipación de la clase trabajadora se logrará por vía de los trabajadores mismos”, cosa que sustituyen por la idea derivada de Peter Tkachev según la cual la revolución social sólo puede ser lograda trayendo la conciencia de clase política a los trabajadores desde fuera de su clase, desde la inteligentsia socialista.

Los trabajadores por sí mismos no podían, de acuerdo con Lenin, lograr más que “conciencia de unión”, concentrar temáticas de mejorar sus condiciones económicas, en vez de ascender al nivel histórico que prescribe para ellos la teoría marxista. La idea concomitante de una fuertemente tejida y disciplinada organización dirigida por tales revolucionarios profesionales, fue propuesta por Lenin para superar el “atraso de las masas” y les fue imbuida con “conciencia revolucionaria” derivada de los conceptos de Ogarev, el amigo de Bakunin y Herzen, y de la práctica organizacional de los narodniks rusos. Pero Lenin mantuvo (hasta abril de 1917) el punto vista clásico marxista de que una revolución socialista no puede ser lograda sola en un país tan atrasado como era Rusia, donde las pre-condiciones económicas y sociales para “construir el socialismo” no existían.

Las “Tesis de Abril” de Lenin (1917) marcaron el próximo paso en la modificación del marxismo original sobre este problema: propusieron la toma del poder en “la atrasada Rusia” por el Partido Bolchevique. En efecto esto quiso decir la tácita aceptación de la teoría de Trotsky de Revolución Permanente, que preveía la revolución en Rusia como precursora de revoluciones socialistas en los más avanzados países de Europa.

El coup bolchevique en octubre de 1917 fue el resultado de la transformación de marxismo en leninismo, y al mismo tiempo marcó la llegada del bolchevismo en la escena histórica mundial. El fracaso de la esperada revolución socialista en Europa hizo inevitable una mayor evolución del bolchevismo. El partido de Lenin, ejerciendo el poder como una dictadura de una minoría, ahora tenía que construir el socialismo en un país donde, sobre sus propias suposiciones, estaban ausentes las condiciones marxistas para tal transformación.

Los bolcheviques se pusieron a trabajar para crear estas condiciones, y en el proceso el leninismo se convirtió en marxismo-leninismo, una formula ideológica para la práctica política de Stalin y sus sucesores, continuando las tradiciones bolcheviques y adaptándolas a nuevas circunstancias, algunas inesperadas y algunas de su propia creación.

El marxismo-leninismo es un término acuñado durante los debates ideológicos posteriores a la muerte de Lenin y utilizado contra los oponentes de Stalin en la lucha por la sucesión. Redefiniría el marxismo en términos de la teoría y práctica leninistas de acuerdo a la interpretación de Stalin. De la misma manera que se hizo con el recién creado culto a Lenin, sirvió para legitimar las políticas de Stalin y para establecer su propia autoridad política e ideológica.

En la era post-Stalin el concepto de marxismo-leninismo sirvió para legitimar a los sucesivos liderazgos soviéticos. También suministró base ideológica para la condenación de nuevas herejías y el establecimiento de nuevas ortodoxias en las policéntricas rivalidades comunistas. En el conflicto chino-soviético, el lado soviético castigó la desviación china de la verdad ideológica del marxismo-leninismo, mientras que los comunistas chinos justificaron su posición como basada en el pensamiento “marxista-leninista-mao-tse-tung”.

Así como el leninismo modificó algunos de los planteamientos del marxismo, el marxismo-leninismo fue siendo modificado por su continua adaptación a varias condiciones y tradiciones locales, mientras que su “universal verdad” es proclamada por todos los involucrados en eso.

Entre las políticas y métodos del estalinismo estaban el terrorismo burocrático y la propagación de aceptación obligatoria, tanto en Rusia como en Europa oriental, de las ficciones que eran aceptadas como dogmas en el movimiento comunista mientras estuvo vivo Stalin.

El estalinismo surgió cuando Stalin comenzó a consolidar su poder durante y después de su lucha para suceder a Lenin. Su política de “socialismo en un país” quería decir la colectivización de la agricultura y la industrialización forzada en la Unión Soviética. Para ello, Stalin expandió los controles policiales sobre la población, usando métodos despiadados: purgas, campos de trabajo forzado, policía secreta y otros métodos totalitarios combinados con culto de la personalidad de Stalin para obligar a la conformidad y presentar un cuadro de un mandatario benévolo y protector, con infinita sabiduría para un pueblo feliz y próspero, libre del “hostil capitalismo circundante”.

Todos los recursos de la propaganda del Estado, el monopolio de la información, el realismo socialista en la literatura, el re-escribir de la historia, etc., fueron utilizados para inculcar internamente esta visión de la realidad y propagarla externamente. El proceso de “de-stalinización” que comenzó con el “discurso secreto” de Kruschev en el 20 Congreso del Partido en 1956 y el repudio de “los horrores del culto a la personalidad” debilitaron la autoridad de la Unión Soviética a nivel del comunismo internacional. Los intentos por desasociar el estalinismo del marxismo-leninismo como base de legitimidad ideológica, tanto interna como externa, durante el período de de-stalinización, fueron minimizados después de la caída de Kruschev. La caída de la Unión Soviética y del comunismo ruso dejaron atrás toda esta parafernalia.



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