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opinión

Nancy Colina

Ganar un dólar por día

7 marzo, 2015

El dólar que realmente se consigue con mayor facilidad es tan alto que el salario mínimo del venezolano se traduce en uno solo por día, mientras necesita gastar de ocho a diez. Esto si consideramos que quien gana el dólar es un padre o una madre que debe costear los gastos elementales de una familia de cuatro.

opinan los foristas

Estamos bajo los efectos de la angustia provocada por la incertidumbre de lo que puede venir. En este país no hay certeza de nada. Todo lo que hacemos nos genera zozobra, a menos que no estemos enterados o que huyamos de una realidad fortuita como la nuestra.

La angustia es un sentimiento muy intenso y esta enganchada con la preocupación. Esto es lo que tenemos a granel. Vemos como cada día las colas se incrementan, nos damos cuenta de los productos que no van a llegar y que necesitamos para nuestra tranquilidad como personas activas, sufrimos porque las farmacias muestran unos estantes vacíos de medicamentos, cada vez más escasos.

Si desde la humildad de hacer una cola para conseguir un solo producto pudiésemos ver más allá de eso. Entender que mas allá de lograr comprar un pote de leche o una bolsa de jabón,es necesario pensar que con la situación como está, vamos a llegar a un punto donde ni esto, va a ser posible.

Un porcentaje alto de venezolanos pierde su tiempo haciendo colas bajo la presión de no alcanzar el producto que se vende, cuando llegan a la meta. Eso es incertidumbre. Muchos se desesperan y tratan de saltar por encima de los que están en los primeros puestos, porque temen no alcanzar a comprar lo que se vende. Eso genera toda clase de trifulcas.

¿Por que las colas?. Venezuela depende de las importaciones de la mayor parte de los bienes que necesita su población, pero no hay dólares, la divisa que requiere para importarlos. Esto genera la paralización de las actividades de producción, porque no se pueden comprar los insumos. Esto genera escasez.

La historia que vende el gobierno, está amparada por un dólar llamado preferencial porque esta a un cambio que mantiene en teoría, el bolívar fortalecido. Esto no es verdad, pero quienes dirigen al país aseguran que por eso los precios deben ser bajos. Según ellos, estos dólares son como un escudo contra la inflación, pero eso es puro cuento. La verdad es que pocos industriales o comerciantes alcanzan lo que se llama el dólar barato, el cual está tan escaso como la leche.

Las mentiras del gobierno no tienen límites. Hace poco llenó de ilusiones a los venezolanos menos suspicaces al l anunciar un sistema cambiario sin fundamento. Un dólar fluctuante que iría a ofrecer el Banco Central, el cual se ubicaba en 170 bolívares por dólar. Esto desapareció porque no hay reservas. Esto se traduce en más incapacidad para producir, aún a precios peligrosamente inflacionarios

Con la ausencia de las divisas, crece la angustia. Ver las horribles colas de cuadras y cuadras que hace el venezolano para comprar uno de los tantos productos que escasean. Lo más grave es que todo el tiempo que se gasta en esta larga espera representa el abandono de algo. Hijos, trabajo, hogar. Un desastre.

Al venezolano que gana su salario mínimo, quizás más del 60 por ciento de la población, que tiene que perder sus días de trabajo para hacer colas, que tiene que ir a los hospitales públicos a hacer colas para que los atiendan unos pobres médicos que cuentan con sus conocimientos, pero no tienen a su disposición los medios para brindar la atención debida.

Vivimos en un país donde la incertidumbre, donde los problemas nos acechan. No tenemos seguridad de nada y cuando vemos que hay un producto, cualquiera que sea, salimos a comprarlo porque no se sabe si se consigue después.

@nancycolina2



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