end header begin content

opinión

Salvatore Giardullo Russo

Diario 2001 / ND

¿Tiene futuro la democracia?

7 julio, 2014

Es evidente que los partidos tradicionales se han deteriorado. Se percibe en AD como en COPEI y el MAS, tanto por nombrar los más antiguos, la necesidad de una renovación programática y eventualmente ideológica, frente a los cambios estructurales generados en Venezuela a raíz de la Revolución Bolivariana. Pero el que aparezcan como desgastados, no significa que hayan perdido su apoyo electoral. Todavía hoy siguen siendo una alternativa, sumando un importante porcentaje de preferencia.

opinan los foristas

Inversa situación presentan los partidos de orientación revolucionaria. Se multiplican en su seno tantas tendencias de ortodoxia y tantas pretensiones de fidelidad al momento ideológico, que resulta imposible ponerse de acuerdo. Surgen y desaparecen los diversos grupos. Allí estriba su debilidad, por eso el afán de fundar y consolidar un partido que tratara de aglutinar todas esas tendencias, como el PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela). Donde Hugo Chávez (que en paz descanse), les ha servido de portaviones. Fallecido el comandante supremo, enfrentan la posibilidad de perder elecciones, en un futuro próximo y convertirse en un submarino, que a la larga provocará su desaparición del escenario político.

Es curioso e interesante tocar el tema de las divisiones. Si separarse de un partido del status conduce al fracaso, alejarse de los partidos sin base popular produce ganancias. Por ejemplo, de las juventudes de Acción Democrática en 1960, nace el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); en 1967 el MEP. También de AD surgió UN NUEVO TIEMPO y ALIANZA AL BRAVO PUEBLO. Del MAS salió el grupo PODEMOS y luego el VAMOS. Del MVR salió el grupo SOLIDARIDAD. De COPEI el partido PROYECTO VENEZUELA, PRIMERO JUSTICIA, CONVERGENCIA y VOLUNTAD POPULAR. En fin, divisiones y más divisiones, donde más allá de una ideología política, se basan en el arrastre de un líder que tiene cierto arraigo en el electorado venezolano.

La vigencia de los partidos es una cuestión de importancia vital para el mantenimiento del sistema democrático. Las asociaciones tradicionales, aunque mantienen sus bases y apoyos populares, parecen incapaces de renovarse en sus marcos doctrinarios y programáticos. La vigencia de los pragmatismos a corto plazo, que resultan tan poco efectivos y las dificultades en las que reiteradamente se ven algunos grupos al tratar de definirse dentro de los marcos de la Socialdemocracia Internacional, ponen de manifiesto sus respectivas esclerosis.

¿Será posible, que se vayan dando partidos políticos que sepan conjugar el poder que les da su crecimiento como fuerza popular, con el trabajo de incorporación y organización de los barrios, zonas rurales, obreros, estudiantes y ciudadanos, de modo que crezcan como organizaciones y no solo intenten crecer como clientela?

Solo fuerzas populares organizadas, podrán controlar sus propios movimientos políticos y construir y asegurar la democracia auténtica.



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com