end header begin content

opinión

Yo sigo sin reconocer a Maduro

21 diciembre, 2013

Cuesta mucho creerlo. Tanto insulto, tanto engaño, tanta agresión personal. Y de repente, el “lobo” se convierte en “corderito”.

opinan los foristas

A mí me pasa con este Maduro del encuentro con la oposición lo mismito que me pasa con los guerrilleros de las Farc: Que no les creo nada.

¿Quién puede negar cualquier iniciativa que lleve la paz a Colombia? Pero los que tienen en sus manos esa urgencia, fueron hasta hace nada narcotraficantes, asesinos, secuestradores, todavía hace unas horas nuevos atentados y ataques ocupan la opinión pública. ¿Y es que cómo un hombre que hasta hace poco fue cómplice de los asesinatos de colombianos, diputados, funcionarios, puede en virtud de palabras y razones que nunca significaron nada, cambiar y convertirse asi, porque si, en un hombre de buen corazón, defensor de la paz y la justicia? Se hace muy cuesta arriba.

Yo no sé si es que los años son más implacables… uno no vive experiencias y emociones en vano.

Hace unos días vi en alguna página de prensa al gorila que le cayó a puñetazos a la oposición en el Congreso y vociferaba en una entrevista que “si tenía que volver a hacerlo, lo hacía”. Y yo se lo creí.

Mas allá del sentimiento y el escepticismo que uno pueda sentir, los años le ponen a uno cierto conocimiento, cierta intuición endurecida con hechos desgarradores que no pueden olvidarse porque de repente quien te ha insultado, te ha quitado tu trabajo, tus propiedades, ha alardeado de injusticias y canalladas, decida extenderte la mano y olvidarse que horas ántes había amenazado. “Quien no me reconozca no entra a Miraflores”.

Lo primero que demuestra esa reunión es que “alguno” leyó bien el resultado de estas elecciones. Que la actitud jactanciosa y hasta pendenciera de los primeros discursos obececían a algo inesperado. Y lo inesperado fue que media Venezuela, a pesar de la abstención que castigó más al chavismo que a la oposición, sigue retando al “gobierno”.

A mí nadie me va a convencer que Diosdado cambió. Que hoy se arrepiente de sus agresiones y las señaladas corrupciones, avaladas por su propio entorno, que de repente reza el “yo pecador” y mas nunca escucharemos de su boca agravios y humillaciones ni creo que Maduro comulgó esa mañana y el cuerpo del Señor le limpió el corazón de odios y arrogancias.

Aquí hay más que una mascarada. Que otro engaño. Aquí sigue la amenaza de un descalabro económico y una partida de nacimiento negada. Cada día hay mas colas en negocios con escasez y por un kilo de leche se agarran madres desesperadas. Las grandes empresas acusadas de acapardoras sin detallar mecánicas obscuras en sus cuotas de CADIVI, no vuelven; las farmacias lucen cubanas, vacías. Y enfermos de dolencias que no pueden esperar se desesperan con sus seres queridos enfermos. Simonovis sigue preso. Enfermo y grave. ¿Y la mano extendida de Maduro no llega a él? Vamos a ver cuanto dura el “espíritu navideño”

Yo sigo sin reconocer a Maduro….



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com