end header begin content

opinión

Nelson Ramírez Torres

El talón de Aquiles de Maduro

26 diciembre, 2013

Desde noviembre pasado, Nicolás Maduro retomó el tema de su nacionalidad. Lo de su partida de nacimiento había perdido fuerza en la opinión pública, especialmente porque Ramón Guillermo Aveledo, secretario de la MUD, dijo que es “irrelevante”. El asunto readquirió vigencia por boca de Maduro, comenzando el 5 de noviembre en el programa con Vladimir Villegas; continuando el 17 de diciembre, desde el Panteón Nacional;  y el 18 de diciembre en la reunión con los alcaldes y gobernadores.  Sin duda, lo que más preocupa a Maduro es no ser venezolano. Por ello, despliega la estrategia buscando superar el trance.

opinan los foristas

Daniel Ceballos, alcalde de San Cristóbal, en esa reunión dijo:

“Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos y en armonía. Hay que darle gracias a Dios porque estamos aquí hoy, unidos, hablando de cara al país, y esperando que aquí se pueda construir, a partir de los hechos y no que se quede en las palabras y en los medios, sino que se vaya a los resultados que están esperando todos los que colocaron sus grandes aspiraciones y anhelos en nosotros… (omissis)

También represento a una ciudad, capital de una frontera, que necesita atención inmediata. Vivimos en el atropello, en los controles, en la discriminación; se nos raciona el combustible, se nos racionan las compras. Tenemos que presentar la cédula, la partida d nacimiento, un recibo de luz y no sé cuántos documentos para poder hacer una compra. Se nos limitan nuestros derechos civiles, nuestros derechos económicos; se nos limita el derecho a progresar en la frontera venezolana, en el estado Táchira. No existe una relación de integración. Se promueve la xenofobia con el vecino país Colombia, y todo esto ocurre con la mirada complaciente de muchos de los que están en el Gobierno.
Los que estamos aquí estamos también para ser defensores de ese pueblo tachirense, y vamos a luchar para que se acabe esa humillación, ese apartheid que tenemos en el Táchira. Esa discriminación. Que se revisen las políticas que están dándose desde el gobierno nacional en el estado Táchira, porque estamos siendo muy afectados por esas políticas equivocadas… “.

Ceballos comenzó el discurso invocando a Dios y a la unidad  de los hermanos. ¿Acaso dijo algo que pudiera ofender a Maduro? No. Simplemente se refirió a los problemas que aquejan a su municipio. Denunció que en su jurisdicción las autoridades nacionales de Venezuela no auspician la integración entre los dos países, sino que, por el contrario, promueven la xenofobia contra Colombia. Cuando Ceballos contó lo de las partidas de nacimiento no fue para molestar a Maduro, simplemente narró la verdad. Veamos:

Maduro: “Bueno, bastante polémica esta intervención de usted alcalde de San Cristóbal. Si me buscó me encontró.  ¿Oyó? Déjeme decirle. ¿Xenofobia con Colombia? La de ustedes que me acusaron a mí que había nacido en Colombia. Y lo mantienen todavía. Amor es el que tenemos por Colombia y por los colombianos, ¿oyó? Amor profundo.

Hubiera estado orgulloso de nacer (sic) en Cúcuta, en Bogotá y en donde sea. Nací en Caracas, ¿oyó? Y bastante anticolombianismo se propagó y se sigue propagando. De manera irresponsable, ¿oyó? Porque el pueblo colombiano es un pueblo hermano, profundamente hermano. Somos hijos del mismo padre. El comandante Chávez, si una de las cosas que lo distinguirá por siempre la historia, es que reivindicó la historia grande de Colombia y reivindicó al pueblo colombiano…

Busquemos puntos de respeto, racionales, racionales (2 veces). Aquí no se discrimina, ¿Xenofobia con Colombia? La de ustedes que me acusaron a mí que había nacido en Colombia. Nosotros le garantizamos, ahora, el combate que tenemos en la frontera es muy duro, sobre todo en el Táchira contra bandas violentas ilegales que no tienen su origen en Venezuela. Contrabando pero, es una guerra brutal para garantizarle en el Táchira, en el Zulia, en toda la frontera, la comida y los servicios a la gente. Tremenda guerra es. Es una guerra. Creé un Unidad Militar Especial, y allá tenemos 1500 hombres y mujeres dedicados especialmente a perseguir el contrabando…”.

En ningún momento Ceballos fue irrespetuoso con Maduro. Su exposición fue seria y objetiva. El alcalde no tenía intenciones de polemizar. ¿Será que Maduro no entendió el discurso? ¿O sí lo entendió, pero intencionalmente lo tergiversó para aprovechar defenderse de su condición de extranjero? ¿Por qué Maduro reaccionó desproporcionadamente?  En este link se puede apreciar que se salió de sus casillas http://youtu.be/Wi_1UBDbOAg

En cambio, es evidente que Maduro fue irrespetuoso con el alcalde, porque: 1) se dirigió a él en tono amenazante. 2) Dijo “si me buscó, me encontró”. 3) Despectivamente, preguntó cuatro veces “¿oyó?”. 4) “La de ustedes (xenofobia) que me acusaron mí que había nacido en Colombia. Y lo mantienen todavía”.

Maduro se confundió o buscó enredar, pues, en primer lugar, Ceballos no lo acusó de haber nacido en Colombia. En segundo término, si eso fuese cierto, no tiene relación con la xenofobia, vale decir, afirmar que Maduro ─ en el supuesto negado de que Ceballos lo hubiese dicho─ no puede ser presidente de Venezuela porque es colombiano no entraña xenofobia hacia Colombia. Lo que Ceballos dijo fue que desde el gobierno de Venezuela se promueve la xenofobia contra Colombia.

Maduro olvidó que era el anfitrión y que por ello estaba obligado a guardar la compostura y a ser tolerante. Empero, se irritó cuando el alcalde dijo: “Tenemos que presentar la cédula, la partida de nacimiento”. Y es la verdad de lo que está ocurriendo en la frontera porque las fuerzas militares para identificar a los pobladores, y ante tantas falsificaciones de las cédulas de identidad venezolanas están exigiendo presentar la partida de nacimiento para corroborar los datos. Según Ceballos, allá hacen la vida imposible a los venezolanos.

Maduro no solo fue arbitrario con Ceballos, sino también el secretario ejecutivo de la MUD, Ramón G. Aveledo, tanto por omitir el incidente como por su proclividad a tergiversar la verdad al escribir que “Allí no hubo monólogo ni maltrato por parte del anfitrión”. (El Nuevo País 23-12-13); e igualmente injusto por tapar la verdad con la nacionalidad de Maduro al afirmar que “es irrelevante”, como si fuese negociable la supremacía de la Constitución, que ordena que el presidente de Venezuela sea venezolano.

Es cierto que la Unidad es más necesaria que nunca. Pero la conducta de Aveledo es inaceptable, tanto por omitir lo de Ceballos como por no explicar por qué la nacionalidad de Maduro es “irrelevante”. Gente cercana a Teodoro Petkoff comentó en privado que con esa “irrelevancia” se busca evitar un golpe militar, porque los uniformados son los más reacios o sensibles a ser comandados por un extranjero. En esta línea, Henrique Capriles Radonski dijo: “No deseo que el reventón del chavismo provoque un golpe militar… No quiero una salida que sea por un golpe”. (ABC. es. 23-12-13). Petkoff y Aveledo asesoran mal a Capriles. Acertadamente, Rafael Poleo escribió en Twitter (24-12-13) que “La Oposición no debe caer en el chantaje de la amenaza de una intervención militar”.

Es falaz pensar que en Venezuela, por ser Maduro extranjero, pueda haber un golpe de Estado. Otra cosa es el cumplimiento de la Constitución para reparar el orden infringido. Dios conduce las casualidades y los cursos naturales de las aguas. Nadie debe interponerse a cambiar el rumbo espontáneo de la cosas. Cuando la naturaleza quiere, se impone.

Lo de “Tenemos que presentar la cédula, la partida de nacimiento”, sacó de sus casillas a Maduro. No ser venezolano es su vórtice. Aquiles era invulnerable en todo su cuerpo, salvo en su talón. La nacionalidad colombiana de Maduro es su talón de Aquiles.

@NRamirezTorres



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com