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opinión


Notitarde / ND

¡Igualados!

31 julio, 2013

“Lo arbitrario no solo es funesto cuando se utiliza para el crimen. Empleado contra el crimen, también es peligroso.” Benjamín Constant de Rebecque (1767-1830), filósofo, escritor y político francés de origen suizo.

A menos de 5 meses de su muerte, el Gobierno y el chavismo celebran con festejos de duración semejante a ferias patronales, los 59 años del que llaman “comandante eterno”. No se ha escatimado en ningún gasto para tal celebración, en un país donde la mayoría de las familias amanecen sin harina para las arepas o papel tualé en el baño. El fandango aniversario comenzó en Cuba, que ganó en velocidad a los venezolanos para empezar las fiestas. El Presidente venezolano viajó a Cuba, tal como antes lo hacía el finado, para conmemorar un año más del asalto al Cuartel Moncada, evento que disparó la revolución castrocomunista que tiene ya 54 años en el poder absoluto de la isla. El finado insufló recursos y apoyo político continental al ya exhausto e insostenible régimen, que le está tan agradecido que celebra su revolución junto con el cumpleaños del salvador.

opinan los foristas

La agenda de La Habana para celebrar el 59 cumpleaños es similar a la venezolana: Fiesta en las plazas, charlas, exposiciones fotográficas itinerantes y representaciones en vivo de la gesta revolucionaria.

En Venezuela, las fiestas de cumpleaños del finado son mucho más opulentas, planificadas, extensas, masivas y publicitadas que la fiesta nacional del 5 de julio, que se conformó con un escueto desfile y que el cumpleaños del mismísimo Libertador Simón Bolívar, que pasó por debajo de la mesa. El oficialismo tiene su propio libertador, su propio santo, su propio héroe, su propio dios. Suena sacrílego, pero no hay sino que asomarse en la capilla del 23 de enero llamada “Santo Hugo Chávez del 23”, al pie del Cuartel de la Montaña donde supuestamente está el finado, para darse cuenta de cómo es la cosa en la mente del chavismo. En la pared, una imagen del Nazareno al lado del comandante, santificado. Flores, velas, tortas y regalos inundaban la capilla el día del cumpleaños, que por cierto comenzó a las 12 de la noche con fuegos artificiales y cohetes, muy costosos para el humilde bolsillo de los concelebrantes.

La adoración de sus seguidores toma, guiado por la campaña ideológica publicitaria del Gobierno, el camino de los altares. No siguen una idea política, sino a un santo prematuramente muerto que, según el CD oficial, les dio patria.

Recién llegado de Cuba, el Presidente arribó a Sabaneta el día del cumpleaños para celebrar junto a la familia Chávez tan magna fecha, mientras en Caracas y otras ciudades del país se hacían ofrendas en las plazas Bolívar, no al Libertador sino a la imagen del finado que ponían delante de las estatuas del prócer. Las exposiciones muestran la cruzada de tan grande hombre desde Sabaneta hasta Miraflores.

Todo es poco para el “gigante”. No puede sino causar asombro la Gaceta Oficial 40.216, de fecha 29 de julio de 2013, mediante la cual se autoriza la creación de una fundación del Estado que se denominará “Instituto de Altos Estudios del Pensamiento del Comandante Supremo Hugo Rafael Chávez Frías”. De acuerdo con el Decreto 255 de la Presidencia de la República, la institución está adscrita al Ministerio de Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno y mediante otro decreto, se nombra a Adán Chávez Frías como presidente encargado del Instituto.

La Fundación, según dice la Gaceta, “será el órgano rector que avalará y aprobará las cátedras educativas que reflejen el ideario del máximo líder de la revolución bolivariana en las universidades a nivel de pregrado y posgrado, y establecerá los lineamientos para el uso del nombre del comandante supremo Hugo Rafael Chávez Frías, en obras y espacios públicos”. O sea, la ideologización chavista ordenada por ley a todos los institutos de educación superior de Venezuela. Ya la cátedra comenzó a impartirse en las aulas de la Guardia Nacional Bolivariana.

No faltaron tampoco los bautizos de libros. Uno, escrito por el periodista-publicista de la revolución, Ignacio Ramonet, una especie de autobiografía basada en las múltiples entrevistas que le hiciera al enfermo comandante entre 2011 y 2012, bautizado en Barinas. El otro, bautizado en el Cuartel de la Montaña por el Vicepresidente y su esposa Rosa Virginia Chávez, escrito por el general (y ese si es eterno de verdad) Jacinto Pérez Arcay, que servirá de libro de texto en los cursos sobre el profundo pensamiento del santo líder.

Para no quedarse atrás en los festejos y honores, el Gobierno de Nicaragua, también muy agradecido de los generosos donativos del finado, inauguró la “primera plaza del mundo con el nombre de Hugo Chávez Frías”. El honor correspondió a la ciudad de Managua; lo malo es que no hallaban qué hacer porque la avenida y la rotonda donde colocaron el monumento, estaba dedicada a Simón Bolívar. La salida fue llamarlo “Paseo de Bolívar a Chávez”, para no sacar completamente al Libertador, por Dios, qué humillación. El monumento es una imagen multicolor en metal del comandante “eterno”, de diez metros de altura y rodeada de árboles de metal pintado de amarillo de 13 metros de alto, que se enciende en las noches como un tíovivo. Suponemos que en homenaje al salvataje eléctrico que les hizo el benefactor al donarles plantas eléctricas y combustibles para encender el país. La imagen del finado resplandece en la noche nicaragüense.

Casualmente, el 28 de julio coincidieron el cumpleaños y también los 100 días de Gobierno madurista. Una exposición ubicada entre las esquinas de Sociedad y Gradillas, en las cercanías de la Plaza Bolívar de Caracas, da cuenta de las obras del heredero. Claro, allí no aparecen los 4.550 muertos en estos poco más de 3 meses. Tampoco las sucesivas devaluaciones que han reducido en casi un 60% el poder adquisitivo de los venezolanos. Ni hay una sola fotico de la agresión contra los diputados de oposición, capitaneada por Diosdado Cabello en la Asamblea Nacional. Tampoco habla esta iconografía gubernamental de las peleas internacionales del régimen con Colombia, España, Estados Unidos o Chile. Ni de la contracción en un 40% de la oferta inmobiliaria, de la paralización de la Misión Vivienda o de la crisis en la producción y venta de vehículos; menos aún de las clases paralizadas en las universidades por profesores hartos de pasar hambre. Y ni una imagen de los estantes vacíos en los mercados o de la matazón de los consumidores cuando llega el pollo o la harina pan. Bien incompleta pues, esta exposición de los 100 días.

Pero a pesar de todas las carencias, hay patria. Una que celebrará hasta el 4 de agosto el nacimiento del ilustre ciudadano, que tuvo la habilidad de someter a un país a una ideología patriotera, hipnotizándolo con promesas incumplidas, exterminando la empresa y la propiedad privada y poniendo a Venezuela a la cola de todos los índices internacionales de prosperidad y desarrollo.

El verdadero talante revolucionario lo expuso claramente el Presidente en su larguísimo discurso de dos horas la tarde del cumpleaños del finado. Dijo textualmente; “¿Se imaginan que nosotros el 14 de abril hubiéramos perdido ante el fascista?”. Y él mismo se respondió: “¡Quién sabe en qué montaña estuviéramos, en qué trinchera!”. O sea, eso es lo que hay.

Que celebren el cumpleaños de forma tan rumbosa y a expensas del erario nacional hasta lo comprendemos, porque quieren perpetuar una memoria que los mantenga en el poder. Pero que se irrespeten símbolos, sitios e historia del país, que pertenecen a todos los venezolanos, es otra cosa. Ponerle flores a su comandante es diferente a colocar en las velas de una propiedad nacional como es el buque escuela Simón Bolívar una imagen gigante del finado con el letrero de “Chávez Vive”, es un abuso. Como lo es la campaña de obligatoria transmisión que el Gobierno ha lanzado por todos los medios, que pone codo con codo, manoseándose, tuteándose, a Simón Bolívar con el comandante, con el slogan de “Bolívar y Chávez, un solo corazón”. Eso mi profesor de matemáticas era lo que llamaba juntar manzanas con ratones. No puedes sumarlos, no están en la misma categoría. O como diría mi abuela, “¡qué igualado!”. El siguiente paso, acuérdense, será el Panteón. Recibo apuestas.

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Twitter: @charitorojas



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