opinión

Rafael Ramírez: la mentira como idiosincrasia

27 Junio, 2013

“El que da lo que tiene, a pedir se queda”. Saber popular

Cuando ya concluye el primer semestre de 2013, la situación política, económica y social del país, continúa agravándose, en todos los aspectos. Muy a pesar que desde el punto de vista del gobierno, estiman que van tomando control de la situación, su ilegitimidad de origen, su falta de liderazgo, de carisma, de credibilidad, de visión económica y de sentido común, se unen al marasmo de corruptela, para que día tras día, se debilite más. A todo esto debe añadirse, la cada vez menos silenciosa y más visible pugna interna por posiciones de poder.

opinan los foristas

De manera simultánea y como complemento de este escenario político, en lo económico y en lo social, la situación no es menos complicada y conforman, como lo hemos mencionado, un difícil cuadro de ingobernabilidad e inestabilidad para el país.

Refiriéndonos la escenario económico, sin duda alguna que se vive un momento sumamente delicado. Sin ánimo de pecar de simplistas, pero en función del limitado espacio, podríamos decir que el equivocado enfoque absolutamente rentista que este régimen, le dio al tema económico, haciéndonos cada vez más dependientes de la renta petrolera, parece estar pasándole la factura. No porque los precios del crudo hayan caído de manera importante, sino porque no han aumentado de acuerdo a sus insaciables necesidades. A muchos, se le hace imposible pensar como en una década de precios altos del crudo, con períodos donde fueron muy altos, en estos momentos las divisas no alcancen, aun con el crudo fluctuando alrededor de los 100 dólares por barril. Nuestra respuesta clara y directa, tal vez folclórica, propia del saber popular, pero muy cierta, es que estos bárbaros que han detentado el poder por más catorce años, no sólo se comieron los huevos de oro de la gallina, se están comiendo también la gallina. Es decir, no se conformaron con tomar toda la renta petrolera, la de hoy y una cantidad importante de la no generada, sino que tienen en terapia intensiva, al ente generador de las divisas: PDVSA.

Tanto el señor Rafael Ramírez como su predecesor en el Ministerio Alí Rodríguez Araque en el Ministerio (no olvidemos mencionar también, a Álvaro Silva Calderón, presente por poco tiempo en la palestra, pero igualmente dañino y responsable) y en PDVSA como la camarilla que los secunda, se han ocupado de avalar, impulsar y materializar esta política, por supuesto, dejando para su consumo grandes beneficios de esa renta.

A pesar de la dramática y crítica situación en que se encuentra Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) el señor Ramírez y sus acólitos, continúan haciendo promesas y agravando la situación con más endeudamiento que será pagado con una renta futura que no ha sido generada: está en el subsuelo. Sin duda, un mandato criminal, irresponsable que tiene que ser penalizado.

Pero todavía peor, es que Ramírez cuenta con muchos personajes y empresarios que todavía le “creen”, todos por conveniencia. La posibilidad de tomar una tajada del reparto, obliga a que muchos hagan carantoñas a PDVSA y se hagan eco de promesas y planes absolutamente incumplibles como el Plan Siembra Petrolera; desarrollo de la Faja; aumento de la capacidad de producción; aumento de la producción de gas para el consumo interno y la exportación; modernización del parque refinador nacional; crecimiento petroquímico.

Nada de esto será posible, mientras no se produzca un cambio en la conducción política y en la concepción del esquema económico nacional. Un viraje de 180 grados, es imprescindible, lo demás es puro cuento.

Ahora bien, todavía muchos se preguntan dónde están las divisas que genera PDVSA, porque no son enteradas en el Banco Central. Pues bien, tratemos de entender.

En innumerables ocasiones hemos escuchado al señor Ramírez decir y asegurar que Venezuela produce alrededor de 3 millones de barriles por día (a veces 2 millones 800 mil y otras 3 millones 200 mil). En muchas ocasiones también hemos escrito, conjuntamente con otros colegas que la producción real de Venezuela (ojo no PDVSA), fluctúa entre los 2 millones 250 mil barriles y los 2 millones 500 mil barriles diarios. La OPEP y terceras fuentes publican cifras que cuadran con estos volúmenes señalados y difieren de la cifras de Ramírez.

Sucede que el señor Ramírez, incluye en sus cifras de producción de crudo de Venezuela, los barriles de gas equivalentes y las compras de crudo que hace en el exterior para alimentar el sistema de CITGO que recibe desde Venezuela un volumen deficitario para su operación en los Estados Unidos. Es decir, para que nos entendamos, Ramírez miente, descaradamente. Incluye compras de crudo en el mercado de 400 o 500 mil barriles diarios como producción en su balance corporativo (crudo de países OPEP y tal vez, los excedentes que revende Cuba en el mercado de intermediarios de Panamá).

Situando la producción nacional en 2.500.000 B/D, a PDVSA le corresponden 1.550.000 B/D y a las empresas mixtas 950.000 B/D. Tengamos claro que aun cuando PDVSA comercialice el crudo de las empresas mixtas, el 38% (360.000 B/D) de los ingresos netos de esas colocaciones, valoradas de acuerdo a fórmulas con precios de mercado, son de estas empresas privadas. Bien que se anoten como deudas o como cuentas por pagar-cobrar.

Es obvio que PDVSA debe comprar crudo y además, productos (gasolina y diésel, primordialmente) que no produce, por tanto debe destinar ingentes cantidades de divisas para ello, ya que de otro modo no podría satisfacer lo que requiere su “clientela” y compromisos comerciales. La semana próxima haremos un desglose detallado para su mejor comprensión de: por qué no hay divisas; por qué no se invierte en aumentar la capacidad de producción y se recurre a la entrega del patrimonio nacional a empresas extranjeras, estatales o privadas y por qué el desarrollo de la Faja no es posible como está planteado.

Estados Unidos y el Cambio Climático.

El pasado martes 25 de junio, el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama dio unas declaraciones relacionadas con políticas ambientales, de cara a enfrentar el cambio climático. Evidentemente presionado por grupos ambientalistas que, de una manera manipulada, quieren crear la matriz de opinión sobre la responsabilidad predominante de este país, sobre la contaminación y las emisiones, olvidando liderazgo por el altísimo y creciente nivel de contaminación está en China, India y otros países asiáticos.

El Presidente Obama, definió al cambio climático como un problema urgente que “exige nuestra atención ahora”. Además, el Presidente dijo que iba a instruir a la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, siglas en inglés), para crear estándares de emisiones de carbono para las centrales eléctricas nuevas y existentes, una de las mayores fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero en los EE.UU, lo cual, sin duda dejará fuera al carbón para las plantas nuevas y obligará a las existentes, a realizar cambios en instalaciones e infraestructura para reducir emisiones o capturar parte del carbono emitido a la atmósfera. De manera simultánea, abre el camino para que el gas entre a jugar un papel mucha efectivo y protagónico en la generación termoeléctrica en los Estados Unidos.

Otro importante anuncio, aunque sin ser categórico y determinante, estuvo dirigido al oleoducto Keystone que actualmente se extiende desde los campos en Alberta, Canadá, hasta los EE.UU. en Cushing, Oklahoma. La ampliación que considera unos 1.700 kilómetros de tuberías ofrecería dos secciones de expansión. En primer lugar, sería conectar Cushing, Oklahoma, donde hay un cuello de botella actual con la Costa del Golfo de Texas, localización de las mayores refinerías de petróleo. En segundo lugar, sería incluir una nueva sección desde Alberta hasta Kansas que pasaría a través de esquisto Bakken región del este de Montana y el oeste de Dakota del Norte, continuando a través de una región en la que la extracción de petróleo está en pleno auge y se podría tomar parte de este crudo. Los estados específicos de la línea se recorren son Montana, Dakota del Sur, Nebraska, Kansas, Oklahoma y Texas.

El Presidente Obama, dijo que deberá estudiarse detalladamente este permiso de ampliación y construcción de esta red de oleoductos, evaluando su impacto ambiental versus su beneficios.

Nuestro comentario inicial es que deberían imponerse restricciones y condiciones de preservación ambiental y prevención de accidentes muy estrictas, prácticas de remediación ambiental y exigir el uso de tecnología de punta, en un plan anticipado para atacar las contingencias, pero la prohibición de construir el oleoducto, desde el punto de vista global del calentamiento, sólo podría agravar la situación, ya que, Canadá ha dejado muy claro que la producción en los campos seguirán creciendo, transportando a las refinerías y mercados cantidades cada vez mayores, independientemente de lo que suceda con el oleoducto Keystone. Si no entra en los EE.UU., a través de Keystone, muy probablemente serán transportados a través de una tubería a la costa oeste y enviado a China. Por lo tanto, gran parte de este “crudo” se refinará en China y se consumirá en industrias y vehículos chinos, con las normas de protección medioambiental menos estrictas que en los EE.UU. y, por lo tanto, las emisiones de carbono a nivel mundial aumentarán.

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