end header begin content

opinión


El Nacional / ND

Misión tiempo

16 junio, 2013

Ilustremos el tema con un ejemplo: Fidel Castro entró en La Habana el 1° de enero de 1959. Lleva 54 años en el poder. Los cubanos que nacieron ese día tienen la misma edad de la revolución y son personas maduras que no conocieron otro régimen. Los que tenían 15 años tienen hoy 69. Para todos los efectos políticos, sociales y económicos tampoco conocen la democracia y sus bondades. Lo que en los primeros años de la revolución eran mayores de 30 años, los podemos dividir en 4 grupos: 1. Los que fusilaron. 2. Los que encarcelaron por largos años y murieron o salieron en libertad para emigrar. 3. Los que pudieron salir. 4. Los que por razones de edad quedan muy pocos pero, en su momento, su complicidad silenciosa ayudó a la revolución a perpetuarse en el poder.

opinan los foristas

Evaluemos el caso Venezuela.

Si este gobierno completa el período presidencial, todos los que nacieron en 1999 tendrán 20 años de edad. Según el último censo (2011) los ciudadanos menores de 15 años representaban 40,3% de los habitantes del país.

Supongamos que esas cifras pudieran disminuir un poco hacia el año 2020 porque la población de Venezuela está envejeciendo. Ese grupo no habrá conocido otro régimen que el actual. Quedan los que hoy son conscientes de lo que significa democracia y libertad. Felizmente aquí no ha habido fusilamiento, pero sí todo lo demás que pasó en Cuba. Muchos talentos han emigrado. Otros harán lo mismo. Hay presos políticos. Quedan todos los que, según las últimas elecciones presidenciales (cuestionadas), pasan cómodamente de 14 millones de ciudadanos, sin contar con la abstención y un posible fraude electoral.

El objetivo del oficialismo es mantenerse a perpetuidad en el poder. La estrategia es crear un país de pobres, donde todo lo importante para el diario vivir sea controlado y distribuido por el Estado. Los ciudadanos del sector más pobre están, todavía, algo satisfechos por tres razones. 1.

Ahora son protagonistas de la vida nacional. 2. Algunos (pocos), a través de las misiones y otros mecanismos, reciben ayuda en salud, educación y vivienda (incluyendo pagos para que asistan a las manifestaciones de calle del gobierno). 3. Porque piensan que al confiscar y estatizar los medios de producción se genera una especie de justicia social, al nivelar por lo bajo a toda la población (tarea todavía incompleta).

Además, está el grupo de boliburgueses, que han hecho enormes fortunas mal habidas. Son los más fuertes defensores del régimen porque todas las instituciones son corruptas y tienen mucho que perder. No solo dólares sino su libertad por las trapisondas y crímenes cometidos, con la seguridad de que irán a la cárcel por no encontrar asilo en otros países.

Muchos venezolanos piensan que al régimen hay que dejarlo más o menos tranquilo porque la situación crítica del país hará que se caiga solo. Eso no va a pasar. Mientras más tiempo transcurra sin un buen remate, nos convertiremos en un país cuyos habitantes no habrán conocido un gobierno que aplique las bondades de la democracia. No creamos en “pajaritos preñados”.

Nuestro peor enemigo y, por ende, el mejor aliado del régimen, es el tiempo.

Saquen sus propias cuentas e imagínense que este régimen gane las elecciones del 2019 y lleguemos gobernados por ellos al 2025. ¿Cuántos de los que se quedaron aquí recordaran el significado de la palabra libertad? PD: Lo peor será que cerrarán las universidades públicas y privadas de hoy y las reemplazarán por esas fábricas de pensamiento único que son las universidades bolivarianas.

http://quiroscorradi.blogspot.com/

[email protected]



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com