opinión

Sobre nuestra concepción del hombre libre

1 Marzo, 2013

El sistema político actual es decadente, fundamentalmente porque tiene una concepción de la existencia del hombre perniciosa: me refiero a que el hombre es considerado como masa, no como persona, de tal manera que es evidente que este sistema político tiene como valor supremo a la igualdad por encima de la Libertad en todo sentido, y en todos sus bandos. En nuestro país, esta igualdad es un instrumento de un igualitarismo paternalista, que vive de su asistencia al hombre-masa, impidiéndole adrede condiciones para que pueda desarrollar sus capacidades a plenitud y pueda en definitiva existir.

opinan los foristas

La sociedad igualitarista, es una sociedad donde ser diferente no es bien visto. Es una sociedad uniforme, en pensamiento y en modo de ser. Es una sociedad donde sobresalir es un delito y soñar está prohibido. Es una sociedad unicolor, unísona, tan homogénea que nada nunca trasciende de ella. En esta sociedad hay más deberes que derechos, donde el hombre “ciudadano” es una construcción que tiene menos libertades para cultivar su ser, porque tiene responsabilidades que le impone el Estado en sociedad. Estas sociedades comunitaristas, me recuerdan ese terrible episodio del pensamiento político de Rousseau en torno a la voluntad general, donde quien no quiera someterse a ella, será obligado a hacerlo.

El paternalismo por su parte, tiene el propósito de obtener “la mayor suma de felicidad posible” para el pueblo, para mí, lo más esclavista en el continente americano luego de la dictadura cubana de los Castro, porque la felicidad del hombre depende de sí mismo. El Estado papá, es aquel que siempre mantiene al pueblo hijo, que no puede valerse por sí mismo ¡porque se encuentra en un permanente estado infantil! es decir, con una conciencia que aún no conoce la responsabilidad, esa que permite la adultez, la independencia: que hace al hombre responsable de sus actos. Esta adultez además, es la que permite la capacidad de poder ser formador de nuevos hombres. Yo creo en la igualdad, pero ante la ley, en fin, en ese estadio nadie tiene privilegios, porque para mí, primero es la Libertad que es en sí misma, la vida.

Ahora bien, cuando me refiero a persona, lo hago en función del hombre que es parte de la sociedad, pues se diferencia uno de otro por su personalidad, y cuando me refiero a individuo, lo hago en función al hombre como un todo en sí mismo. Pero cuando hablo del hombre masa, me refiero a ese producto que se encuentra en el ideario de los políticos que conforman al actual sistema, donde es más importante considerar a la “mayoría” con personalidad propia sin entender que la sociedad está conformada precisamente, por personas.

En este orden de ideas, cómo se considera usted: ¿masa o como persona? Personalmente no me gusta ser tratado como uno más del montón, quiero que se respete mi personalidad, por lo tanto, de la manera en que he actuado desde que asumí a la política como mi proyecto de vida, el pensar, luchar y hacer, ha sido siempre en función del hombre como persona y no del hombre como masa. Para mí el hombre masa es una justificación para la esclavitud, es la línea discursiva de aquellos que no entienden al poder como una responsabilidad cuando son electos, y no hablo de aquella esclavitud clásica, que cuando usted lee la palabra esclavo se le viene a la mente un hombre en harapos y en cadenas, no, cuando hablo de esclavo hablo de un hombre que no depende de sí mismo, que no puede vivir por su propia capacidad, que no tiene dignidad porque le pertenece a otro a cambio de algo, aquel que no hace sino obedecer sin ser feliz. Para mi esclavo es todo aquel que piensa diferente y tiene miedo de expresarlo, es aquel que es cómplice de la maldad y de todo aquello que cuestiona y que no lo hace feliz.

En fin, la esclavitud para mi es una cuestión cuasi metafísica, espiritual, que no es acaso una cuestión visual, sino intangible, sensitiva, de actitud. La esclavitud para mí es llevar una vida mal gastada. Ser esclavo es no tener dignidad, por eso pienso que cuando un hombre lucha por la Libertad, está luchando por su dignidad, es decir, está luchando por su derecho a ser considerado persona. ¿Y cómo se es mejor persona? En la medida que tenga más dignidad, es decir, en la medida en que se es más libre, acertando y errando.

La razón le da la posibilidad al hombre de entender lo que él es y por eso puede dignificarse: él decide hacerlo o no. Además, con esa capacidad de razonar ¡la esclavitud es absurda! El hombre per se, es decir que existe en razón de su propia esencia, es un hombre de firme personalidad, porque cuando un hombre depende de otro, en ese tanto será el grado de personalidad que pierda.

La moderna izquierda y la derecha en el mundo, tienen una concepción del hombre para nada elevada, toda lineal, uniforme, utilizan al populismo y la demagogia como el principal ingrediente para constituir cualquier receta. Nadie “come” con valores, nadie “vota” por principios. El pueblo es una abstracción del hombre, una abreviatura social utilizada por aquellos con intereses que creen que están por encima de la responsabilidad y la dignidad. Hay hombres que quieren seguir pensando de esa manera, nosotros no queremos hacerlo, porque el hombre en cualquier época, seguirá siendo hombre.

La Venezuela Futura que está en nuestra conciencia ahora, no será ni remotamente parecida a esta que vivimos hoy, será el producto de un Estado que tiene un propósito diferente, para un hombre diferente, porque para nosotros el problema no está en que si hay menos o más Libertad, porque eso definitivamente es determinado cuando se establece la relación que existe entre el hombre y el Estado: así más nunca será el hombre visto como un objeto sino como persona. Esa Venezuela, será el producto del esfuerzo de políticos que consideren al hombre con personalidad propia, no como la vieja concepción de mercancía, como una cosa, como un engranaje más de la gran máquina que es el régimen, porque instauraremos un sistema más sano, mucho más moderno, porque consideramos que ningún hombre puede ser instrumento de cualquier proyecto político.

El socialismo es un régimen que hace al hombre un engranaje, y por eso hoy nos dirán que estamos locos o fuera de las líneas del combate, pero como nuestras vidas son propiedad de la historia, no nos preocupan los prejuicios de los olvidados en el tiempo: nos preocupa más bien para qué le servimos a los hombres del futuro. En este sentido, decretamos la insurrección de nuestras conciencias, porque ningún dogma puede imponernos una manera rígida de llevar nuestra existencia, más bien creemos que desde lo espiritual es donde se conduce a modificar la acción del hombre.

Esta es la mejor de las noticias que les he dado para comenzar. La fractura de este sistema es inminente, es necesaria, es inevitable y sanadora, porque creemos que la función del Gobierno es darle dirección a la administración del Estado, y si los hombres o mujeres que están gobernando, no cumplen con su responsabilidad de hacerlo, el hombre libre está en su derecho de romper el contrato que ha establecido con ellos para sacarles de ese espacio si abusaran de la confianza: no existe totalitarismo alguno en una sociedad de hombres libres.

El dolor y el sufrimiento nos ha hecho tener como Generación una visión de Libertad diferente: la era del colectivismo, del igualitarismo como he hablado anteriormente, está por terminar, llegará pronto la era de la persona, donde prevalecerá la personalidad y la Libertad. Estamos cerca de la era del SER. La sociedad es generada de acuerdo a las fortalezas que tengan los hombres que la componen, por eso en el futuro, las personas nunca más estarán por debajo de un proyecto político finito. Será más importante la realización del hombre por sus propios medios y desde esa concepción de la existencia del hombre, los pobres dejaran de ser pobres y tendremos a la sociedad más sana del continente americano.


Etiquetas:

Canal Noticiero Digital