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opinión

Los hitos de su presidencia (3/3)

15 marzo, 2013

(sigue…)

ASI ESTAMOS

Esa es la realidad. Y lo fue desde atrás, desde 1999, incluso desde que la Asamblea Nacional, como se llama el parlamento unicameral que actúa en Venezuela desde ese año, proclamó a Chávez ganador en el Referendo de 2004 y lo ratificó en la presidencia(agosto 27,2004). Fue aquel día en que se alzó la voz de la historiadora Margarita López Maya(1951), la única voz ideológica seria del chavismo en aquellos días, quien señaló a Chávez, quien estaba presente muchos de los graves errores cometidos y prácticamente la imposibilidad de poder seguir adelante sin necesarias rectificaciones. Aquella peroración la hemos llamado nosotros “Regaño chavista a Chávez”. Con el tiempo la profesora López Maya, persona siempre inteligente, comprendió que era imposible a una persona ética, formada y culta como ella, seguir al presidente, ya que para ella hizo claro que el régimen de Chávez es “corrupto, ineficaz e ineficiente” tal como la declaró a El Nacional(mayo 20,2010).

opinan los foristas

PESE A ELLO

En octubre de 2004 se realizaron elecciones regionales en las que quedó claro que “”El proyecto hegemónico, nunca desmentido por Chávez, da un paso hacia adelante”, como observó Arraiz Lucca.

EL ERROR DE LA OPOSICION

En diciembre de 2005 hubo elecciones parlamentarias. La oposición, sin mirar nunca con claridad la realidad, cosa que no logró hasta la Constitución de la Mesa de la Unidad Democrática, no presentó sus candidatos. El 80% del electorado se abstuvo, fue la “más alta abstención registrada en la historia del país”. Fue un gravísimo error de quienes adversan al gobierno actual porque en aquel momento tenían la posibilidad de ver crecer su presencia con un mayor número de Diputados en la Asamblea Nacional. Y lo que es peor con esa decisión la oposición se quedó sin voz en el parlamento.

LAS ELECCIONES DEL 2006

En las elecciones presidenciales de 2006 volvió a ganar Chávez. Fue en ellas que se inició el liderazgo nacional de Manuel Rosales(1952), quien debió salir al exilio perseguido por el gobierno(2009). El único delito cometido por Rosales fue pensar distinto y desear reinstaurar la democracia. Chávez, según aquel resultado, y lo pautado por la Constitución, sólo podrá ser presidente hasta el año 2013, en ese momento deberá entregar la presidencia a su sucesor.

Pero la esencia de Chávez, lo que lo define, es su decisión de permanecer en el poder. No de gobernar ni de servir al pueblo venezolano, cosa que no ha hecho en ningún momento. Fue por ello, que tratando de convertir a Venezuela en un país socialista y de lograr la aprobación de la presidencia perpetua para él, cosa que nunca hicieron ninguno de nuestros grandes dictadores, ni Antonio Guzmán Blanco ni Juan Vicente Gómez, organizó un referéndum que se llevó a cabo el 2 de diciembre de 2007. Lo perdió ampliamente. El país solo desea ser republicano, democrático y alternativo, regirse, con todas las dificultades que ello siempre ha tenido, por una Constitución democrática, sobre todo en un país que no gusta de las leyes y de ningún ordenamiento, que es una nación fundamentalmente libertaria y díscola, “Un país plural…alegre, multicolor, adverso a la uniformidad, al orden, a la disciplina” como dice Ruth Capriles Méndez. Pese a que siempre penda sobre nosotros las observación del gran intuitivo de nuestra realidad, el Libertador, cuando dijo en el Discurso de Angostura(febrero 15,1819), “los venezolanos aman el país pero no aman sus leyes”.

Pese a todo lo dicho Chávez insistió en solo punto, seguir en el poder y en un nuevo referendo, inconstitucional desde todo punto de vista, el 15 de Febrero de 2009, logró que se aprobara su reelección permanente en la presidencia, como si Venezuela fuera una monarquía. Esa misma noche lanzó su candidatura para el período 2013-2019.

¿CUAL ES SU ESENCIA?

¿Cuál es la esencia de Chávez y de su gobierno? Esa es la pregunta que hay que responder, la que se hace todo el mundo, todos los venezolanos que en su desconcierto por lo vivido no han tenido otro camino que apelar a su historia, interrogarla para responderse los mil interpelaciones que la presencia de Chávez en el poder les plantea, cuestiones angustiosas todas, las viejas “quisicosas” de las que se hablaba en Venezuela en los días de La Cosiata(1826).

SU CONDICION PSIQUICA

En toda esta apreciación se debe partir, y no se crea que exageramos, de su condición personal y de su salud mental. Es lo primero que se presenta a nuestra consideración cuando lo observamos hablar, incluso desde el “por ahora” cuando lo robó el liderazgo del golpe a sus otros tres compañeros. Ese día no debió decir “les habla el comandante Chávez” sino “les hablo en nombre de los cuatro comandantes, mis compañeros”.

Por ello su condición psíquica se impone en cualquier análisis. Y ello porque lo único que siempre hemos concluido al escucharlo hablar es decir “qué cabeza tan desordenada”. Esa es su esencia. En forma de delirio lo hemos escuchado hablar más de una vez, en medio del frenesí, cercano al desvarío. De allí hay que partir.
Vamos por partes: se ha dicho que su gobierno es el peor que ha tenido Venezuela es su historia: es así, afirmarlo no es ninguna diatriba contra él sino el reconocimiento de una realidad que podemos observar cada día. Incluso los gobiernos de los caudillos del siglo XIX, con los cuales tiene Chávez tantos parecidos, dejaron obra hecha, siempre en medio del horror de las guerras civiles. No nos referimos aquí el general Guzmán Blanco, quien sin dejar de ser caudillo, dejó “el andamiaje de modernidad que levantó su lucidez y tenacidad” que dijo Germán Carrera Damas. Incluso el general Joaquín Crespo(1841-1898), que es el caudillo, a nuestro entender, al cual más se parece Chávez. Si Crespo gobernó Chávez nunca lo ha hecho, siempre está deambulando de un sitio a otro, en vacua acción, como un enfermo, como aquellos que describió el psiquiatra Francisco Herrera Luque(1927-1991), perfil que parece haber sido escrito para Chávez, “Hay hombres que son como equilibristas sobre la cuerda floja. Si no se mueven se desploman en el vacío. Su destino es marchar. No importa hacia dónde. Lo urgente es moverse. La quietud los aplasta y destruye. Por eso fijan metas inalcansables…Ni ellos mismos saben el verdadero sentido de esa ambición desbocada que no es más que el manto que cubre la oquedad de sus vidas. Es una defensa contra el hondo vacío que presienten de su existencia”. Uno de esos es Chávez.

Y quizá esa distorsión en la personalidad, que quien haga la crónica e interpretación de sus días, no puede dejar de anotar, es lo que le hizo buscar el poder sin preparación y sin ningún plan. A menos que consideramos a su proyecto como el propio de quien vino a destruir el país, que es lo único que ha hecho. Porque política solo ha tenido una: mantener los precios del petróleo lo más altos posibles. Pero no para bien de Venezuela. Servir a su país no está entre sus propósitos.

LA HISTORIA COMO OBSESION

Pero además siempre está pensando en el pasado, quizá piensa que ningún pasado fue mejor, que también es una actitud falsa y patológica. Y mirar solo hacia lo pasado es una distorsión, por ello ha llevado a Venezuela a retroceder, a perder lo ganado en los últimos noventa años, a partir desde el momento en que Gómez creó el Estado Moderno en los años veinte, verdadero comienzo del siglo XX entre nosotros, porque fue allí donde se inició, como lo hemos explicado antes. Gómez dejó montada a Venezuela en el siglo XX.

Y el presidente Chávez está tan situado en el pasado que es eso lo que explica su obsesión por la historia, de raigambre fascista. Y ello es también una enfermedad porque la historia es memoria que nos ayuda a construir, a planear nuevos días, a no volver a cometer los errores. Pero pensar siempre hacia atrás es una perturbación, detiene a las sociedades.

Pero la obsesión por la historia es lo que lo ha llevado a desfigurar la nuestra, a cambiar, a alterarla, a tratar de abolirla, a llenar su recuento de falacias. En Chávez sólo vive la anti-historia, incluso la contra historia. Y él no sabe que la historia tiene sus propios fueros, que no se le puede indicar nada, que ella es casta, señora y señera. Y de algunos personajes, de esos como Chávez que siempre pregonan que están haciendo historia con sus actos, lo único que les otorga la historia es una nota al pie de página. Nada más.

NEO-CAUDILLO

Y, como nuestros caudillos del siglo XIX, Chávez es un neo-caudillo no hay que olvidarlo al analizarlo, es lo que le ha llevado, ya lo hemos señalado, a pretender establecer una Revolución en la época en que estas dejaron de estar presentes, en el tiempo en que hemos visto desplomarse todas las anteriores: la mexicana(1910), la rusa(1917), la China(1949), la cubana(1959), nuestro tiempo ha asistido al ocaso de la revoluciones. De allí la observación del maestro Uslar Pietri, en su palique final con Arraiz Lucca, “Ahora hablamos de revolución, es muy curioso, la idea de revolución desapareció del mapa. En este momento no queda ningún poder revolucionario en el mundo…Si alguien se atreviera a hacer un estudio sobre la idea de revolución en Venezuela, se vería lo que ha costado, lo que ha significado, lo que contiene, lo que expresa, es lamentable”. En verdad las únicas revoluciones en pie son la norteamericana(1776) y la Francesa(1789), esta pese incluso a los años del Terror(1793-1794), porque ambas lograron propiciar un cambio humanista: libertad, igualdad, seguridad, derechos humanos, constituciones que rigen a las sociedades. Surgieron de ella la tolerancia, el liberalismo, que es “la flor de la civilización, el tolerar la divergencia” que dijo Uslar Pietri. Por ello el capitalismo salvaje no existe, lo que hay es la sociedad del mercado, con todo lo cruel que pueda ser, sus dificultades pueden ser enfrentadas con lúcidos programas sociales.

CONTRA EL SISTEMA DE VIDA

Pero lo peor en Chávez es, además de conspirar contra el sistema de vida de los venezolanos, es que cada día se presenta como un revolucionario, como alguien que está haciendo una revolución, como alguien de izquierda. Marxista incluso(aunque él para nada ha estudiado a Marx, ni conoce al socialismo en sus muchas variables, pese a pregonarlo) pero a quien vemos a actuar es uno de los hombres más conservadores que haya gobernado en Venezuela, país que nunca ha gustado de la palabra, en el cual nunca ha habido un partido conservador, el que fue llamado así, en el siglo XIX, lo fue como parte de la polémica política no porque lo fuera porque los llamados conservadores, incluso llamados oligarcas, se cuentan entre los hombres más progresistas que hemos tenido. Así Chávez es un dinosaurio de la izquierda derrotada, y lo que es peor un fascista. Si se le aplican todas las características del fascismo a Chávez le calzan perfectamente. Hágase la comparación leyendo el estudio de Umberto Eco(1932) sobre el punto, “El fascismo eterno”, y se verá ello con claridad.Y si se examinan los grandes estudios sobre esa tendencia, vencida por las armas en la Segunda Guerra Mundial por el mundo democrático, ello se verá más claro, tal el libro de Ernst Nolte o el más bien esquemático y divulgativo, pero clarificador, de Stanley G. Payne. Así es Chávez un fascista de la línea Mussolini-Hitler-Stalin-Fidel Castro: una línea demoledora de la libertad, todos dieron nacimiento en grandes dictaduras genocidas. Y en síntesis no hay tal revolución ni bolivariana ni chavista en Venezuela. Lo que hay es una dictadura militar, que se ha escondido bajo el manto de una visión, también distorsionada de las ideas de Bolívar. Es la de Chávez, como lo ha expresado, el profesor Carrera Damas una ideología sustitutiva, de reemplazo: lo que la izquierda caída desde 1968, sucesos de Praga, y sobre todo en 1980, huelgas en Polonia, en 1985, anuncio de la perestroika y 1989: caída del Muro de Berlín, 1991: desaparición de la URSS, ha encontrado como atajo: como no había doctrinas con la cuales tapar lo sucedido se han inventado estas especies de ideologías de sustitución: el chavismo-militarismo es una.

Pero es también el gobierno de la intolerancia, encabezado porque los que para nada comprenden lo que es la democracia, sistema que implica la tolerancia, el diálogo, la libertad de opinión, como una de sus características. Pero Chávez y su gente no saben convivir con los que piensan distinto, no pueden vivir con quienes disienten, que son muchos en una nación a cuya mitad Chávez nunca ha logrado convencer de sus ideas ni de su forma de gobierno. Recuérdese que el 48% de los venezolanos votó contra él en 1998 y eso se ha mantenido y crecido. En en 2012 el 44% votó contra Chávez que solo los superó en un 10%.

Pero como es una autocracia el país ha vuelto a tener presos políticos, presos de conciencia. El gobierno usa frente a ellos el eufemismo de “políticos presos” pero en verdad están privados de libertad: o por disentir o por combatir los mil delitos de corrupción que se cometen: más que en la llamada Cuarta República, un término chavista: nunca existió, repetimos, la Cuarta República, lo que eixistió a partir de 1958 es que se reanudó el sistema democrático, la República Liberal Democrática, como la llama Carrera Damas o la República Civil como la llama Manuel Caballero.

Y medio de eso lo que es más grave aun: en el tiempo de de Chávez ha habido más de 200.000 homicidios en el país, más cada semana que en cualquiera de las guerras que hay hoy en el mundo. Se ha hecho plena verdad lo que Herrera Luque en Los viajeros de Indias nos hizo comprender ya en los años sesenta, en la primera edición de su decisivo libro(1961): somos el país más homicida del mundo.

¿CUÁL ES EL BALANCE?

No manda el gobierno sino la anarquía y el caos(el mismo que está en el cerebro del presidente Chávez).Y la situación es desesperada, porque pese a ser Venezuela un país rico, todo el dinero aportado por el petróleo, cantidades que nunca antes recibió Venezuela, han sido dilapidados, regalados para comprar conciencias, sin darse cuenta, como en la canción de el gran Billo Frometa(1915-1988), que hay cosas que ni se compran ni se venden. No es la espada de Bolívar la que anda por América Latina, según el eslogan chavista, sino la chequera chavista, comprando conciencias y adhesiones, las cuales duraran lo que dure la cantidad que sea depositada cada mes.

Y allí estamos, la situación del gobierno es tan grave que el propio presidente Chávez llegó a querrer romper la paz, que tiene más de un siglo de vigencia en Venezuela, desde la batalla de Ciudad Bolívar(julio 22,1903), día del fin de las guerras civiles y del caudillismo. Y quiere, ante la incapacidad de afrontar los problemas, declarar la guerra a Colombia, viejo deseo suyo, siempre ha sido hombre guerrerista, violento, quien busca derramar la sangre inocente, el lenguaje que usa es siempre el agresivo, el propio de un oficial en medio de la guerra. Olvidó que en Venezuela, sobre todo desde de 1962, las armas del ejército se tornaron en los “fusiles de la paz”(Edecio La Riva). Si una guerra fuera declarada a Colombia pondría a Venezuela en el mismo sitio que los militares argentinos pusieron a su país en 1982 cuando declararon la guerra de Las Malvinas para tapar la cruda situación que vivía la nación, el año anterior, en 1981, habían quebrado veinte y cinco bancos en ese país. Pedimos a Dios esa infame idea no se realice, que no mande a nuestros muchachos y muchachas a morir en una guerra sin sentido: Venezuela no limita con la FARC(que es guerrilla y narcotráfico) como ha señalado el presidente Chávez, sino con la nación colombiana. Si la infame idea llega a hacerse realidad, para nuestra desgracia, tendremos los venezolanos que reunirnos en las plazas del país a gritar: “¡Viva Colombia¡”. Mientras que en Bogotá, en la llamada Plaza de Bolívar, lo hará Gabriel García Márquez, voceando “¡Viva Venezuela!”, para cumplir su viejo juramento hecho a Miguel Otero Silva si esto llegaba a suceder.

Y no olvidemos: la única vez que Venezuela, con su ejército y el Libertador a la cabeza, cruzó sus fronteras fue para dar la libertad a varias de nuestras naciones, entre ellas a Colombia. Y Venezuela sólo ha sido invadida dos veces: por las ricas potencias europeas al comienzos del siglo XX(diciembre 9,1902) para cobrar deudas y por el ejército cubano, en Machuructo(mayo 8,1967) en tiempo en que un varón inolvidable, Raúl Leoni(1905-1972), nos gobernaba quien repelió la invasión a la cual se habían unido varios venezolanos, suceso único en nuestra historia, de hecho es un delito de traición a la patria contemplado por nuestro Código Penal. Venezuela, en el siglo XIX, apoyó la independencia de Cuba grandemente. Pero en un momento está nación, gobernada por un hegemón, nos invadió para acabar con nuestra democracia. Venezuela supo defenderse con sentido, igual lo hizo ante el intento de corbeta colombiana “Caldas”(agosto 9,1987), nuestro presidente aquel día, Jaime Lusinchi, estuvo a la altura del sucesos: nuestra soberanía fue preservada.
Y para que todo sea más grave, al igual que en Argentina, en los meses previos a Las Malvinas, ya en Venezuela se ha iniciado, junto con la crisis del gobierno, la quiebra de cuatro bancos de la boliburguesía chavista, caídos incluso por culpa del propio Estado quien no intervino, a través de la Superintendencia de Bancos, para corregir lo malo que sucedía e impedir su caída.

He aquí la crónica que puede hacerse de lo vivido por Venezuela en los últimos desastrosos catorce años.

LA TERCERA ELECCION

El 7 de Octubre de 2012 hubo elecciones presidenciales. Hugo Chávez volvió a ser candidato por tercera vez, pese a que su estado de salud se lo prohibía. El contendor opositor fue el gobernador del Estado Miranda, el abogado Enrique Capriles Radonsky(1972), un abanderado que fue escogido en las elecciones primarias de la oposición(febrero 12,2012), millones de venezolanos votaron por su elección. Mientras que el candidato del gobierno fue impuesto por el partido Socialista Unido de Venezuela(PSUV). Chávez ganó la contienda, fue la primera vez en la historia de Venezuela, que un presidente reelecto lo fue nuevamente, en un país en el cual nuestras constituciones siempre prohibieron la reelección inmediata, con la excepción de las Constituciones de 1857, la dos régimen comecista y la de 1999. Hugo Chávez fue proclamado presidente por tercera vez el 10 de octubre de 2012. Le restaban entonces 146 días de vida, ya que su deceso fue anunciado la tarde del 5 de marzo de 2013.

CORRE EL 2013

La enfermedad que tenía el Presidente desde hacía año y medio, hizo grave crisis tras las elecciones de 2012, en cuya campaña su participación fue escasa. Tanto que el 8 de diciembre de 2012 se dirigió a la nación en una alocución inesperada en la cual dijo al país que debía irse a Cuba a operarse de nuevo, que si le sobrevenía un mal o quedaba inhabilitado para el ejercicio de la presidencia pedía se cumpliera lo que la Constitución de 1999 establecía para esos casos. Que el vicepresidente ejecutivo, Nicolás Maduro, debía terminar el período, que concluiría a las media noche del 9 de enero de 2013, día final su presidencia. En ese momento, según lo estatuye la Constitución, terminado el período y el ejercicio del gabinete y del vicepresidente ejecutivo, todos funcionarios de libre nombramiento y remoción, siendo en ese momento Chávez solo presidente electo, debía hacerse lo que la Constitución establecía: que ese día se encargara del poder el presidente de la Asamblea Nacional, diputado Diosdado Cabello. En ese momento debía hacer Cabello hiciera los nuevos nombramientos del Vicepresidente Ejecutivo y Gabinete, desde luego, podía ratificarlos a todos, ejerciendo el Presidente de la Asamblea Nacional el cargo de Presidente Encargado. Debía hacerlo hasta el momento en que el presidente pudiera juramentarse. O si se declaraba la vacante absoluta del Pfresidente, como lo establece la Constitución, por haber quedado inhabilitado para gobernar, como lo dice la Constitución, o por haber fallecido, el Presidente de la Asamblea Nacional debía ejercer el gobierno hasta la celebración de las nuevas elecciones, treinta días después, y entonces entregar la presidencia al ganador de la contienda.
Nadie del equipo en el poder acató lo pedido por el presidente Chávez. Fue tomada, en Cuba, otra decisión, distinta a lo que manda la Constitución. A la media noche del 9 de enero de 2013 el período presidencial había concluido y se iniciaba uno nuevo, el cual sin la juramentación del Presidente electo no podía iniciarse, así en este caso la persona a tomar posesión, tras el juramento, obligatorio siempre, fuera la misma persona, Hugo Chávez. Todo el proceso fue alterado. Se dio el caso de que a través de una Sentencia del Tribunal Supremo de Justicia(enero 9,2013) se señaló que la nueva juramentación no era necesaria, que el mismo gobierno(2007-2013) continuaba en su ejercicio, pese a haber culminado el período y requerirse siempre de una juramentación para iniciar el nuevo. La decisión del Tribunal Supremo de Justicia fue una decisión político-partidista vestida con un ropaje jurídico. Significó, como dijo el jurista Asdrubal Aguiar, “el acta de defunción de la República”. Así el 10 de enero de 2013 la nación inició el día sin gobierno, ejerciendo el poder un funcionario, Nicolás Maduro, quien ni siquiera había sido elegido por votación popular. Se dio vivas a Chávez, gravemente enfermo en Cuba, pero estamos en presencia de un gobierno usurpador, cuya existencia fue escogida fuera de las fronteras de Venezuela con la presencia del gobierno dictatorial de una potencia extranjera, hecho que, desde luego, es un acto de traición a la patria, delito tipificado por nuestro Código Penal vigente.

LO PSICOLOGICO DE LAS PALABRAS DEL 8 DE DICIEMBRE

No hemos visto que se haya tomado cuenta el sentido más profundo del discurso televisado del presidente Chávez la noche del 8 de diciembre. Había que pensar en lo que a un hombre tan amante y apegado el poder como él debió costarle tomar la decisión de hablar y decir lo que dijo. Sobre todo teniendo en cuenta el hecho de que usó la palabra “inhabilitado”, es decir, si llegaba a no poder ejercer más la presidencia. Es curioso, pero esa noche se cumplió un hecho que se puede decir que el propio presidente Chávez había anunciado en un mitín que dio en la Plaza Caracas durante la campaña electoral del año 2000. Y fue tras la aprobación de la nueva Constitución. Sus palabras nos quedaron grabadas. Pidió a la multitud: “Síganme, siganme. Yo les diré el día que me iré”. Y ese día llegó: fue el 8 de diciembre de 2012. No volvió a hablar más. Le restaban en aquel momento ochenta y siete días de vida, si tomamos como fecha tope de su vivir la tarde en que su fallecimiento fue anunciado.

Ese 8 de diciembre, hay que anotarlo también, el presidente Chávez habló con verdad, nadie puede negarlo. Debía estar plenamente consciente de su grave estado de salud, saber que ya sus días estaban contados. En la historia de las enfermedades de los presidentes de Venezuela esta fecha y esas palabras de Hugo Chávez deben anotarse.

LA MUERTE

Todo así, como era de esperarse, la información médica llegada desde el exterior, pues dentro del país el gobierno tenía prohibido informar la verdad de su enfermedad, se vio confirmada pocos minutos después de la una de la tarde del martes 5 de marzo de 2003, de lo cual se informó a la nación a las 4,25 de la tarde de ese día. La noticia fue la esperada desde semanas antes: el presidente Hugo Chávez había fallecido en Caracas, en la sede del Hospital Militar ese día. Los electores venezolanos que en diciembre de 1998 votaron para elegirlo no pudieron nunca imaginar que el gobierno del presidente más joven elegido en el siglo XX, tenía aquel día cuarenta y cuatro años, terminaría en un entierro, sin haber llegado el mandatario, quien estuvo mandando en el Palacio de Miraflores durante catorce años, antes de haber llegado a los sesenta años. Tenía Hugo Chávez el 5 de marzo de 2013 cincuenta y nueve años.Hugo Chávez: Los hitos de su presidencia (3/3)

(sigue…)

ASI ESTAMOS

Esa es la realidad. Y lo fue desde atrás, desde 1999, incluso desde que la Asamblea Nacional, como se llama el parlamento unicameral que actúa en Venezuela desde ese año, proclamó a Chávez ganador en el Referendo de 2004 y lo ratificó en la presidencia(agosto 27,2004). Fue aquel día en que se alzó la voz de la historiadora Margarita López Maya(1951), la única voz ideológica seria del chavismo en aquellos días, quien señaló a Chávez, quien estaba presente muchos de los graves errores cometidos y prácticamente la imposibilidad de poder seguir adelante sin necesarias rectificaciones. Aquella peroración la hemos llamado nosotros “Regaño chavista a Chávez”. Con el tiempo la profesora López Maya, persona siempre inteligente, comprendió que era imposible a una persona ética, formada y culta como ella, seguir al presidente, ya que para ella hizo claro que el régimen de Chávez es “corrupto, ineficaz e ineficiente” tal como la declaró a El Nacional(mayo 20,2010).

PESE A ELLO

En octubre de 2004 se realizaron elecciones regionales en las que quedó claro que “”El proyecto hegemónico, nunca desmentido por Chávez, da un paso hacia adelante”, como observó Arraiz Lucca.

EL ERROR DE LA OPOSICION

En diciembre de 2005 hubo elecciones parlamentarias. La oposición, sin mirar nunca con claridad la realidad, cosa que no logró hasta la Constitución de la Mesa de la Unidad Democrática, no presentó sus candidatos. El 80% del electorado se abstuvo, fue la “más alta abstención registrada en la historia del país”. Fue un gravísimo error de quienes adversan al gobierno actual porque en aquel momento tenían la posibilidad de ver crecer su presencia con un mayor número de Diputados en la Asamblea Nacional. Y lo que es peor con esa decisión la oposición se quedó sin voz en el parlamento.

LAS ELECCIONES DEL 2006

En las elecciones presidenciales de 2006 volvió a ganar Chávez. Fue en ellas que se inició el liderazgo nacional de Manuel Rosales(1952), quien debió salir al exilio perseguido por el gobierno(2009). El único delito cometido por Rosales fue pensar distinto y desear reinstaurar la democracia. Chávez, según aquel resultado, y lo pautado por la Constitución, sólo podrá ser presidente hasta el año 2013, en ese momento deberá entregar la presidencia a su sucesor.

Pero la esencia de Chávez, lo que lo define, es su decisión de permanecer en el poder. No de gobernar ni de servir al pueblo venezolano, cosa que no ha hecho en ningún momento. Fue por ello, que tratando de convertir a Venezuela en un país socialista y de lograr la aprobación de la presidencia perpetua para él, cosa que nunca hicieron ninguno de nuestros grandes dictadores, ni Antonio Guzmán Blanco ni Juan Vicente Gómez, organizó un referéndum que se llevó a cabo el 2 de diciembre de 2007. Lo perdió ampliamente. El país solo desea ser republicano, democrático y alternativo, regirse, con todas las dificultades que ello siempre ha tenido, por una Constitución democrática, sobre todo en un país que no gusta de las leyes y de ningún ordenamiento, que es una nación fundamentalmente libertaria y díscola, “Un país plural…alegre, multicolor, adverso a la uniformidad, al orden, a la disciplina” como dice Ruth Capriles Méndez. Pese a que siempre penda sobre nosotros las observación del gran intuitivo de nuestra realidad, el Libertador, cuando dijo en el Discurso de Angostura(febrero 15,1819), “los venezolanos aman el país pero no aman sus leyes”.

Pese a todo lo dicho Chávez insistió en solo punto, seguir en el poder y en un nuevo referendo, inconstitucional desde todo punto de vista, el 15 de Febrero de 2009, logró que se aprobara su reelección permanente en la presidencia, como si Venezuela fuera una monarquía. Esa misma noche lanzó su candidatura para el período 2013-2019.

¿CUAL ES SU ESENCIA?

¿Cuál es la esencia de Chávez y de su gobierno? Esa es la pregunta que hay que responder, la que se hace todo el mundo, todos los venezolanos que en su desconcierto por lo vivido no han tenido otro camino que apelar a su historia, interrogarla para responderse los mil interpelaciones que la presencia de Chávez en el poder les plantea, cuestiones angustiosas todas, las viejas “quisicosas” de las que se hablaba en Venezuela en los días de La Cosiata(1826).

SU CONDICION PSIQUICA

En toda esta apreciación se debe partir, y no se crea que exageramos, de su condición personal y de su salud mental. Es lo primero que se presenta a nuestra consideración cuando lo observamos hablar, incluso desde el “por ahora” cuando lo robó el liderazgo del golpe a sus otros tres compañeros. Ese día no debió decir “les habla el comandante Chávez” sino “les hablo en nombre de los cuatro comandantes, mis compañeros”.

Por ello su condición psíquica se impone en cualquier análisis. Y ello porque lo único que siempre hemos concluido al escucharlo hablar es decir “qué cabeza tan desordenada”. Esa es su esencia. En forma de delirio lo hemos escuchado hablar más de una vez, en medio del frenesí, cercano al desvarío. De allí hay que partir.
Vamos por partes: se ha dicho que su gobierno es el peor que ha tenido Venezuela es su historia: es así, afirmarlo no es ninguna diatriba contra él sino el reconocimiento de una realidad que podemos observar cada día. Incluso los gobiernos de los caudillos del siglo XIX, con los cuales tiene Chávez tantos parecidos, dejaron obra hecha, siempre en medio del horror de las guerras civiles. No nos referimos aquí el general Guzmán Blanco, quien sin dejar de ser caudillo, dejó “el andamiaje de modernidad que levantó su lucidez y tenacidad” que dijo Germán Carrera Damas. Incluso el general Joaquín Crespo(1841-1898), que es el caudillo, a nuestro entender, al cual más se parece Chávez. Si Crespo gobernó Chávez nunca lo ha hecho, siempre está deambulando de un sitio a otro, en vacua acción, como un enfermo, como aquellos que describió el psiquiatra Francisco Herrera Luque(1927-1991), perfil que parece haber sido escrito para Chávez, “Hay hombres que son como equilibristas sobre la cuerda floja. Si no se mueven se desploman en el vacío. Su destino es marchar. No importa hacia dónde. Lo urgente es moverse. La quietud los aplasta y destruye. Por eso fijan metas inalcansables…Ni ellos mismos saben el verdadero sentido de esa ambición desbocada que no es más que el manto que cubre la oquedad de sus vidas. Es una defensa contra el hondo vacío que presienten de su existencia”. Uno de esos es Chávez.

Y quizá esa distorsión en la personalidad, que quien haga la crónica e interpretación de sus días, no puede dejar de anotar, es lo que le hizo buscar el poder sin preparación y sin ningún plan. A menos que consideramos a su proyecto como el propio de quien vino a destruir el país, que es lo único que ha hecho. Porque política solo ha tenido una: mantener los precios del petróleo lo más altos posibles. Pero no para bien de Venezuela. Servir a su país no está entre sus propósitos.

LA HISTORIA COMO OBSESION

Pero además siempre está pensando en el pasado, quizá piensa que ningún pasado fue mejor, que también es una actitud falsa y patológica. Y mirar solo hacia lo pasado es una distorsión, por ello ha llevado a Venezuela a retroceder, a perder lo ganado en los últimos noventa años, a partir desde el momento en que Gómez creó el Estado Moderno en los años veinte, verdadero comienzo del siglo XX entre nosotros, porque fue allí donde se inició, como lo hemos explicado antes. Gómez dejó montada a Venezuela en el siglo XX.

Y el presidente Chávez está tan situado en el pasado que es eso lo que explica su obsesión por la historia, de raigambre fascista. Y ello es también una enfermedad porque la historia es memoria que nos ayuda a construir, a planear nuevos días, a no volver a cometer los errores. Pero pensar siempre hacia atrás es una perturbación, detiene a las sociedades.

Pero la obsesión por la historia es lo que lo ha llevado a desfigurar la nuestra, a cambiar, a alterarla, a tratar de abolirla, a llenar su recuento de falacias. En Chávez sólo vive la anti-historia, incluso la contra historia. Y él no sabe que la historia tiene sus propios fueros, que no se le puede indicar nada, que ella es casta, señora y señera. Y de algunos personajes, de esos como Chávez que siempre pregonan que están haciendo historia con sus actos, lo único que les otorga la historia es una nota al pie de página. Nada más.

NEO-CAUDILLO

Y, como nuestros caudillos del siglo XIX, Chávez es un neo-caudillo no hay que olvidarlo al analizarlo, es lo que le ha llevado, ya lo hemos señalado, a pretender establecer una Revolución en la época en que estas dejaron de estar presentes, en el tiempo en que hemos visto desplomarse todas las anteriores: la mexicana(1910), la rusa(1917), la China(1949), la cubana(1959), nuestro tiempo ha asistido al ocaso de la revoluciones. De allí la observación del maestro Uslar Pietri, en su palique final con Arraiz Lucca, “Ahora hablamos de revolución, es muy curioso, la idea de revolución desapareció del mapa. En este momento no queda ningún poder revolucionario en el mundo…Si alguien se atreviera a hacer un estudio sobre la idea de revolución en Venezuela, se vería lo que ha costado, lo que ha significado, lo que contiene, lo que expresa, es lamentable”. En verdad las únicas revoluciones en pie son la norteamericana(1776) y la Francesa(1789), esta pese incluso a los años del Terror(1793-1794), porque ambas lograron propiciar un cambio humanista: libertad, igualdad, seguridad, derechos humanos, constituciones que rigen a las sociedades. Surgieron de ella la tolerancia, el liberalismo, que es “la flor de la civilización, el tolerar la divergencia” que dijo Uslar Pietri. Por ello el capitalismo salvaje no existe, lo que hay es la sociedad del mercado, con todo lo cruel que pueda ser, sus dificultades pueden ser enfrentadas con lúcidos programas sociales.

CONTRA EL SISTEMA DE VIDA

Pero lo peor en Chávez es, además de conspirar contra el sistema de vida de los venezolanos, es que cada día se presenta como un revolucionario, como alguien que está haciendo una revolución, como alguien de izquierda. Marxista incluso(aunque él para nada ha estudiado a Marx, ni conoce al socialismo en sus muchas variables, pese a pregonarlo) pero a quien vemos a actuar es uno de los hombres más conservadores que haya gobernado en Venezuela, país que nunca ha gustado de la palabra, en el cual nunca ha habido un partido conservador, el que fue llamado así, en el siglo XIX, lo fue como parte de la polémica política no porque lo fuera porque los llamados conservadores, incluso llamados oligarcas, se cuentan entre los hombres más progresistas que hemos tenido. Así Chávez es un dinosaurio de la izquierda derrotada, y lo que es peor un fascista. Si se le aplican todas las características del fascismo a Chávez le calzan perfectamente. Hágase la comparación leyendo el estudio de Umberto Eco(1932) sobre el punto, “El fascismo eterno”, y se verá ello con claridad.Y si se examinan los grandes estudios sobre esa tendencia, vencida por las armas en la Segunda Guerra Mundial por el mundo democrático, ello se verá más claro, tal el libro de Ernst Nolte o el más bien esquemático y divulgativo, pero clarificador, de Stanley G. Payne. Así es Chávez un fascista de la línea Mussolini-Hitler-Stalin-Fidel Castro: una línea demoledora de la libertad, todos dieron nacimiento en grandes dictaduras genocidas. Y en síntesis no hay tal revolución ni bolivariana ni chavista en Venezuela. Lo que hay es una dictadura militar, que se ha escondido bajo el manto de una visión, también distorsionada de las ideas de Bolívar. Es la de Chávez, como lo ha expresado, el profesor Carrera Damas una ideología sustitutiva, de reemplazo: lo que la izquierda caída desde 1968, sucesos de Praga, y sobre todo en 1980, huelgas en Polonia, en 1985, anuncio de la perestroika y 1989: caída del Muro de Berlín, 1991: desaparición de la URSS, ha encontrado como atajo: como no había doctrinas con la cuales tapar lo sucedido se han inventado estas especies de ideologías de sustitución: el chavismo-militarismo es una.

Pero es también el gobierno de la intolerancia, encabezado porque los que para nada comprenden lo que es la democracia, sistema que implica la tolerancia, el diálogo, la libertad de opinión, como una de sus características. Pero Chávez y su gente no saben convivir con los que piensan distinto, no pueden vivir con quienes disienten, que son muchos en una nación a cuya mitad Chávez nunca ha logrado convencer de sus ideas ni de su forma de gobierno. Recuérdese que el 48% de los venezolanos votó contra él en 1998 y eso se ha mantenido y crecido. En en 2012 el 44% votó contra Chávez que solo los superó en un 10%.

Pero como es una autocracia el país ha vuelto a tener presos políticos, presos de conciencia. El gobierno usa frente a ellos el eufemismo de “políticos presos” pero en verdad están privados de libertad: o por disentir o por combatir los mil delitos de corrupción que se cometen: más que en la llamada Cuarta República, un término chavista: nunca existió, repetimos, la Cuarta República, lo que eixistió a partir de 1958 es que se reanudó el sistema democrático, la República Liberal Democrática, como la llama Carrera Damas o la República Civil como la llama Manuel Caballero.

Y medio de eso lo que es más grave aun: en el tiempo de de Chávez ha habido más de 200.000 homicidios en el país, más cada semana que en cualquiera de las guerras que hay hoy en el mundo. Se ha hecho plena verdad lo que Herrera Luque en Los viajeros de Indias nos hizo comprender ya en los años sesenta, en la primera edición de su decisivo libro(1961): somos el país más homicida del mundo.

¿CUÁL ES EL BALANCE?

No manda el gobierno sino la anarquía y el caos(el mismo que está en el cerebro del presidente Chávez).Y la situación es desesperada, porque pese a ser Venezuela un país rico, todo el dinero aportado por el petróleo, cantidades que nunca antes recibió Venezuela, han sido dilapidados, regalados para comprar conciencias, sin darse cuenta, como en la canción de el gran Billo Frometa(1915-1988), que hay cosas que ni se compran ni se venden. No es la espada de Bolívar la que anda por América Latina, según el eslogan chavista, sino la chequera chavista, comprando conciencias y adhesiones, las cuales duraran lo que dure la cantidad que sea depositada cada mes.

Y allí estamos, la situación del gobierno es tan grave que el propio presidente Chávez llegó a querrer romper la paz, que tiene más de un siglo de vigencia en Venezuela, desde la batalla de Ciudad Bolívar(julio 22,1903), día del fin de las guerras civiles y del caudillismo. Y quiere, ante la incapacidad de afrontar los problemas, declarar la guerra a Colombia, viejo deseo suyo, siempre ha sido hombre guerrerista, violento, quien busca derramar la sangre inocente, el lenguaje que usa es siempre el agresivo, el propio de un oficial en medio de la guerra. Olvidó que en Venezuela, sobre todo desde de 1962, las armas del ejército se tornaron en los “fusiles de la paz”(Edecio La Riva). Si una guerra fuera declarada a Colombia pondría a Venezuela en el mismo sitio que los militares argentinos pusieron a su país en 1982 cuando declararon la guerra de Las Malvinas para tapar la cruda situación que vivía la nación, el año anterior, en 1981, habían quebrado veinte y cinco bancos en ese país. Pedimos a Dios esa infame idea no se realice, que no mande a nuestros muchachos y muchachas a morir en una guerra sin sentido: Venezuela no limita con la FARC(que es guerrilla y narcotráfico) como ha señalado el presidente Chávez, sino con la nación colombiana. Si la infame idea llega a hacerse realidad, para nuestra desgracia, tendremos los venezolanos que reunirnos en las plazas del país a gritar: “¡Viva Colombia¡”. Mientras que en Bogotá, en la llamada Plaza de Bolívar, lo hará Gabriel García Márquez, voceando “¡Viva Venezuela!”, para cumplir su viejo juramento hecho a Miguel Otero Silva si esto llegaba a suceder.

Y no olvidemos: la única vez que Venezuela, con su ejército y el Libertador a la cabeza, cruzó sus fronteras fue para dar la libertad a varias de nuestras naciones, entre ellas a Colombia. Y Venezuela sólo ha sido invadida dos veces: por las ricas potencias europeas al comienzos del siglo XX(diciembre 9,1902) para cobrar deudas y por el ejército cubano, en Machuructo(mayo 8,1967) en tiempo en que un varón inolvidable, Raúl Leoni(1905-1972), nos gobernaba quien repelió la invasión a la cual se habían unido varios venezolanos, suceso único en nuestra historia, de hecho es un delito de traición a la patria contemplado por nuestro Código Penal. Venezuela, en el siglo XIX, apoyó la independencia de Cuba grandemente. Pero en un momento está nación, gobernada por un hegemón, nos invadió para acabar con nuestra democracia. Venezuela supo defenderse con sentido, igual lo hizo ante el intento de corbeta colombiana “Caldas”(agosto 9,1987), nuestro presidente aquel día, Jaime Lusinchi, estuvo a la altura del sucesos: nuestra soberanía fue preservada.
Y para que todo sea más grave, al igual que en Argentina, en los meses previos a Las Malvinas, ya en Venezuela se ha iniciado, junto con la crisis del gobierno, la quiebra de cuatro bancos de la boliburguesía chavista, caídos incluso por culpa del propio Estado quien no intervino, a través de la Superintendencia de Bancos, para corregir lo malo que sucedía e impedir su caída.

He aquí la crónica que puede hacerse de lo vivido por Venezuela en los últimos desastrosos catorce años.

LA TERCERA ELECCION

El 7 de Octubre de 2012 hubo elecciones presidenciales. Hugo Chávez volvió a ser candidato por tercera vez, pese a que su estado de salud se lo prohibía. El contendor opositor fue el gobernador del Estado Miranda, el abogado Enrique Capriles Radonsky(1972), un abanderado que fue escogido en las elecciones primarias de la oposición(febrero 12,2012), millones de venezolanos votaron por su elección. Mientras que el candidato del gobierno fue impuesto por el partido Socialista Unido de Venezuela(PSUV). Chávez ganó la contienda, fue la primera vez en la historia de Venezuela, que un presidente reelecto lo fue nuevamente, en un país en el cual nuestras constituciones siempre prohibieron la reelección inmediata, con la excepción de las Constituciones de 1857, la dos régimen comecista y la de 1999. Hugo Chávez fue proclamado presidente por tercera vez el 10 de octubre de 2012. Le restaban entonces 146 días de vida, ya que su deceso fue anunciado la tarde del 5 de marzo de 2013.

CORRE EL 2013

La enfermedad que tenía el Presidente desde hacía año y medio, hizo grave crisis tras las elecciones de 2012, en cuya campaña su participación fue escasa. Tanto que el 8 de diciembre de 2012 se dirigió a la nación en una alocución inesperada en la cual dijo al país que debía irse a Cuba a operarse de nuevo, que si le sobrevenía un mal o quedaba inhabilitado para el ejercicio de la presidencia pedía se cumpliera lo que la Constitución de 1999 establecía para esos casos. Que el vicepresidente ejecutivo, Nicolás Maduro, debía terminar el período, que concluiría a las media noche del 9 de enero de 2013, día final su presidencia. En ese momento, según lo estatuye la Constitución, terminado el período y el ejercicio del gabinete y del vicepresidente ejecutivo, todos funcionarios de libre nombramiento y remoción, siendo en ese momento Chávez solo presidente electo, debía hacerse lo que la Constitución establecía: que ese día se encargara del poder el presidente de la Asamblea Nacional, diputado Diosdado Cabello. En ese momento debía hacer Cabello hiciera los nuevos nombramientos del Vicepresidente Ejecutivo y Gabinete, desde luego, podía ratificarlos a todos, ejerciendo el Presidente de la Asamblea Nacional el cargo de Presidente Encargado. Debía hacerlo hasta el momento en que el presidente pudiera juramentarse. O si se declaraba la vacante absoluta del Pfresidente, como lo establece la Constitución, por haber quedado inhabilitado para gobernar, como lo dice la Constitución, o por haber fallecido, el Presidente de la Asamblea Nacional debía ejercer el gobierno hasta la celebración de las nuevas elecciones, treinta días después, y entonces entregar la presidencia al ganador de la contienda.
Nadie del equipo en el poder acató lo pedido por el presidente Chávez. Fue tomada, en Cuba, otra decisión, distinta a lo que manda la Constitución. A la media noche del 9 de enero de 2013 el período presidencial había concluido y se iniciaba uno nuevo, el cual sin la juramentación del Presidente electo no podía iniciarse, así en este caso la persona a tomar posesión, tras el juramento, obligatorio siempre, fuera la misma persona, Hugo Chávez. Todo el proceso fue alterado. Se dio el caso de que a través de una Sentencia del Tribunal Supremo de Justicia(enero 9,2013) se señaló que la nueva juramentación no era necesaria, que el mismo gobierno(2007-2013) continuaba en su ejercicio, pese a haber culminado el período y requerirse siempre de una juramentación para iniciar el nuevo. La decisión del Tribunal Supremo de Justicia fue una decisión político-partidista vestida con un ropaje jurídico. Significó, como dijo el jurista Asdrubal Aguiar, “el acta de defunción de la República”. Así el 10 de enero de 2013 la nación inició el día sin gobierno, ejerciendo el poder un funcionario, Nicolás Maduro, quien ni siquiera había sido elegido por votación popular. Se dio vivas a Chávez, gravemente enfermo en Cuba, pero estamos en presencia de un gobierno usurpador, cuya existencia fue escogida fuera de las fronteras de Venezuela con la presencia del gobierno dictatorial de una potencia extranjera, hecho que, desde luego, es un acto de traición a la patria, delito tipificado por nuestro Código Penal vigente.

LO PSICOLOGICO DE LAS PALABRAS DEL 8 DE DICIEMBRE

No hemos visto que se haya tomado cuenta el sentido más profundo del discurso televisado del presidente Chávez la noche del 8 de diciembre. Había que pensar en lo que a un hombre tan amante y apegado el poder como él debió costarle tomar la decisión de hablar y decir lo que dijo. Sobre todo teniendo en cuenta el hecho de que usó la palabra “inhabilitado”, es decir, si llegaba a no poder ejercer más la presidencia. Es curioso, pero esa noche se cumplió un hecho que se puede decir que el propio presidente Chávez había anunciado en un mitín que dio en la Plaza Caracas durante la campaña electoral del año 2000. Y fue tras la aprobación de la nueva Constitución. Sus palabras nos quedaron grabadas. Pidió a la multitud: “Síganme, siganme. Yo les diré el día que me iré”. Y ese día llegó: fue el 8 de diciembre de 2012. No volvió a hablar más. Le restaban en aquel momento ochenta y siete días de vida, si tomamos como fecha tope de su vivir la tarde en que su fallecimiento fue anunciado.

Ese 8 de diciembre, hay que anotarlo también, el presidente Chávez habló con verdad, nadie puede negarlo. Debía estar plenamente consciente de su grave estado de salud, saber que ya sus días estaban contados. En la historia de las enfermedades de los presidentes de Venezuela esta fecha y esas palabras de Hugo Chávez deben anotarse.

LA MUERTE

Todo así, como era de esperarse, la información médica llegada desde el exterior, pues dentro del país el gobierno tenía prohibido informar la verdad de su enfermedad, se vio confirmada pocos minutos después de la una de la tarde del martes 5 de marzo de 2003, de lo cual se informó a la nación a las 4,25 de la tarde de ese día. La noticia fue la esperada desde semanas antes: el presidente Hugo Chávez había fallecido en Caracas, en la sede del Hospital Militar ese día. Los electores venezolanos que en diciembre de 1998 votaron para elegirlo no pudieron nunca imaginar que el gobierno del presidente más joven elegido en el siglo XX, tenía aquel día cuarenta y cuatro años, terminaría en un entierro, sin haber llegado el mandatario, quien estuvo mandando en el Palacio de Miraflores durante catorce años, antes de haber llegado a los sesenta años. Tenía Hugo Chávez el 5 de marzo de 2013 cincuenta y nueve años.



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