opinión

La miseria del socialismo

22 Enero, 2013

Al ganar las elecciones del año 2006, el presidente Chávez expresó que quienes habían votado por él, lo habían hecho por un régimen socialista. Es a partir de ese momento que se declara convicto y confeso, como seguidor de Marx, aclarando que nunca lo había leído, analizado, ni entendido, pero decide que a partir de ese momento va a transitar la ruta marxista.

opinan los foristas

Atrás quedó su propuesta de encarnar la tercera vía, que propulsara el Primer ministro Ingles Blair, o su enamoramiento de Mao. La nueva ruta era la socialista impuesta por Lenin a través de la colectivización de la tierra, para que esta fuese de todos por igual, o mejor conocida como la de la proletarización de la sociedad en la que todos fuesen iguales, con los mismos deberes y derechos.

A partir de ese momento empezó la expropiación de los bienes inmuebles de los hacendados, agricultores y empresarios, de los dueños de capital, de los explotadores de los trabajadores, para revertirle a los ciudadanos tierras para que la cultivaran y sembraran en la modalidad del conuco, con la finalidad de lograr el desarrollo endógeno para los hijos de la patria de Bolívar.

Como el infierno está preñado de buenas intenciones, observamos que esas iniciativas del gobierno no estuvieron acompañadas de planes, programas y proyectos, al extremo que el presidente tuvo que reconocer en su campaña electoral la desorganización del gobierno y prometió que para su gestión a iniciarse en el 2013, iba a crear el Ministerio el seguimiento a la gestión pública a fin de subsanar esa falla y tratar de ser eficiente en las políticas públicas a implementarse a futuro.

Hoy estamos en el primer mes del año 2013, y el Banco Central de Venezuela acaba de emitir el primer reporte acerca de los índices de producción de los rubros agrícolas básicos para el consumo de los ciudadanos venezolanos, mediante el cual reconoce la caída de la producción en harina de maíz, arroz, aceite, leche, azúcar, mantequilla, carne bovina, sardinas, entre otros.

Esto no es raro en un país en cual el gobierno con esa filosofía socialista, todos los días arremete contra sus modos y medios de producción. Basta hacer un viaje por la autopista regional del centro y observar como los tablones de caña de azúcar producidos en los fértiles Valles de Aragua fueron arrasados para y que sembrar hortalizas por núcleos endógenos, igual cosa se ve cuando usted va para San Felipe, en el estado Yaracuy, cuya producción de azúcar estaba por el orden del 20%, de la producción nacional, o por el Valle del Turbio, en el Estado Lara y del Complejo Azucarero Ezequiel Zamora, en Sabaneta de Barinas, queda solamente el recuerdo, a pesar que la inversión hecha en el ronda el billón de bolívares.

De igual manera Hatos como El Charcote y La Marqueseña, entre otros, cuya producción de carne y de leche alimentaban a los ciudadanos de este país, no a sus dueños, fueron destruidos mediante el novedoso “Método Chaz”. Y si revisamos la situación del sur del Lago de Maracaibo, en la cual se daba la mayor cuantía productiva de plátanos en el país, también fueron quitados a sus dueños y entregados a empresas rusas, que solo conocían las matas de plátanos mediante fotos.

Ese empeño destructivo se percibe cuando este gobierno que quiere preservar al planeta, eliminó la pesca de arrastre y convirtió a los puertos del país en cementerios de barcos pesqueros. Los mejores testimonios de esta política se aprecian en Puerto Sucre y Guiria en el estado Sucre y en Paraguaná en Falcón.

Por eso es que en los últimos meses apreciamos el desespero de la población venezolana haciendo colas para comprar en los negocios los alimentos de primera necesidad, de una manera racionada como se hace en los países socialistas, porque en el afán del gobierno de querer controlar todo, no permite que la libre empresa compita y produzca bienes y servicios, porque eso es un mal del capitalismo.

Muchos de quienes me están leyendo deben recordar cómo se compraban los bienes y alimentos hace 15 años en Venezuela, no había necesidad de hacer cola y no se racionaban ni los alimentos ni el papel toilette, ahora si porque estamos en la patria nueva del socialismo del siglo XXI.

Winston Churchil, como gran visionario que era lo dijo: El Socialismo es la manera más perversa para destruir la economía y distribuir de manera igualitaria la pobreza y la miseria, y eso es lo que ha pretendido hacer hasta ahora el gobierno socialista de Hugo Chávez en Venezuela.

En las manos nuestra esta impedir la destrucción de Venezuela.

Canal Noticiero Digital