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opinión

55 años después

27 enero, 2013

En nombre del movimiento político VenteVenezuela, que lidera la diputada María Corina Machado, saludamos a todos los presentes que llenan esta sala. Y damos las gracias a la Fundación Rómulo Betancourt por habernos acogido en su sede para celebrar otra vez la democracia venezolana, que fue la idea-eje que movió siempre la vida y la actividad de don Rómulo Betancourt(1908-1981). Gracias que repetimos a Virginia Betancourt Valverde y al historiador Naudy Suarez, primeras autoridades de esta institución.

opinan los foristas

LA DEMOCRACIA SIEMPRE PERMANENTE

Para abrir este acto debemos reiterar que la democracia ha sido la esencia de la vida venezolana, no solo desde el día en que se declaró la independencia en Caracas(abril 19,1810) sino desde aquella lejana hora en que se realizó, en la isla de Cubagua, nuestro primer asentamiento urbano(1528-1541), en el siglo XVI, el primero de nuestra existencia histórica, la primera sesión de su Cabildo(1528), en la ciudad de Nueva Cádiz, en donde nació Venezuela2. La vida municipal, los Cabildos o Concejos Municipales, han sido la esencia de esta nación y el lugar en donde, durante los tres siglos coloniales, se expresó la libertad y siempre tomaron la palabra sus miembros, todos aquí nacidos. Fueron sus miembros la voz del pueblo. Es por ello que no es casual que haya sido en el Cabildo de Caracas, la mayor institución de la sociedad civil, en el cual se declaró la Independencia, que no fue aquel 19 de abril de 1810 solo la de Venezuela sino la de toda la América hispana, pues el proceso emancipador continental se inició en Caracas.

VENEZOLANIDAD DE LA INDEPENDENCIA

Y volviendo a la venezolanidad del proceso de la emancipación hispanoamericana debemos reiterar que además de haberse iniciado en Caracas fue ello la obra de los aquí nacidos: fue un caraqueño que la inventó, Francisco de Miranda(1750-1816); otro quien con su espada en una mano y una Constitución en la otra, Simón Bolívar(1783-1830), la realizó; la cual fue culminada en las manos de otros dos venezolanos: un cumanés, Antonio José de Sucre(1795-1830), quien la rubricó en la batalla de Ayacucho(diciembre 9,1824) y otro, un carabobeño nacido en Puerto Cabello, Bartolomé Salom(1780-1863) quien le puso punto final en la toma de la fortaleza de El Callao, en el Perú(enero 22,1826). Tal el periplo de aquel suceder apretadamente resumido.

¿ABOLIR LAS MUNCIPALIDADES?

En esta hora merece que hagamos una referencia a la importancia de los Cabildos en la vida política venezolana, máxime ahora que estos se pretenden abolir como consecuencia de la idea de crear una república comunal, traída aquí desde la experiencia de los países comunistas, donde aquella estructura fracasó como todo el sistema que se sostuvo bajo la égida del socialismo autoritario, caído en Berlín tras derrumbarse el muro el 10 de noviembre de 1989. Es lastimoso que todo lo que este gobierno quiere poner en práctica son las ideas antes fracasadas. Por ello es un régimen anacrónico, que pretende hacer vivas entre nosotros ideas del siglo XIX.

PERMANENCIA DE LA VOZ DEL COMÚN

Los cabildos si bien es cierto tuvieron su génesis en España, donde dejaron de actuar en los días del rey Carlos V(1500-1558), sobre todo después de la rebelión de los Comuneros(1520), cerrada en la batalla de Villalar(1521) y con el ajusticiamiento de su dirigentes. Fue aquella una rebelión popular de los pueblo de Castilla.
En cambió aquí en América Latina tomaron los Cabildos, ya en los mismos días de la rebelión comunera, un nuevo cariz y un especial desarrollo, convirtiéndose la vida municipal en el centro de la escena política frente a funcionarios, los Gobernadores, nombrados por el rey en España3.
Tan importantes fueron los Cabildos que Jorge Olavarría(1933-2005) apuntó que fueron

“la más antigua y robusta institución castellana… Los Ayuntamientos son el verdadero centro, corazón y motor de la vida pública. El Cabildo, esta compuesto por los criollos. Esa allí donde pueden ejercer y hacer valer sus derechos….nadie puede minimizar la enorme importancia que esta singular institución hispánica tiene. La historia política de la época colonial, tres siglos, tiene su epicentro en el Ayuntamiento…[en ellos] subyace la pugna secular entre el poder central y las libertades municipales”4.

Y por su parte el abogado Pedro Manuel Arcaya Urrutia subraya sobre la singularidad de los Cabildos, en especial en el de Caracas,

“El proceso de la obtención de la autonomía de un país, es largo y penoso. No se conquista con teorías sobre la mejor manera de gobernarse. Es necesario además tener el conocimiento y la experiencia de la administración y la solución de los diarios problemas. Los ideólogos son necesarios para todo movimiento emancipador, pero se requiere también el concurso de una serie de hombres que conozcan el manejo de la cosa pública para que la nueva situación se estabilice. Ambos actuando en la esfera de sus capacidades pueden lograr y mantener la independencia deseada. En el Cabildo de Caracas se formaron hombres que adquirieron experiencia sobre el manejo y la administración de la ciudad. Muchos errores cometieron. Pero los errores de unos los corrigen los que siguen y así sucesivamente, hasta formar un equipo que pueda enfrentar con capacidad los problemas inherentes al gobierno propio…Lo importante no es que hayan cometido errores sino que estaban ejercitándose en la ciencia del gobierno…El Cabildo de Caracas, constituyó la escuela de los gobernantes de la nueva república…No es pues de extrañar, que hubiese sido el Cabildo de Caracas, ampliado, el que asumió de hecho la dirección suprema de los que fue la Capitanía General de Venezuela”5.
Y cuanto a los errores a la hora de gobernar no debe olvidarse la zahorí observación del historiador argentino Félix Luna(1925-2009): “Los que nunca hacen nada, jamás se equivocan”6.

LA REPUBLICA COMUNITARIA

Tan importante ha sido la vida municipal en la evolución venezolana que Jorge Olavarría, político e historiador certero, hombre de ojo avizor en el análisis político, en el libro que dedicó al asunto federal, en 1988, cuando se dio cuenta que la Ley Orgánica de la Descentralización(diciembre 28,1989) nos iba a llevar a una nueva presencia del “fetichismo federal” en nuestra vida pública, volvió a reiterar que ese proceso no debía situarse en las gobernaciones sino en los Concejos Municipales, ya que el poder “talismánico” de la palabra federal destruiría treinta años de estabilidad institucional en libertad, el que nos llegó con la Constitución de 1961,

“aplastaría irremediablemente la esperanza de crear autonomías municipales en las cuales ¡esas sí! se puede desarrollar un modelo participativo, auténticamente y profundamente democrático, que va ser la característica predominante del modelo de Estado que el mundo buscará en el siglo XXI”7.

Tal la importancia del Cabildo, abolirlos sería como escribir el acta de defunción de nuestra nación, ya que en ellos la sociedad siempre ha estado representada y estos, reiteramos, han sido siempre la voz del común.

SENTIDO DE LA DEMOCRACIA

Y el sentido de la democracia está claramente expuesto en nuestros papeles fundacionales: en el acta del Cabildo de Caracas proclamando la Independencia, en donde se expresa que todo lo que debía hacer en el futuro debía contar con el voto de los ciudadanos; el acta del 5 de julio de 1811 declarando nuestra entera emancipación; la Constitución de ese mismo año(diciembre 21,1811) base de nuestra historia constitucional. Esta fue la primera Constitución de la America Latina, anterior en meses a la española de las Cortes de Cádiz(marzo 18,1812); la Constitución de 1830, desgaja ya Venezuela de la Gran Colombia, en que el país recobro su soberanía; el “Decreto de garantías”(agosto 18,1863) del general Juan Crisóstomo Falcón(1820-1870), proclama del nacimiento de nuestra democracia plena, superado entonces el régimen censitario de comicios y establecido el voto directo desde la Constitución de 1858.
Debimos, desde luego, tras superar las dictaduras y treinta y nueve años sin elecciones, desde las realizadas en 1897 hasta las que se hicieron en 1936. El sentido de la democracia estaba vivo en nosotros, especialmente cuando el 14 de febrero de 1936, a cincuenta y siete días de la muerte del tirano, todos los hombres y mujeres adultos de Caracas marcharon la tarde del 14 de Febrero de 1936 para pedir por sus libertades, Día de la Democracia que aquel8, en la cual la nación contó con un gobernante, el presidente Eleazar López Contreras(1883-1973), quien sabía, es principio nuestro, salido de la entraña y el corazón de una mujer de aquí, que quien ejerce poder debe escuchar al pueblo, fue aquello lo que aquel día hizo López, sabía que si no escuchaba los planteamientos que se hicieron “para que quiere gobierno”, como expresó doña Juana Antonia Díaz Padrón, la única mujer que intervino en los sucesos del 19 de abril de 1810, madre de los próceres Montilla, en palabras que dejó escritas al no lograr ser recibida por el Capitán General Domingo Monteverde(1773-1832), cuando fue a pedir la libertad de sus hijos, todos patriotas a quienes ella impulsó a la acción.

TODOS VOTAN

Consecuencia de ese proceso fue el establecimiento del voto directo universal y secreto, tras los sucesos del 18 de octubre de 1945. La primera vez que todo el pueblo venezolano votó fue en los años cuarenta del siglo XX, haciéndolo todos: los hombres y mujeres, mayores de 18 años, incluso los analfabetos, para las elección de una Asamblea Constituyente primero(1946) y para la elección del primer presidente elegido por la multitud, con más del 60% de los votos, el maestro Rómulo Gallegos(1884-1969). Desde entonces el valor del voto fue sentido por los venezolanos, lo volvieron a usar el 30 de noviembre de 1952 para repudiar el régimen de facto iniciado en 1948. Y aunque aquel día, en que ganaron los limpios votos democráticos, hubo un fraude que los desconoció ya entonces habían descubierto los venezolanos el valor del voto como instrumento de vida y conciencia política, un voto con el cual se elegía a los funcionarios. Un voto que se hizo vivo en nuestra experiencia colectiva desde la promulgación del Estatuto Electoral, promulgado el 15 de marzo de 1946, considerado, con razón, tan importante como el acta del 5 de julio de 1811.

SE PRECIPITA LA CRISIS

Fue la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez(1914-2001) el producto de una vasta organización en la que la primera clarinada la dio el arzobispo de Caracas, monseñor Rafael Arias Blanco(1906-1959) con su célebre Carta Pastoral(mayo 1,1957) y más tarde la Junta Patriótica, formada ese mismo año, ya activa el 10 de julio de 1957, en la cual todas las fuerzas políticas estuvieron representadas. Y desde luego la crisis final de aquel gobierno que tuvo sus momentos finales en el Plesbicito(diciembre 15,1957) para alargar el período del autócrata; el levantamiento de la aviación(enero 1,1958) y la crisis que se inició diez antes de su caída, con la expulsión de quienes sostenían aquel régimen, el ministro Laureano Vallenilla Lanz(1912-1973) y Pedro Estrada(1906-1989), jefe de la fatídica Seguridad Nacional. De allí el gobierno solo logró mandar diez días más, posiblemente solo menos pues la noche del 22 de enero comenzó a circular por Caracas la noticia de que Pérez Jiménez dejaría el poder.

LA MADRUGADA DEL 23 DE ENERO

Ese espíritu libertario fue el que nos llevó a la alborada de la madrugada del 23 de enero, sobre todo desde el momento que sobrevoló Caracas el avión del dictador huyendo, cuando sonaron los campanas, se anunció la caída de autocracia, en la voz de Alberto Ravell(1905-1960), y se constituyó el nuevo gobierno. Todos participaron: el pueblo, la Iglesia, los partidos políticos, la Junta Patriótica, las Fuerzas Armadas, devolviendo así a la nación su democracia.

LA GENTE SE EXPRESÓ

Se hizo vivo el 23 de enero otra vez un pensamiento del Libertador, expresado en la Carta de Jamaica(septiembre 6,1815), que nuestro país, de cuatro siglos entonces,

“Nosotros somos un pequeño género humano; poseemos un mundo aparte, cercado por dilatados mares; nuevos en casi todas las artes y ciencias, aunque en cierto modo viejos en los usos de la sociedad civil”9.

Fue él, Simón Bolívar, por medio de este párrafo, el primer venezolano en definir lo que es la sociedad civil, la cual se expresó otra vez el 23 de enero de 1958 cuando todos tomaron la palabra.
Nació aquel día la República Civil(1958-1998), tiempo civilizado y civilizador, el sistema de libertades públicas y derechos humanos que gozamos desde 1958, sostenido por el Pacto de Punto Fijo(octubre 31,1958) y la Constitución del 23 de enero de 1961, instituciones que dieron a los venezolanos cuarenta años de estabilidad política y desarrollo económico y social. Nunca antes Venezuela, ni bajo el paecismo, ni el guzmancismo, ni el gomecismo, había gozado de tanto tiempo de construcción nacional, lo que siempre es mucho más difícil y tesonero que destruir, que es lo que hemos visto, para nuestra desgracia, desde 1999.
Esto es lo que celebramos esta mañana. Pese a los difíciles tiempos que vivimos, somos un país democrático, lo hemos sido siempre, hasta en nuestras horas más graves. Todos llevamos la democracia sembrada en nuestros huesos y en nuestra psiquis. Somos un país democrático. Y lo volveremos a ser plenamente otra vez un día no lejano.
Queremos saludar, en nombre de VenteVenezuela muy especialmente, a nuestros ponentes y aquellos que nos darán el testimonio de sus recuerdos sobre aquel día grande de nuestros anales. Estos será las dos fases de esta reunión.

LOS PONENTES

Nuestros ponentes serán el historiador Naudy Suarez; el político Enrique Aristiguieta Gramcko, quien estuvo en la vanguardia en aquellos meses finales del perezjimenismo, como represente de Copei en Junta Patriótica; Pompeyo Márquez, el Santos Yorme de la resistencia, figura principal durante la dictadura del Partido Comunista de Venezuela y en nombre de las nuevas generaciones de políticos el concejal Antonio Ecarri; nuestra María Corina Machado hará la exposición central de este encuentro.

EL EMBAJADOR COCHEZ

De nuevo Naudy Suárez leerá una carta, redactada especialmente por él para esta sesión, la cual los presentes remitiremos al ex embajador de Panamá ante la OEA, Guillermo Cochez, destituido de su cargo por el presidente de su país, Ricardo Martinelli, por su limpia defensa de la democracia venezolana. A través de ella deseamos manifestarle a Cochez lo que muchos venezolanos pensamos de quien ha dado vivo testimonio de lo que es nuestra democracia, convirtiéndose así en “El embajador de la democracia latinoamericana”, como lo ha señalado María Corina Machado.

LOS TESTIMONIOS

En la parte final de esta reunión una representación de los luchadores y luchadoras que hicieron posible el 23 de enero nos darán su testimonio de aquellas horas. Mujeres valientes como a Isabel Carmona, cuya militancia fue tan ardua bajo la dictadura que debió dar a luz a uno de hijos en la cárcel; como Clarissa Sanoja, después Jueza que practicó la ley sin que le temblara el pulso; al doctor Tomás Enrique Carrillo Batalla, por el papel que cumplió en las reuniones que organizó en Nueva York, después de haber salido de la cárcel, para orquestar el gran acuerdo político que hizo posible primero la unidad, más tarde el Pacto de Punto Fijo y la recuperación democrática. Fue Carrillo Batalla más tarde el hombre de las finanzas, como Ministro de Hacienda del presidente Betancourt, en grave hora y es hoy el estudioso por excelencia de la historia de nuestra economía; hablaran luego Carlos Canache Mata, Octavio Lepage, Rodolfo José Cárdenas y Marco Tulio Bruni Celli, que se cuentan entre quienes pusieron las bases de lo que fue la República Civil. Todos ellos pusieron su grano de arena para que el sistema de libertades públicas y de derechos humanos fuera hecho vivo en nuestra existencia como nación. Cerrará este acto el alcalde mayor de Caracas Antonio Ledezma.



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