opinión


El Nacional / ND

Breve diccionario navideño

2 Enero, 2013

I.

Aguinaldo. Propina que se le da a un cochinito de plástico. Amor. Palabra que se usa en diciembre y se des-usa en el resto de los meses. Año Nuevo. Año que casi nunca cumple lo bueno que promete (a menos que el petróleo se mantenga a buen precio). Arbolito navideño. Mata triangular, ícono de la Navidad yanqui. Por ahora no ha revelado ser contradictoria con el socialismo del siglo XXI. Astrólogo. Señor que hace su agosto en diciembre. Burrito Sabanero. Villancico criollo, el equivalente a “We wish you a Merry Christmas”. Cartica. Petición dirigida al Niño Dios. Ejemplo: Divino Niño, concédenos sacar más votos en los sectores D y E (MUD), o: Divino Niño, que los Tiburones clasifiquen, por fa (yo). Centro comercial. Bastión fundamental de la resistencia ideológica frente a la revolución bolivariana. Diciembre. Mes en el que en Venezuela se entreveran comunismo y consumismo.

opinan los foristas


Elecciones. Evento político. Suele organizarse en diciembre a fin de que los ciudadanos no sucumban a la tentación del espíritu navideño y recuerden que este país está hecho de dos mitades que no se hablan.

II.

Gaita. Gran invento zuliano. Versión laica del villancico navideño. Hallaca. Plato típico navideño que se ensambla a partir de insumos importados (como el vergatario, por ejemplo). Interiores amarillos. Prenda usada en la noche del 31 de diciembre, con la creencia de que trae buena suerte durante el año entrante. La polarización política ha determinado que la mitad de los venezolanos crea que los interiores rojos son más efectivos. Mayas. Indígenas mexicanos, empeñados en amargarnos las Navidades con sus negras profecías de hace mil años.

Mula. Animal que, junto con el burro que acompañó al Niño Jesús, constituyó el primer sistema de calefacción del que se tenga noticia. Navidad. Tiempo de paz y amor, según decreto de vigencia mundial. En Venezuela, tiempo de discutir el estado de salud del presidente Chávez y presenciar los codazos fraternos que se dan para sucederle. Niño Jesús. Razón de ser de la Navidad cristiana como acontecimiento espiritual.

San Nicolás pretende quitarle el puesto por razones comerciales.

III.

Pavoso. Tipo o tipa que en pleno abrazo de la medianoche del 31 pregunta cuántos de los presentes seguirán vivos al final del año que comienza. Panchito Mandefúa. Cuento clásico de José Rafael Pocaterra, dedicado a los futuros “niños de la calle”. Pacheco. San Nicolás bizarro que, en vez de regalos, reparte gripes y neumonías.

Pesebre. Réplica del hospital de hace dos mil años en el que nació Jesús, resultado de un parto normal (se dice que san José no era partidario de la cesárea). Propósito. Demagogia que cada quien hace consigo mismo con relación al próximo año (me podré a dieta, aprenderé chino, bla, bla, bla).

Puerto. Lugar donde atracan los barcos que traen del extranjero la posibilidad de tener una Navidad endógena. Ratón. Roedor muy popular en los días decembrinos. Regalo. Obsequio a través del cual expresamos amor, dado que, afirman los psiquiatras, cada vez nos resultan más extraños el beso, el abrazo, la caricia, la palabra suave y amable. Reyes Magos. Competidores de San Nicolás.

San Nicolás. Gordo de la tercera edad, de barbas blancas y vestido de rojo. Algunos niños creen que es un viejito del PSUV. Otros imaginan que, aunque es delgado y apenas tiene bigote, se trata de Nicolás Maduro, ungido presidente de Venezuela (mientras tanto y por si acaso). Triqui-traqui. Pequeño explosivo diseñado para producir ruido y, por vía de una extraña metáfora, generar alegría. Uva. Fruta que trae buena suerte si se come en la medianoche del 31. La ciencia no ha probado que sea así, aunque señala que es una costumbre más sana que, por ejemplo, comerse, con el mismo propósito, doce cambures. Whisky. Bebida nacional proveniente de Escocia. Yo. Autor de este pequeño diccionario, quien le desea a usted un 2013 ¡feliz demasiado! Zavarce, Néstor. Intérprete de la ya clásica canción “faltan cinco para las doce, el año va a terminar, me voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá”.

Los expertos señalan que pone de manifiesto dos aspectos centrales de la psicología criolla: el complejo de Edipo y la costumbre de dejar todo para última hora.

iavalosg@cantv.net

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