opinión

Sobre la amnistía

7 Diciembre, 2012

Aunque envuelta en la bruma de la incertidumbre oficial, la iniciativa a favor de una amnistía política es un hecho que debe ser auspiciado. El diputado Edgar Zambrano y el abogado Hermann Escarrá, entre otros, han venido promoviendo el tema con miras a una Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional que, desde luego, tendrá o no viabilidad de acuerdo con el parecer del régimen imperante, es decir del señor Chávez.

opinan los foristas

Hasta el presente, los voceros oficiales no se han pronunciado al respecto, y según diversas informaciones de prensa ha habido contactos entre algunos de éstos y los promotores de la tentativa. Hay que esperar a ver. Y sobre todo plantear el tema en una perspectiva de justicia.

Los presos, exiliados y perseguidos por razones políticas son una trágica realidad del siglo XXI venezolano. Y al respecto debe siempre destacarse que cuando el señor Chávez empezó su primer gobierno, el 2 de febrero de 1999, en Venezuela no había compatriotas presos, exiliados o perseguidos por motivos derivados de la política. Tiempo después ya no se podía afirmar lo mismo.

Y ahora lo que debe afirmarse es que tal deterioro de la democracia, o más bien que tal auge de la anti-democracia, debe cambiar y puede comenzar por la ansiada amnistía. Y no sólo por motivos políticos sino también humanitarios. La terrible situación, por ejemplo, del comisario Simonovis o de la jueza Afiuni, clama por ello.

Y también la de tantos venezolanos que se han visto forzados a salir del país por las persecuciones judiciales de carácter político y hasta de venganza o escarmiento por parte del oficialismo. El tema de los execrados de Pdvsa también pertenece a este ámbito porque su connotación es claramente política.

Como lo evidencian, por cierto, las recientes decisiones de la “nueva-Pdvsa” de imponer unas multas astronómicas y surrealistas a un conjunto de ex –trabajadores, en retaliación política por haber ejercido su derecho constitucional a la huelga.

No hay derecho que en pleno siglo XXI, Venezuela sea uno de los países de América Latina con mayor número de exiliados políticos. Sí, la misma Venezuela que durante décadas fue el albergue principal de los desterrados políticos de todas las dictaduras continentales, fueren de derecha o izquierda.

Estas líneas son demasiado apretadas como para siquiera esbozar una lista de casos emblemáticos, pero no sólo éstos merecen la atención de los defensores de la amnistía, sino también y muy especialmente los que no tienen igual reconocimiento mediático. Recuérdense a los funcionarios policiales de rango subalterno que están condenados por el 11-A. Casi nadie se acuerda de ellos.

Y desde luego debería evitarse la mezcla de las causas políticas con otras de distinta índole, e incluso asociadas a la corrupción administrativa o financiera, porque esto tendería a empantanar las cosas y eventualmente a perjudicar a los que sí deberían beneficiarse de una amnistía de fundamento y alcance político.

La amnistía es una necesidad y también una esperanza que alienta a innumerables familias venezolanas, muchas de las cuales llevan largos años padeciendo las consecuencias de la arbitrariedad y el hostigamiento del poder. Bienvenida sea, por tanto, en nombre de quienes la esperan con ilusión y en nombre de todos los venezolanos de buena voluntad.

[email protected]


Etiquetas:

Canal Noticiero Digital