opinión

Prodigios en Corea del Norte

9 Diciembre, 2012

Podría ser el más grande descubrimiento de la criptozoología: la ciencia que se ocupa del estudio de animales inexistentes. Se trata del hallazgo de pruebas de la existencia del unicornio por estudiosos de la Universidad de Pyongyang, información publicada el pasado 29 de noviembre por la Agencia Estatal de Noticias de la República Democrática Popular de Corea (Corea del Norte), la agencia oficial y única (¿cómo de otro modo, tratándose de una dictadura comunista?) permitida por el régimen. Los científicos aseguran haber encontrado una guarida de esas bestias, así como algunos restos.

opinan los foristas

Los antiguos no pusieron en duda su existencia; con el correr del tiempo el animal se elevó al universo de las fantasías. El unicornio ingresa a occidente mediante los escritos de Cetesias (s. IV a.C.) quien lo describe a partir de relatos de viajeros provenientes del Lejano Oriente. La confirma su mención en la primera traducción al griego del Antiguo Testamento (s. II a.C.) hecha por un grupo de sabios de Alejandría. En tratados teológicos arcaicos el unicornio representa a Cristo y aparece asociado a la Virgen María, símbolo de pureza. Su único cuerno simboliza la fusión de Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Numerosos relatos medievales lo toman como protagonista; se le atribuye la virtud de purificar ríos y manantiales emponzoñados por la serpiente (Satán). También es símbolo de castidad así como del valor y de la nobleza caballerescas. Los textos protocientíficos de la Edad Media lo aluden; en ellos juega un papel muy principal en la teoría de la alquimia; no se dudaba del poder de su cuerno para curar diversos males, incluso la impotencia, naturalmente.

Uno de las aspectos más fascinantes del unicornio es que no puede ser vencido por la fuerza; se rinde, en cambio, al influjo de una doncella, y es entonces, al yacer con su cabeza postrada en el regazo, como adormecido, sometido al sortilegio inefable que dimana de los dedos de la virgen, cuando la bestia maravillosa se vuelve vulnerable y el cazador puede herirla de muerte. La metáfora de seducción erótica y traición no puede ser más evidente. El unicornio inspiró innumerables poemas y obras plásticas durante la Edad Media.

En fin, el unicornio fue tomado muy en serio por todo el mundo hasta la Ilustración; el único irreverente ante la sublime bestia fue Rabelais (s. XVI); aunque da testimonio de su existencia en uno de los viajes de Pantagruel al país de Satín, los describe: Tienen un cuerno negro… corrientemente cuelga como un moco de pavo, pero cuando el unicornio de se prepara para pelear o pretende darle cualquier otro uso, sin que se sepa cómo lograr pararlo, y entonces se le pone derecho como una flecha.

Dadas estas razones, el hallazgo de los científicos norcoreanos mueve a profundas reflexiones. Nos preguntamos: ¿estaremos aproximándonos a las verídicas fuentes místicas de la humanidad? ¿Ha llegado el momento de las revelaciones en el que confirmaremos la existencia de los dioses, demonios y demás seres supuestamente fantásticos? ¿Acaso los arqueólogos norcoreanos son idiotas, o creen que el resto de la humanidad lo es al punto de admitir su inconcebible patraña?

Hablando en serio, nos preguntamos qué puede conducir a un equipo de científicos, probablemente honestos en sus investigaciones, a alienar su reputación exponiéndose a tamaño ridículo mundial. Una vía por la que el asunto conduce no a una reflexión sobre el animal mitológico, sino sobre el poder.

El poder de un individuo o grupo sobre otros se resuelve en varios niveles de amplitud de su influencia sobre la conducta de los sometidos; el más amplio corresponde a la idea de abyección de los sometidos, un estado en el cual tanto el comportamiento sustantivo de estos en todos los ámbitos, incluso en su conciencia íntima, obedece a la influencia del poder ejercido en forma primitiva, mediante el soborno o el miedo y los recursos más brutales puestos en sus manos. Ya me imagino al infortunado arqueólogo norcoreano pensando “¿Y de negarme a esta payasada pretendida por el tirano, qué va ser de mí y de mi familia?” Bueno, segregación, cárcel, exilio o muerte, como ocurre aquí, en la metrópoli cubana y en todo régimen comunista.

Porque evidentemente esos científicos cumplen una orden, ergo, a propósito de comprender en sus justos términos los aconteceres, viene a lugar explicar el interés por el unicornio desde la perspectiva política coreana.

Existió un rey, Tongmyong (s.III ó VII ¿?). fundador del imperio Koguryo, del que se derivan tanto la Corea del Norte como la del Sur; dicho monarca cabalgaba o era acompañado por un unicornio que lo hacía invencible y el refugio del animal se encontraba en las proximidades de Pyongyang, capital de la primera: exactamente donde los arqueólogos lo “descubrieron”. Siendo Tongmyong el más grande prócer coreano, al lado del fallecido (1994) Gran y Querido Líder Kim Il-sung, abuelo del actual conductor del país, el hallazgo confirma que en el norte está la fuente cultural e histórica de toda Corea, y en tal sentido le confiere un aura especial a su gobernante, considerablemente útil en función de alucinar a un pueblo que cree en unicornios, en el ascenso a los cielos del predecesor en el poder Kim Jong-Il (m. 2011) y en que su hijo y actual tirano hereditario Gran Líder Kim Jong-un es el “hombre más sexy del mundo” según lo divulgan los medios oficiales del Partido Comunista Chino.

Los rojos norcoreanos manipulan a su héroe Tongmyong y su unicornio, aquí lo hacen con Bolívar y su caballo blanco; ¿no es la misma vaina?

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