opinión

Por si queda alguna duda

8 Diciembre, 2012

Entrando ya en su año catorce de mandato, el régimen de Hugo Chávez no deja ningún espacio para la duda en lo que toca a su condición de gobierno totalitario. No existe ninguna razón para evitar — ni siquiera para disimular — la calificación de dictador a quien maneja abiertamente todos los Poderes Públicos, desconoce o interpreta a su antojo — y se jacta de hacerlo – la Constitución y las leyes de la Republica, maneja en forma personal las Fuerzas Armadas, retuerce con grosería las relaciones exteriores y, en fin, ha convertido en trapo lo que pudo haberse transformado en una fuente de recursos importantes para la región.

opinan los foristas

No le importan al señor Presidente las opiniones de gente capaz y honesta que bien pudo haber sido soporte cívico de gobierno. Por el contrario, se burlo de ellos y en ocasiones los persiguió. Prefirió el apoyo de los llamados *colectivos*, de fuerte tendencia de izquierda y en cuyo seno se debaten movimientos armados y teóricos que son amenazas contra el propio gobierno.

Recibe además Chávez las presiones que en todos los niveles rechazan la gestión ineficiente y corrompida de su administración y de la cual es muestra dolorosa para Venezuela el dudoso galardón de ser, entre 176 gobiernos estudiados, el mas corrupto de todos, en contraste con Uruguay y Chile, los mas limpios. Este fue el cierre del análisis hecho desde Berlín por Transparencia Internacional, una de las mas respetadas ONG en el mundo actual.

En circunstancias que todos conocemos, el jefe golpista del 92, valiéndose del más alto aprovechamiento de recursos públicos que recuerde la historia electoral de Venezuela, ganó en octubre pasado la presidencia y ha reiterado su voluntad de pasar por sobre toda norma legal que le impida o estorbe llevar adelante su esquema de mando. El proyecto Chávez se esta llevando a efecto con frialdad que no deja de preocupar a los observadores. En lo civil ya volvió papelillo la institucionalidad , particularmente la que toca al sector judicial, y puede decirse que no se cuenta con aceptable independencia en materia de justicia, que es la básica en todo sistema democrático. En el área militar, el Presidente ejerce con la mayor holgura las facultades que le concede la Constitución y no es secreto que va más allá de ellas cada vez que puede hacerlo. Y bien vale la pena citar el caso insólito de un poder electoral que cumple sus deberes solo cuando la decisión beneficie a la mayoría oficial en el seno del Consejo.

Vienen a cuento estas menciones precisamente cuando estamos a días de un nuevo enfrentamiento comicial a través de la elección de nuevos Gobernadores. Podríamos decir que es la ultima opción para producir un equilibrio razonable en la democracia venezolana.

El voto es el arma decisiva. Millones de compatriotas no pueden estar conformes con una realidad pseudo democrática manejada por un régimen militar. ¿O es que alguien tiene todavia dudas?

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