opinión

Ludwig Moreno

A la jueza Afiuni ni con el pétalo de una rosa

27 Noviembre, 2012

VotoLimpio es una ONG conformada por ciudadanos comunes, y como tales, tenemos madres, esposas, hermanas e hijas. Por tanto, es de nuestra mayor preocupación que cuando un secreto a voces como ese, se convierte en público y comunicacional, toda la comunidad venezolana no reaccione en proporcionada medida.

opinan los foristas


Los venezolanos hemos sido notificados públicamente de que una persona privada de manera injusta de su libertad, fue física, mental y moralmente agredida estando en un sitio de reclusión a cargo del estado. Se trata de la Jueza María Afiuni, y hacia ella expresamos nuestro mayor respeto, consideración y admiración por su valentía y entereza. Frente a un hecho de la magnitud de lo ocurrido, lo mínimo que esperábamos era una mega manifestación no solo del liderazgo político partidista sino de la sociedad entera, que no debería esperar a que se le convocara a las calles a protestar.

Y es que VotoLimpio desde el inicio de sus actividades y más aun desde su integración a la Declaración de Caracas, ha alertado a la comunidad sobre la violación de sus derechos, siempre en primer término en función de las amenazas que se ciernen sobre las Elecciones Auténticas. Es posible que exista cierto grado de controversia, diferentes niveles de sensibilidad u opiniones encontradas acerca del narcotráfico, la inseguridad o el fraude electoral, pero sobre el único punto en el cual existe una reacción unánime es en torno a la violencia contra a la mujer.

Con el trato inhumano que recibió la Jueza Afiuni queda claramente demostrado que todas las mujeres venezolanas están expuestas a caer en las manos de depredadores inhumanos, que trabajan con el apoyo del actual gobierno. Si esto ha sucedido así en democracia, no podemos imaginar entonces cuales serán las garantías que sobre nuestra integridad pueda brindar el Estado, si nos permitimos caer en un comunismo declarado.

En Venezuela roban, matan y violan todos los días y en todas partes. Todos los poderes están al servicio de la revolución. Pero luego llaman a elecciones y nos llevan sin exigir condiciones, diciendo que el CNE es transparente. Perdemos perdiendo o perdemos ganando. Se nos ha intentado convencer de que nuestra única forma de protestar ante este y tantos otros tipos de atropellos es votando, pero hemos demostrado que en Venezuela el voto no elige. Solamente cuando tengamos unas elecciones limpias se podrán detener estas violaciones y humillaciones, sobre todo a las mujeres de nuestro país.

Desde VotoLimpio hemos denunciado el fraude antes, durante y después de las elecciones presidenciales (http://bit.ly/DemandaDeNulidad). Ahora denunciamos que -aún con mayores irregularidades- se producirá otro fraude en las elecciones regionales. Lo que es peor, el fraude montado será para permitirnos esta vez ganar gobernaciones en mayor cantidad de estados que aquellos donde supuestamente domina la oposición, a cambio de perder los Concejos Legislativos, y todo indica que será así para llevarnos a votar contra nuestra democracia, en una supuesta constituyente y su eventual aprobación (http://bit.ly/ConstituyenteFalsa).

De manera inverosímil, vemos a algunos políticos que supuestamente eran de oposición, allanar el camino a una constituyente comunista (Hermánn Escarrá: El estado comunal es constitucional http://t.co/dkr1dGk8) sin imponer o siquiera exigir antes condiciones que den autenticidad a las elecciones involucradas en el proceso. Sin condiciones no hay elecciones.

Es nuestro deber luchar ahora, pues que hombre no tiene una hija o madre?

Pareciera que nos hemos acostumbrado a los desmanes políticos por parte del régimen, y al descuido y la desidia por parte de los líderes políticos de la oposición, pero ante una agresión como la infringida a la Jueza Afiuni, que permanezcamos inermes, no solo es imperdonable sino que nos convierte en cómplices silentes de semejante barbaridad. Si dejamos pasar esto sin una protesta enérgica por parte de la sociedad venezolana, mañana no podremos quejarnos de nada más.

En nuestros hogares nos enseñaron que “a las mujeres ni con el pétalo de una rosa”, pues bien, es ahora el momento de que así sea: Ni podemos permitir más atropellos, ni podemos acostumbrarnos a las violaciones. Debemos hacerlo por ellas, por las mujeres, por las que preservan la vida de los hijos y de toda la nación!

Anexo: Ante tales declaraciones, es imperativo mencionar al menos tres artículos de la Constitución vigente:

Artículo 46. Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral, en consecuencia: Ninguna persona puede ser sometida a penas, torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda víctima de tortura o trato cruel, inhumano o degradante practicado o tolerado por parte de agentes del Estado, tiene derecho a la rehabilitación. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. (…) Todo funcionario público o funcionaria pública que, en razón de su cargo, infiera maltratos o sufrimientos físicos o mentales a cualquier persona, o que instigue o tolere este tipo de tratos, será sancionado o sancionada de acuerdo con la ley.

Artículo 54. Ninguna persona podrá ser sometida a esclavitud o servidumbre. La trata de personas y, en particular, la de mujeres, niños, niñas y adolescentes en todas sus formas, estará sujeta a las penas previstas en la ley.

Artículo 55. Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado a través de los órganos de seguridad ciudadana regulados por ley, frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes. (…)

Canal Noticiero Digital