nacionales, ni tan al margen, política

47 años del secuestro y asesinato de Alberto Lovera

18 Octubre, 2012

artículo Alberto Lovera Álvarez / Blosodi.- El día de hoy 18 de octubre de 2012, conmemoramos 47 años del secuestro, tortura y asesinato del Camarada Alberto Lovera, mi padre. Ciertamente un 18 de octubre de 1965 en horas de la tarde en las Plaza de las Tres Gracias, según algunas informaciones, o saliendo de una reunión con camaradas del PCV en un edificio cercano a la zona fue secuestrado por los cobardes esbirros de la Digepol, Alberto Lovera.

opinan los foristas

Lo secuestran en la acepción total de la palabra porque nunca reconocieron que mi papá había sido detenido ese fatídico día de octubre, y es que octubre está teñido de rojo. En ese mes asesinan al Che Guevara en Bolivia, en ese mes se realizó la Masacre de Cantaura en Anzoátegui y en ese mismo mes la Masacre del Amparo en el Estado Apure. Por eso digo que se tiñó de rojo el mes de octubre con la sangre derramada por todas y todos los mártires, que entregaron sus vidas por un mundo mejor, un mundo de paz, un mundo de justicia, un mundo sin opresores ni oprimidos.

Luego de su secuestro lo estuvieron torturando durante nueve días hasta que lo matan, producto de los cobardes y aberrantes maltratos a los que sometieron a mi papá, aquí es fundamental precisar que Lovera prefirió la muerte antes de entregar a sus Camaradas. Por eso los cobardes se estrellaron con el muro de su silencio, es decir como buen comunista prefirió la muerte antes que fallarle a la Patria.

Lo sucedido con mi papá se enmarca en las políticas de terrorismo de Estado que se aplicaron durante todos los gobiernos de la IV República de manera sistemática y permanente. En este punto es imprescindible destacar como bien dice el Dr. José Vicente Rangel que se comenzó a poner en práctica la diabólica figura de la desaparición forzada de personas como novel práctica, la cual se crea y se aplica en nuestro país por la Digepol y el SIFA con el apoyo y asesoría de la CIA, luego esta terrible, ilegal e ilegítima figura de terrorismo se extiende a Centro y Suramérica.

El cadáver de mi papá apareció en las Playas de Lecherías en Barcelona Estado Anzoátegui el 27 de octubre de 1965. Se vino enredado en las redes de un pescador con evidentes signos de las torturas que le aplicaron, sin embargo no fue sino hasta marzo del año 66 que se realizó el reconocimiento e identificación del cuerpo que había aparecido en Lecherías meses antes. Dicha identificación se corroboró por las huellas dactilares de la mano izquierda ya que las de la derecha se las habían arrancado sus torturadores para que no lo reconocieran, y luego con la exhumación del cadáver y la dactiloscopia se verificó que ese era el cuerpo de Alberto Lovera.

Mi mamá, María del Mar, por supuesto estaba allí presente y tuvo que pasar todo el día y parte de la noche en el Cementerio de Barcelona para que le entregaran el cuerpo de mi papá, porque querían desaparecerlo definitivamente, y solo con esa tenacidad, fortaleza y valentía logró mi madre su propósito.

Así se vino acompañada de varios camaradas del PCV hasta Caracas, y enterraron el cuerpo de mi papá en el Cementerio General del Sur, al lado de su camarada y amigo Luis Emiro Arrieta, donde aún hoy reposan sus restos, como la llamó José Vicente María del Mar la indoblegable.

La aparición del cuerpo de Lovera denunció con contundencia absoluta lo que era la práctica de desaparición forzada que comenzó a realizar el infeliz de Raúl Leoni durante su gobierno adeco.

Se debe resaltar que esta práctica era desarrollada por el aparato represivo del gobierno ejercido en ese entonces por la Digepol y el SIFA, era la más brutal y negativa forma de ejercicio del poder para exterminar a quienes se les enfrentaban políticamente e ideológicamente.

Es oportuno acotar que la Constitución del 61 consagraba el derecho a la vida por encima de cualquier situación que se pudiese presentar, es decir era u derecho inviolable.

Sin embargo poco importó la legalidad vigente cuando desaparecieron a Lovera, a Alejandro Tejero, a los hermanos Pasquier, a Felipe Malaver y a otros miles de camaradas más, en esos gobiernos si se violaban los derechos humanos con premeditación y alevosía, poco importaba la vida humana, y para aquellos que cuando recordamos a nuestros muertos nos reclaman por la cantidad de homicidios y otros eventos delictivos que ocurren hoy, los cuales por supuesto son lamentables.

Es bueno precisar la diferencia radical es que aquellos crímenes los cometieron funcionarios de los cuerpos represivos pagados por los gobiernos de esa época (terrorismo de estado), y los homicidios y otros hechos atroces actuales, son cometidos por grupos delincuenciales ajenos a los cuerpos policiales, militares y de inteligencia del Gobierno Bolivariano.

Se tiene que recalcar que desde que el presidente Chávez está en el poder, el terrorismo de Estado dejó de ser práctica cotidiana de los cuerpos policiales y de inteligencia. Hoy en día sí se respetan los Derechos Humanos, que los más humanos de los derechos.

Para finalizar un pensamiento para Lovera

¡Que su gigantesco valor, grandísima fortaleza, e infinito amor por la humanidad, sean ahora y siempre, ejemplo de Revolución!

¡Viva Alberto Lovera!

 

¡Hasta la Victoria Siempre!

planificador_estrategico@yahoo.es

Alberto Lovera Álvarez

 

Canal Noticiero Digital