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opinión

Un canto que vence las sombras

31 marzo, 2012

La Universidad Central de Venezuela existe desde 1725 y fue, por casi un siglo, la única universidad del país. En 1953 inaugura su nueva sede, diseñada por Carlos Raúl Villanueva para la convivencia de la arquitectura, las artes y las ciencias. En el año 2000 es declarada Patrimonio de la Humanidad.

opinan los foristas

En los últimos tres años se han documentado más de 50 agresiones a sus instalaciones.

Apenas amanece.

5:45 am Llega a la universidad un grupo de estudiantes encapuchados, listos para hacer una “operación militar”. Contra sus pronósticos, ya hay varios estudiantes y empleados en la facultad. No va a ser tan fácil.

5:50 am Marta no puede dormir, el concierto que va a cantar esa noche la tiene emocionada. Se para más temprano de lo normal y se pone la ropa para salir a trotar.

5:50 am Los encapuchados temen por la posible falla del operativo, así que comienzan de una vez: revientan bombas lacrimógenas y cierran el libre paso a las instalaciones de la Facultad de Economía.

5:55 am Raúl da otra vuelta en la cama. Despierto, con los ojos cerrados, vuelve a repasar las canciones que dirigirá con el Orfeón esa noche. Sabe de memoria cuáles pueden ser las fallas, dónde tiene que prestar más atención, a quién acudir para que apoye al resto de la cuerda. Son muchos años dirigiendo coros…

6:10 am Los estudiantes que están en la facultad se reúnen y llaman a los representantes del Centro de Estudiantes recién electo.

6:15 am Marta trota con el Ipod puesto, repasa una vez más el solo que va a cantar en el concierto. Es una de las muchas piezas emblemáticas del programa que celebrará la reaparición del Orfeón Universitario, después del accidente de Las Azores.

6:30 am Los encapuchados alegan que esa es una “operación democrática”. Exigen, con bombas y granadas, que el voto de profesores y estudiantes tenga el mismo valor para la escogencia de las autoridades rectorales.

6:45 am Raúl salta de la cama a la cocina y pone agua a hervir. Saca del estante las cajas de té de varios sabores: ya no es época de café ni del cigarrillo mañanero, aunque hoy, por primera vez en mucho tiempo, le provoque uno.

El Aula Magna está por fin lista para reabrirse. Sabe lo que le costó a la universidad conseguir el dinero para hacer el último mantenimiento, sobre todo después de que un grupo de violentos causaron un incendio y daños graves a las instalaciones. Vierte el agua en el jarro blanco, un poco astillado, que usaba antes para tomar café, como para colar un olor inexistente, para no perder la costumbre.

Media mañana.

Estudiantes y profesores rechazan la toma. Se forman dos bandos. Comienzan dimes y diretes, un par de bombas más, unos cohetones.

Marta llega a la facultad y se encuentra con que no puede entrar a clases. Llama a sus compañeros del coro. Hay que llamar al director.

Raúl escucha las noticias y hace unas cuantas llamadas. Todavía hay tiempo. Se niega a suspender el concierto.

Se presentan las autoridades, la rectora y el vicerrector. No hay negociación posible. Sigue la violencia

Media tarde

Tomistas, estudiantes y periodistas están en un callejón sin salida. Nadie cede.

Marta regresa a su casa, preocupada. Inhaló gas lacrimógeno y ahora no sabe si va a poder cantar.

Raúl prende un cigarrillo y lo vuelve a apagar. Ya no fuma, no más. Espera.

Esta casa que vence las sombras…

5 pm. Las autoridades anuncian el retiro de los encapuchados. Los estudiantes aplauden, cantan el himno nacional y acomodan otra vez los pupitres en las aulas.

Hoy se pone su traje de moza…

Entre algunas de las piezas más importantes presentes en la Universidad están las Nubes Flotantes de Alexander Calder, murales de Victor Vasarely, Wifredo Lam, Fernand Léger, y esculturas de Jean Arp y Henri Laurens.

Marta se viste con el traje de gala: un taller de un rojo alegre, diferente. Toma un té de jengibre y siente como la voz le vuelve al cuerpo.

Raúl entra en la ducha. Afuera, su esmoquin, su camisa blanca y una pajarita negra están perfectamente planchados sobre la cama.

con un canto infinito de paz

nuestro mundo de azules boínas

os invita su voz a escuchar

7:30 pm. La gente llega tímidamente. Con todo el día de alarma por tomas y bombas, nadie tenía claro si el concierto se iba a dar.

8:00 pm Lleno total del Aula Magna. El Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela celebró su reaparición un 27 de marzo hace treinta y cinco años, después de un accidente aéreo donde murieron todos sus integrantes. Celebró que, a pesar de los cambios generacionales, la institución permanece. Celebró que, a pesar de las agresiones, las sombras se vencen con un canto infinito de paz.

blog: http://alvaray.blogspot.com/2012/03/un-canto-que-vence-las-sombras-la.html

 



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