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Univisión devela plan de Irán y Venezuela para hackear servidores de plantas nucleares estadounidenses

9 diciembre, 2011

ND.- Univisión presentó este jueves un trabajo de investigación sobre intentos de diplomáticos de Irán y Venezuela, con el apoyo de Cuba, para sabotear o hackear “servidores de la Casa Blanca, el FBI, el Pentágono y varias plantas nucleares de los Estados Unidos”.

opinan los foristas

El trabajo muestra videos de la “actual cónsul de Venezuela en Miami, Livia Acosta, recibiendo y pidiendo información sobre los servidores de plantas nucleares de Estados Unidos. Cuando ocurrieron los hechos, Acosta se desempeñaba como agregada cultural de Venezuela en la embajada de México”.

En una conversación grabada, Acosta confirma que el presidente Chávez ha recibido la información sobre la ubicación de las plantas nucleares y la supuesta información de acceso a las redes informáticas de dichas plantas.

La denuncia la hicieron estudiantes y exprofesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) “que se infiltraron en los círculos diplomáticos haciéndose pasar por hackers o piratas cibernéticos”. Estos estudiantes están solicitando asilo en los Estados Unidos “con el argumento de que estaban siendo perseguidos en su país. Uno de los funcionarios federales escribió en el reporte preliminar que existe un “miedo creíble”.

Usted puede leer la nota completa aquí: http://noticias.univision.com/documentales/la-amenaza-irani/article/2011-12-09/la-amenaza-irani#ixzz1g2TkB2dk

A continuación extractos de la nota:

La noticia le dio la vuelta al mundo en octubre pasado: el gobierno de Estados Unidos había frustrado un plan de ciudadanos iraníes para matar en Washington D.C. al embajador de Arabia Saudita.

Uno de los acusados, bajo órdenes de las fuerzas especiales de Irán, viajó a México a fin de contratar sicarios del cartel “Los Zetas” para que ejecutaran el atentado, según los cargos.

Mucho antes de que esta operación se diera a conocer, en México se preparó un plan igual de alarmante, pero hasta ahora desconocido: atacar masivamente los sistemas informáticos del gobierno de Estados Unidos y eventualmente realizar una ofensiva física, según dijeron a Univisión personas que asistieron a las reuniones.

De acuerdo con grabaciones y testimonios obtenidos por Univisión, diplomáticos de Irán y Venezuela, con el apoyo de la embajada de Cuba en la capital mexicana, presuntamente promovieron y financiaron un plan de sabotaje masivo de los servidores de la Casa Blanca, el FBI, el Pentágono y de varias plantas nucleares de Estados Unidos. También se contempló la posibilidad de ataques armados, según los testigos.

El sabotaje cibernético contra Estados Unidos desde México es solo un capítulo del historial secreto de Irán en su ofensiva cultural, militar y de negocios en América Latina.

Los frustrados asaltos informáticos fueron denunciados por estudiantes y ex profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que se infiltraron en los círculos diplomáticos haciéndose pasar por hackers o piratas cibernéticos.

Univisión tuvo acceso a decenas de horas de audio y video grabados por los jóvenes.

“Los objetivos del plan que se discutieron fueron atacar en primera instancia de manera cibernética a los Estados Unidos y posteriormente hacerlo de manera física”, explicó Juan Carlos Muñoz Ledo, un mexicano experto en informática que dirigió la infiltración de los diplomáticos. “Eso era lo que querían propiamente tanto las embajadas de Irán como la de Venezuela”.

Muñoz dice que la idea del ataque cibernético salió de la embajada de Cuba y posteriormente fue presentada a las embajadas de Irán y Venezuela para su aprobación.

El embajador de Irán en México entre 2007 y 2010, Mohammad Hassan Ghadiri, confirmó que se reunió con los mexicanos y que propusieron un ataque cibernético pero negó rotundamente que haya aceptado participar en el complot.

“Si ellos han propuesto esto y nosotros hemos dicho esto no es nuestro trabajo. Hemos rechazado”, dijo Ghadiri. “Ellos fueron unos infiltrados para proponer cosas así. He dicho que no somos interesados porque no tenemos interés en hacer esas cosas,” agregó el diplomático. “Me parecieron agentes de la CIA”.
Pero esta grabación sugiere que Ghadiri sí estaba interesado en objetivos específicos.

– Ghadiri: Ahora es muy importante saber qué tienen en mente, atacar a Irán o no, la defensa nuclear de ellos.
– Muñoz: El profesor nos pidió ubicar las centrales nucleares en los Estados Unidos.
– Ghadiri: sí, es muy importante, instalaciones militares y no militares.
– Muñoz: Tenemos que preguntarles qué empresas podemos atacar, porque sus sistemas son muy débiles en comparación con los militares, los de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional. Es muy fácil de entrar, y como una metáfora, poner una bomba.
– Ghadiri: Una bomba digital.
– Muñoz: Sí, una bomba digital.

Las grabaciones muestran también al actual cónsul de Venezuela en Miami, Livia Acosta, recibiendo y pidiendo información sobre los servidores de plantas nucleares de Estados Unidos. Cuando ocurrieron los hechos, Acosta se desempeñaba como agregada cultural de Venezuela en la embajada de México.

– Muñoz: …Se les dieron las ubicaciones de todas y cada una de las plantas nucleares en Estados Unidos.
– Acosta: Ah mira, eso está bueno.
– Muñoz: Y no solamente eso sino las claves, falta una sección.
– Acosta: Pues eso también deberías dármelo a mí.
– Muñoz: Si, si, no, si, si, si.
– Acosta: Pa’ mandárselo al presidente, el jefe de defensa pues de seguridad del presidente es mi amigo. Y está allí con el presidente y anda con el presidente para arriba y para abajo.
– Muñoz: Y quién es?
– Acosta: Se llama Alexis López
– Acosta: Es un general.

El general López, jefe de custodia del presidente venezolano Hugo Chávez, sería el supuesto intermediario que entregó la información al presidente.

Acosta: Yo quiero hacer énfasis, lo que tú me diste, lo último, ya lo pues lo vio el presidente.

Acosta declinó varias solicitudes de parte de Univisión para explicar su rol en el supuesto complot.

Algunos de los estudiantes relataron estas experiencias a funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, (Department of Homeland Security), en solicitudes de asilo que presentaron a principios del año con el argumento de que estaban siendo perseguidos en su país. Uno de los funcionarios federales escribió en el reporte preliminar que existe un “miedo creíble”.

“La solicitante ha establecido que hay un significativa posibilidad de que su testimonio pueda ser hallado creíble en una audiencia de asilo… y ha establecido un miedo creíble de persecución de iraníes’’, afirmó en el reporte el oficial de asilo Ewin Leslea, al referirse al testimonio de la madre de García en mayo de este año.

Los jóvenes también entregaron personalmente y por correo copias de las grabaciones a organismos como el FBI, el Pentágono, funcionarios de la embajada de Estados Unidos en México y congresistas estadounidenses de estados fronterizos.

Univisión intentó obtener respuesta de las oficinas del gobierno. Algunas no respondieron y en otras afirmaron que preferían no hacer comentarios.

La oficina de prensa de la congresista Loreta Sanchez confirmó que su personal puso en contacto a Muñoz y a los estudiantes mexicanos con agencias federales.

Durante varios meses reporteros de “Univisión Investiga” siguieron las huellas de la ofensiva de Irán en América Latina a fin de explorar los mitos y realidades de sus intenciones en la región, un tema que ha adquirido tal importancia en Estados Unidos que es parte del debate de las elecciones presidenciales del 2012.

Los reporteros visitaron México, Venezuela, España, Colombia, Argentina, Brasil, Bolivia y varias ciudades de Estados Unidos. Entrevistaron expertos de diferentes tendencias, algunos de los cuales sostuvieron que Irán está buscando todas las formas de solidaridad en América Latina, legítimas e ilegales, para desafiar y en algunos casos atacar a Estados Unidos.

(…)

La conexión venezolana

La estrategia de Irán para penetrar en América Latina ha tenido en el presidente Hugo Chávez un aliado clave. De acuerdo a numerosas evidencias y testimonios inéditos a los que tuvo acceso Univisión.

Chávez ha firmado hasta ahora 86 acuerdos con Irán que abarcan temas militares, nucleares, económicos y de construcción de fábricas y viviendas populares, y ha ayudado a promover el acercamiento de Irán con otros países como Bolivia y Nicaragua.

“Sembraron a nuestro país con fábricas lácteas, nos trajeron fábricas de tractores que nos cuesta la mitad del precio que compramos en otros países. Tienen una fábrica de carros casi a la mitad o menos de la mitad de los precios. Abonan a la vida, no a la muerte”, dijo Raymundo Kabchi, asesor en temas del Medio Oriente.

Pero de acuerdo con expertos y autoridades internacionales, las conexiones de Irán y Venezuela van más allá de los convencionales acuerdos de cooperación binacional.

Luego de firmar un acuerdo de cooperación nuclear con Irán en 2008, Chávez expresó su intención de desarrollar “nuestro primer reactorcito nuclear”, un anuncio visto con suspicacia a nivel internacional, debido a las ambiciones de Irán de construir armas nucleares.

Las alarmas volvieron a sonar cuando un alto funcionario del gobierno chavista afirmó a fines de septiembre de 2009 que Venezuela estaba recibiendo ayuda de Irán para establecer el tamaño de las reservas de uranio en el sur del país.

“Se están haciendo unas aerofotografías, con la colaboración de Irán. Esas aerofotografías no son para uranio, son aerofotografías para saber qué productos minerales hay en Venezuela. Y en esas aerofotografías repito, no sólamente aparece uranio, aparece uranio, aparece coltán, aparece oro, aparece diamantes”, dijo el entonces ministro de Ciencia y Tecnología Jesse Chacón.

Expertos han cuestionado el “secretismo” que protege los acuerdos de cooperación entre Venezuela e Irán, como las fábricas de bicicletas y la de tractores, ubicadas en zonas que, según ellos, han sido designadas de exclusión aérea por el gobierno venezolano.

“Yo no he visto la primera bicicleta iraní rodando por las calles de Venezuela, y si a eso le sumas que la zona donde está establecida la fábrica de bicicletas hay prohibición de vuelos tú dices “bueno, si es una fábrica real de bicicletas o de tractores, o de cualquier otro elemento, ¿por qué tanto secretismo?”, se preguntó la experta en derecho internacional María Teresa Belandria.

Una relación no menos problemática entre Irán y Venezuela tiene lugar en el campo de las finanzas internacionales. Para mitigar los efectos de las sanciones impuestas por Estados Unidos y las Naciones Unidas, el gobierno iraní utiliza bancos venezolanos. Las transacciones permitían adquirir tecnología avanzada.

“Los bancos iraníes están sancionados internacionalmente, no pueden mover dinero fácilmente. Pero los bancos venezolanos no están sancionados. Entonces han construidos bancos internos en Venezuela”, explicó el experto en temas iraníes Douglas Farah.

“Pa’ mandárselo al presidente”

En una nueva dimensión de la cooperación venezolano-iraní desconocida hasta ahora, fuentes de Univisión aseguran que diplomáticos de ambos países destacados en México trabajaron en forma conjunta para organizar ataques informáticos y físicos contra objetivos en Estados Unidos.

Según grabaciones de video y audio, la entonces agregada de asuntos culturales y segunda secretaria de la delegación, Livia Antonieta Acosta Noguera participó en las conversaciones.

Antes de llegar a México, la funcionaria había ejercido responsabilidades de promoción ideológica a través de los Círculos Bolivarianos en Venezuela, y había ocupado un cargo en la embajada de República Dominicana.

De acuerdo con testimonio de Muñoz Ledo, la diplomática venezolana no sólo estaba al tanto de los planes de la presunta guerra cibernética contra Estados Unidos, sino que tenía toda la información que el grupo de hackers estaba pasando al embajador iraní Ghadiri.

Las grabaciones indican que cuando Muñoz le informó a Acosta que le había dado a los iraníes “las ubicaciones de todas y cada una de las plantas nucleares en USA”, la venezolana expresó interés y exigió que le suministraran esa misma información, “pa’ mandárselo al presidente” venezolano Hugo Chávez.

Acosta aseguró que mantenía un canal privilegiado para enviar información directamente al presidente Chávez: su amigo el general Alexis López, entonces jefe de la custodia presidencial del jefe de Estado venezolano.

“Está allí con el presidente, y anda con el presidente para arriba y para abajo”, aseguró Acosta refiriéndose al general López en una de las conversaciones grabadas por Muñoz Ledo.
Acosta Noguera es en la actualidad la cónsul de Venezuela en Miami, donde reside la más grande comunidad de venezolanos fuera de territorio venezolano.

Univisión trató en repetidas ocasiones de obtener una versión de la cónsul Acosta a los señalamientos de Muñoz Ledo, pero no obtuvo respuestas. Cuestionarios y llamadas telefónicas realizadas a la embajada de Venezuela en Washington tampoco fueron respondidas.

La participación de una diplomática venezolana en los presuntos ciber-ataques en combinación con Irán sorprendió a especialistas norteamericanos.

“Esa conversación (entre Acosta y Muñoz) me preocupa porque nosotros no emprendemos ese tipo de planificación en contra del gobierno de Venezuela”, dijo a Univisión John Kiriakou, ex oficial de la CIA que lideró los esfuerzos antiterroristas después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Kiriakou agregó que le resulta “todavía más inquietante” la cooperación en este terreno entre diplomáticos venezolanos e iraníes.

“Es preocupante que el gobierno de Venezuela sí esté haciendo planes contra Estados Unidos. Ahora, si están trabajando o no con los iraníes, si lo están es todavía más inquietante, algo para lo cual tendremos que planificar”, puntualizó Kiriakou.
Miembros de la comunidad libanesa en Venezuela, señalados por Estados Unidos como financistas de grupos considerados terroristas como Hezbollah y Hamas, han criticado la política de Washington de calificar como terroristas a organizaciones respetadas en el mundo musulmán.

Tal es el caso de Faouzi Kannan. Propietario de una agencia de viajes en el centro de Caracas, Kannan es señalado por el Departamento de Estado de coordinar viajes a miembros de Hezbolá, y de haber recaudado dinero para esa organización. De acuerdo al Departamento del Tesoro, Kannan también participó en reuniones donde se habló de secuestros y ataques terroristas.
Pero en una entrevista con Univisión, Kannan rechazó las acusaciones y atribuye su inclusión en la lista negra del Departamento del Tesoro “porque yo soy musulmán”.

“Yo soy musulmán, que puede hacer, yo soy orgulloso que yo soy musulmán. ¿Cuál es el problema si uno es musulmán? ¿No debe vivir?”, argumentó Kannan en un español con fuerte acento.
Kannan negó que hubiese dado alguna contribución financiera a Hezbolá, pero defendió a la organización calificándola como un grupo que “defiende a su país”.

“No son terroristas. Si usted en su país viene alguien quiere te mata, usted defiende su mismo. Usted terrorista no puede ser”.
Dentro de las filas de las fuerzas armadas venezolanas hizo carrera una de las fórmulas de lucha de Hezbollá: la guerra asimétrica. Uno de los principales exponentes teóricos de esa estrategia es el escritor español Jorge Verstrynge, autor del libro La guerra periférica y el Islam revolucionario, una obra usada como manual de instrucción en la Academia Militar de Venezuela.

Verstrynge, un ex miembro del conservador Partido Popular español, ha dado conferencias en Venezuela en las que han participado el propio presiente Chávez y sus más altos oficiales, para exponer una polémica hipótesis: el ejército venezolano únicamente podría enfrentar una potencial invasión de Estados Unidos, utilizando tácticas de guerra de guerrilla, las que califica como “el arma atómica del pobre”, y ataques suicidas a través de “voluntarios de la muerte”, entre otras estrategias.

Vestrynge aseguró que a raíz de sus conferencias, el gobierno venezolano comenzó a promover la creación de “mini milicias” en el país, para hacer realidad un postulado del teórico español: la guerra periférica.

Para el periodista español Antonio Salas (seudónimo), quien se infiltro en las milicias bolivarianas, la guerra asimétrica tiene otra connotación.

“La guerra asimétrica es una forma elegante y diplomática, en realidad, de hablar de terrorismo”, aseguró Salas en una entrevista exclusiva con Univisión.

Salas es autor del libro El Palestino un recuento de sus experiencias como infiltrado en Venezuela que puso al descubierto no sólo cómo operan estas milicias, sino también sus conexiones con el terrorismo internacional.

Haciéndose pasar como un inmigrante palestino criado en Venezuela, que deseaba contribuir a la lucha armada, Salas se ganó la confianza de los revolucionarios y penetró la organización.

Salas grabó secretamente una serie de videos dentro de campamentos de entrenamiento en Venezuela, y mostró cómo los milicianos bolivarianos se consideran a sí mismos como combatientes no distintos a grupos como Hezbolá, ETA o las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
“Yo me encontré con que miembros del gobierno de Chávez que vienen de una formación ideológica de extrema izquierda y de una trayectoria dentro de la guerrilla de los grupos armados, interpretan cualquier movimiento armado revolucionario como hermanos. Ni Hamás ni Hezbolá ni ETA ni las FARC son terroristas, sino que son compañeros a los que hay que ayudar”, dijo Salas.

Entre las figuras destacadas Salas se encontró con Alberto Carías, antiguo Subsecretario de Seguridad Ciudadana de Caracas, que actuaba como coordinador de los grupos milicianos; y un coronel del ejército regular bolivariano, que le dio instrucción sobre cómo usar armas de combate como ametralladoras y lanzagranadas.

Salas también aseguró que conoció en la Isla de Margarita a un activista que se identificó como ex jefe de inteligencia de Hezbolá, y que vive en esa isla del Caribe venezolano “como un empresario más”.



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