opinión

Día de Acción de Gracias: Amistad, Solidaridad, Justica y Paz

23 Noviembre, 2011

Esta semana nos aprestamos a celebrar nuestro séptimo Día de Acción de Gracias (en inglés, Thanksgiving), en estas tierras. Sin duda, esta celebración es una de las más importantes y tradicionales en Estados Unidos y Canadá, además de estar, absolutamente implícita, dentro de la idiosincrasia del estadounidense.

opinan los foristas

En los Estados Unidos se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre, aunque originalmente se hacía el último jueves de dicho mes. En esta festividad se reúnen, en torno a una mesa, familiares y amigos a compartir una cena muy especial. En muchas casas, es común ofrecer una oración de gracias y el plato principal tradicional para la cena es un gran pavo asado u horneado, tradicionalmente acompañado con un relleno hecho de pan de maíz y salvia. Se sirve como costumbre con una jalea o salsa de arándanos rojos, la batata dulce y el puré de papa con gravy, que es una salsa hecha del jugo del pavo.

Finalmente, suele servirse una gran variedad de postres, siendo el pastel de calabaza o ahuyama el más popular. También es común preparar el pastel de manzana. Obvio que en la mesa latina, han operado variantes con relación al menú, como es también natural, pero manteniendo el espíritu que inspira la fecha.

En la actualidad muchos países de habla inglesa celebran el Día de Acción de Gracias, cuyo origen probablemente provenga de la Fiesta de la Cosecha y se remonta en el tiempo, al momento cuando un grupo de marinos en busca de fortunas partieron en el “Mayflower” desde Plymouth, Inglaterra, el día 6 de septiembre de 1620, junto con dos grupos de pasajeros, hombres, mujeres y niños. Sesenta y seis días más tarde, se descubrió tierra en un lugar del hoy Estado de Massachusetts que sería bautizado como “Plymouth”.

El grupo se decidió por el área de Plymouth porque la tierra era rica en recursos y porque ofrecía un atractivo puerto. Pero el primer año fue desastroso, ya que no pudieron contar con muchos de esos recursos y, en consecuencia, no les fue posible sobrellevar el primer invierno en el “Nuevo Mundo”. Murió casi la mitad de la expedición. Un grupo de Indoamericanos locales llegó para ayudar a los Peregrinos.

Les enseñaron a los nuevos habitantes a plantar y cosechar comida y cultivos. Una vez llegado el invierno, los Peregrinos habían cultivado y preservado maíz, el cultivo más abundante, así como frutas y vegetales. Además, habían aprendido a empaquetar pescado en sal y curar carne ahumándola sobre las brasas. Sabiendo que habían superado tantos infortunios, los Peregrinos encontraron una razón para celebrar el haber sobrevivido y las lecciones que se les habían enseñado. En 1621, el Gobernador William Bradford proclamó que el Día de Gracias se compartiera entre los Peregrinos y los Indoamericanos. Esto es lo que rescatamos en esta fecha.

Obvio que la historia de los Estados Unidos relata hechos llenos de injusticias que contradicen esta celebración original, pero la final creemos que se ha construido una Nación de Justicia, perfectible, desde luego, pero la siembra de la amistad, la solidaridad y la paz, ha germinado en una cosecha importante que hoy podemos compartir.

También al iniciarse esta semana especial de preparativos festivos y orientados hacia la paz y la amistad, dos noticias que lucen, en principio, absolutamente desconectadas con esta introducción pero que en realidad no lo están, nos llamaron la atención.

En primer término leemos el día lunes en Noticiero Digital que Diego Arria introduce en la Corte Penal Internacional de La Haya, ante el fiscal Luis Moreno-Ocampo, la denuncia sobre crímenes de lesa humanidad que a su juicio (el nuestro también) ha cometido el presidente Hugo Chávez.

En la denuncia de Diego Arria se incluyen muchos casos y hechos concretos como los relacionados con los presos políticos que sufren en las cárceles: la juez María Lourdes Afiuni, los Comisarios de la Metropolitana, Simonovis Forero, Vivas y los funcionarios de ese mismo cuero policial todavía detenidos y el caso del editor del semanario Sexto Poder, Leocenis Garcia, todos ejemplos claros de la persecución y de los daños físicos y morales que se imponen por órdenes de Hugo Chávez, a los venezolanos que disienten de sus políticas represivas. También se incluyen múltiples evidencias que abarcan los ataques a la libertad de expresión, al derecho a la información que tenemos todos los ciudadanos. La indigna situación penitenciaria y el odioso apartheid evidenciado en las listas Tascón y Maisanta que constituyen políticas de Estado, se unen a los crímenes de lesa humanidad.

También está incluido de manera específica nuestro caso, donde se destaca la atrocidad cometida contra las familias de funcionarios de PDVSA en Los Semerucos y la persecución política y sistemática en contra de los trabajadores injusta e ilegalmente despedidos por PDVSA. Sin duda, un acto de justicia que esperamos tenga acogida en la Corte Penal de la Haya muy cerca de Ginebra, sede la OIT. Incluiremos este evento en nuestra oración del Día de Acción de Gracias.

En segundo término, el mismo día lunes, leímos en El Universal de Venezuela que “PDVSA prolonga en el tiempo sus metas de crecimiento operativo”. Vale decir que para PDVSA no habrá celebración de cosecha, porque el “Plan Siembra Petrolera” anunciado, relanzado y reformado desde el 2005 hasta ahora, no puede catalogarse de otra manera que un rotundo fracaso. La nota escrita por Ernesto Tovar, es más que elocuente, veamos:

“En el año 2005 PDVSA anunció un Plan de Negocios con un horizonte temporal para 2012, a través del cual duplicaría su producción de crudo, explotaría las reservas de gas Costa Afuera y ampliaría 24% su capacidad de refinación de crudo en el país y el exterior. Pero seis años después, tras dos bonanzas petroleras históricas y también un desplome de precios y crisis de presupuesto durante el año 2009, Petróleos de Venezuela sigue prolongando en el tiempo las metas de crecimiento para la actividad medular, llevando de 2012 hasta 2019 el horizonte de producción de 6 millones de barriles diarios de crudo”.

 

Y añade la nota de prensa: “Pero ese Plan de Negocios ha sido modificado hasta en tres ocasiones. En el año 2008 ya se hablaba de una meta de producción de 4,5 millones de barriles para 2011; posteriormente, a finales de 2009 -en medio del colapso de los precios del petróleo y tras el recorte OPEP- , se situó la producción en 3,5 millones de barriles para 2011 y 4,6 millones 2015. Y por último, a mediados de 2011, PDVSA anunció una meta de 3,24 millones de barriles para 2012, 4 millones de barriles para 2014 y 6 millones para 2019”.

Todavía hay más: “En cuanto a las refinerías nacionales, el proyecto 2006-2012 proponía pasar de 1,3 a 1,8 millones de barriles diarios. Actualmente la capacidad local se mantiene en 1,3 millones, pues las refinerías de Cabruta (400 mil barriles), Batalla de Santa Inés y Caripito (50 mil barriles cada una) no se han construido, pese a que se planeó su entrada en operación a partir del año 2008. Actualmente, PDVSA prevé desembolsar 125 mil millones de dólares en su plan de refinación global para 2019”(Subrayado nuestro).

Sin duda que si en la nave “Mayflower” que zarpó desde Plymouth, en Inglaterra, donde venían los colonos hubiesen sido incluidos personajes como Alí Rodríguez Araque, Rafael Ramírez, Asdrúbal Chávez, Eulogio Del Pino, Eudomario Carruyo, Luis Alfonso Dávila, Jesús Villanueva, Luis Pulido, Félix Rodríguez, jamás habrían aprendido a sembrar y lo poco que se hubiese cosechado, habría desaparecido en los robos perpetrados al patrimonio de la comunidad. En fin, jamás se habría celebrado un Día de Acción de Gracias.

Demos Gracias a Dios que estos personajes no estaban en el Mayflowers y que pronto estarán sentados frente a la justicia venezolana, para que rindan las cuentas que nunca han presentado.

De seguro que el Día de Acción de Gracias, lo llevaremos en nuestro pronto regreso y lo celebraremos cada ano, en nombre de la justica y la paz, pero en Venezuela.

 

Canal Noticiero Digital