end header begin content

opinión

Se llamaba Carlos Andrés Pérez

15 octubre, 2011

Carlos Andrés Pérez pasa a la historia como el único presidente “destituido” por una conspiración que no blandió sus “lanzas coloradas,” pero fue más dañina porque acabó injustamente con la democracia y le abrió paso a quienes hoy se arrogan el poder.

opinan los foristas

A ellos, valientemente supo repeler sus sediciones, donde estuvieron comprometidos casi todos los “ínclitos y floridos” intelectuales de este país, valga la expresión de Romero García: “de las nulidades engreídas y las reputaciones consagradas,” nunca ha pasado de moda. Esos mismos que se arrodillaron también ante el chavismo naciente, ofreciéndole todo tipo de asesorías para crear nuevas Constituciones, o un novedoso sistema de justicia.

Así no solo defenestraron a CAP sino dieron inicio al final del estado de derecho en Venezuela, del que ahora somos victimas todos y algunos de ellos quieren “rescatar”. Fue en ese período de la historia cuando se evaporaron cuarenta años de democracia y de respeto a sus instituciones, cuales aunque con fallas, enaltecieran esta nación como un arquetipo democrático en el orbe.

Fue en esa trastada cuando se juntaron todos los resentimientos habidos y por haber, con individuos que nunca pudieron justificar decoros durante su existencia, más allá del desempeño de cargos públicos y pergeñando halagos, ensañándose contra la República que en ese instante bien representaba Carlos Andrés. Hombre de entereza y de novedosas ideas, quien supo ampliar el horizonte político en cada uno de sus gobiernos, dándole participación a todas las corrientes del pensamiento.

Lo vimos en su primer mandato rodeado de antiguos marxistas conformando su gabinete, e implícitamente mejorando las relaciones con países de la orbita socialista. Recibió anfitriones a sujetos como Daniel Ortega con toda su indumentaria de representante comunista, y su auto grado de Comandante arrancado de una revolución aparente, compartiendo con nuestros militares institucionales, y haciendo vida social durante su estada con gente de inclinación democrática.

Ese fue el mismo CAP enérgico quien junto al Vicealmirante Mario Iván Carratú una madrugada tuvo que huir de Miraflores para salvar su vida y la patria, y con valentía de sobra, salir al aire con una bandera de Venezuela desde un lugar prestado para defender sus instituciones. A él, todos los venezolanos con libérrimos principios le estaremos eternamente agradecidos, independientemente a sus tendencias políticas de lo que fuera esa Venezuela, a la que también contribuyera a forjar su democracia quien se llamara Rómulo Betancourt. Dos elevados militantes de AD que por momentos no supieron reconocerles sus meritos ni sus propios compañeros.

Lamentablemente la política es así, donde nos topamos con bribones y con hombres de la historia. El coraje de CAP fue inagotable, recordamos en una oportunidad haberle acompañado en una de sus caminatas por el Estado Miranda junto con el igualmente amigo Jaime Rimer, y quizás otras dos personas cuando AD acababa de perder las elecciones, y ni los mismo adecos querían prestarles sus sedes, y de esta manera emprendió no solo la restauración de su partido sino la senda hacia su segunda presidencia.

Casi solo anduvo hasta que de nuevo las muchedumbres escoltaron a este hombre de inmediación directa con su pueblo. Aprovechamos el espacio para reiterarle a nuestra amiga Doña Blanca Rodríguez de Pérez, a su hija Martha y demás familiares nuestro profundo pesar por la desaparición física de Carlos Andrés; paradigma de bonhomía y demócrata cabal.



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com