end header begin content

arte, variedades

Érase una vez un barco, de Alfredo J. Anzola y con Emilio Lovera

30 septiembre, 2011

ND /Cinemapress.- El humorista Emilio Lovera participa en este largometraje en un rol más íntimo y poco conocido por muchos: su pasión por la navegación y la carpintería.

opinan los foristas


A partir del 14 de octubre el largometraje “Érase una vez un Barco” tendrá buen puerto en las salas de cine de Venezuela. Este es el nuevo documental de la productora Cine Seis Ocho, fundada por Alfredo J. Anzola, realizador de las recordadas películas “Cóctel de Camarones”, “Se solicita muchacha de buena presencia y motorizado con moto propia”, entre otras.

“Érase una vez un barco”, nos invita a recorrer junto a Emilio Lovera, las costas venezolanas y a conocer su pasión por la carpintería y la navegación. A dejarnos llevar hasta descubrir el mundo de los carpinteros de ribera, quienes día a día construyen las más fantásticas embarcaciones, a partir de la madera.

Además de conocer el proceso de construcción, desde el plantado de la quilla hasta el lanzamiento de un barco, esta película permite descubrir a las personas que, sin usar planos y con tecnología transmitida de padres a hijos, hacen que el sueño de una embarcación se convierta en realidad.

La pasión por el mar

El humorista Emilio Lovera es quien lleva al espectador a sumergirse en esta interesante historia, sin embargo, nos muestra una faceta diferente en este documental: la de un venezolano apasionado a la carpintería y a la navegación; que desvela los cuentos de mar y tierra de las costas de Margarita y la Península de Paria. Esta es una pasión que comparte con el realizador Alfredo J. Anzola.

“Érase una vez un barco te lleva a conocer un mundo que para muchos es desconocido, el mundo que se vive en las costas venezolanas donde, al carpintero de ribera, le sale el barco de las manos como por arte de magia, sin papeles, ni planos. Sólo la intuición, la pericia, la madera y el mar lo acompaña en este increíble arte creador,” explica su realizador.

A pesar de que la carpintería de ribera es un oficio de tradición que se hace a lo largo de la costa venezolana, Anzola escoge como locaciones para este documental Paria, en el Estado Sucre, y Macanao, en el Estado Nueva Esparta, las cuales a su juicio ofrecen los mejores espacios para navegar.

Rodada completamente en Alta Definición, tuvo un largo período de producción ya que siguió el proceso de construcción de varias embarcaciones, sin dejar de lado el enfoque social y humano que caracteriza a su director, logrando así que los constructores pasen a ser personajes entrañables de la realidad que refleja el documental.

Con una duración de 90 minutos, el largometraje documental muestra al espectador un vistazo de los bellos paisajes de la costa oriental del país, de conmovedores lanzamientos de barcos y, lo más importante, seres maravillosos que comparten sus conocimientos y sus vidas con los espectadores. El espectador tendrá su propia conclusión sin manipulaciones por parte de su realizador. Érase una vez un barco “plasma el país de gente maravillosa que trabaja y existe”, manifiesta Anzola con orgullo.

Detalles de Producción:

• Cuando Alfredo Anzola llamó a Emilio Lovera para invitarlo a participar en el proyecto, a los 10 minutos él estaba en su oficina.
• Se tuvo que editar 100 horas de grabación
• Durante la película se construyó un barco el cual fue navegado por sus propios “carpinteros”: por el propio Emilio Lovera y director.
• Una complejidad fue plasmar de manera sencilla algo tan complejo como la construcción de un barco.
• Érase una vez un barco fue proyectada en el Museo del Mar en Macanao y en Río Caribe. Fue emocionante ver la reacción de sus protagonistas, los carpinteros de ribera.
• Distribuye Blancica
• Género: Documental / Duración: 90 min

Sitio Oficial: http://www.cineseisocho.com/eraseunavezunbarco.html
Contacto Prensa: [email protected]



Etiquetas: | | | |

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com