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opinión

Para “Pablo Pueblo” no hay justicia con inflación y delincuencia

21 julio, 2011

A los economistas vudú del chavismo les deberían prohibir hablar de costos y precios. Desde que instauraron el “control de precios” en febrero de 2003, éstos han subido 458% hasta la fecha. En diciembre de 1998 el dólar se cotizaba en Bs. 547, hoy se consigue en Bs. 8.540, es decir un 1.561% más caro. En 1998 la unidad tributaria se ubicó en Bs. 9.600. En 2011 es de Bs. 76.000

opinan los foristas

Ahora imponen una “Ley de Costos y Precios Justos”. Al respecto el ministro Loyo declaró que éste permitirá “Sincerar las ganancias”. Es que no saben y no aprenden. A falta de conocimientos, a la “revolución” le queda roncar como un furro.

Los bienes y servicios no tienen precios “justos”. Simplemente tienen pocos o muchos compradores. La equidad sobre la que pivotea el adjetivo “justos” de la nefasta ley, está en que cada bolívar, el suyo amigo lector y el mío, valgan lo mismo. Lo demás es retórica vacía y peligrosa por sus consecuencias reales sobre la vida de las personas.

¿Cuál es el mayor mérito de Jaua, Loyo, Menéndez, Farías y Giordani ? El ser obedientes y seguidores. Que nunca han trabajado por cuenta propia. Que han parasitado de los dineros públicos desde estudiantes. La subordinación los caracteriza, y bajo esa lógica piensan que es posible torcer la voluntad de millones de personas comprando y vendiendo libremente sus bienes y servicios. Bajo la audacia de ignorantes sociedades prósperas se han arruinado.

El desprevenido podría pensar que la ruina estaría en cabeza de “empresarios especuladores”, pero se equivocan. Como sabe cualquiera, si a un chavista le dan la oportunidad, en dos minutos todo tiene que ver con la bandera, el himno, el imperio, los especuladores y, más recientemente, el capitalismo. Es la retórica del fracaso, la que esconde la imposibilidad de crear las condiciones para el desarrollo de un país próspero para todos, y con ello con muy baja inflación.

Sólo cuando llegue al gobierno un profesional que entienda que la inflación la causa el propio gobierno se podrá reducirla hasta eliminarla.

En la economía venezolana se transan algo más de 500.000 bienes y servicios, como clavos, consultas astrales, vehículos, masajes, apartamentos y limpiezas dentales. Sólo desde el manicomio de tribus en el que se ha convertido el gobierno y su partido PSUV, puede salir una pretensión tan irracional.

¿Pero quién pierde con la ley aprobada? El asalariado, es decir “Pablo Pueblo”. Esta ley lo destroza. Sin ganancias no hay inversiones, sin ellas no hay garantías de empleo estable ni de mejoras salariales ni de utilidades ni comisiones. El salario de hace precario. Desaparecen los sindicatos porque no hay nada que negociar. Desaparecen las industrias y si acaso se convierten en importadores. Cae la oferta global de bienes y servicios, por lo que la escasez aumenta y con ella los precios. Sin posibilidades de obtener ganancias por la vía lícita, aumenta la delincuencia y la violencia se apodera de la sociedad.

Hoy en Venezuela hay un asesinato cada media hora. La mayoría son jóvenes, desempleados y …pobres.

Y eso sí que es injusto.

twitter: @morandavid

 



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