opinión

Mi hijo es inteligente pero flojo

6 Enero, 2011

Pienso que cualquiera que se dedique a la educación habrá escuchado esta afirmación de labios de una madre comprensiva. La verdad es que un muchacho que no estudia no debe ser muy inteligente, pues no es capaz de darse cuenta de que su flojera le puede malograr la vida.

opinan los foristas

En una entrevista de hace años, Francisco Rivero, profesor de la Universidad Metropolitana se refirió a cómo la universidad no ayuda a cultivar la inteligencia. Veamos algunas de sus ideas.

Comienza definiendo, a su juicio, lo que es la inteligencia: es la capacidad de ver, entender, comprender el porqué de las cosas. La universidad tiene como una de sus características principales las cuestiones de principio y de fondo.

“Eso no quiere decir que no se preocupe por la aplicación y actividades de tipo práctico, pero al descalificarse el aspecto teórico de la inteligencia como tal, se está reduciendo a la inteligencia a un mero instrumento pragmático”.

Ante todo debe enseñar a pensar. Y enseñar a pensar es tan importante como enseñar a actuar. La universidad enseña a ganar y producir pero no enseña a vivir. Hoy, el estudiante lee muy poco, se limita a las asignaturas de la carrera. ¿Entonces qué hará con lo poco que tiene en su cabeza?

Se limitará a vegetar. Si le proponen asignaturas humanísticas, las considerará “paja” y volverá a lo que le hace rendir cuantitativamente. Lo que da billete. Viven con una mentalidad pragmática, sin valores ni principios. Y eso es lo que sumerge a los países en un caos. No hay referencias. Nos acostumbramos a ver la vida con las luces bajas del carro.

“Son los hombres prácticos que saben operar en un nivel circunscrito de actividades en el contexto general de una empresa o de una organización. Pero en cuanto los sacas de ese contexto se encuentran absolutamente desprovistos de criterio, de finalidad, de capacidad de juicio y, por supuesto, de autonomía intelectual, espiritual y moral”.

Primero es el pensamiento. También en las carreras técnicas. La tecnología es una derivación que se convierte en instrumento y condición del desarrollo. Derivación de una serie de principios y una concepción de la realidad sustentada teóricamente, que luego se aplica y trata de solucionar los problemas concretos.

“Pero el pensamiento es lo primero. Debe estar en el principio, en el medio y en el fin de lo que hacemos. En el plano científico el problema está en que, en sentido estricto, en las universidades de hoy el cultivo de la ciencia como tal, es una cuestión marginal porque implica una dedicación pura y exclusiva de hombres de pensamiento en áreas de conocimiento puro –física, matemáticas, química-“

Y eso implica una cultura intelectual que reconozca el valor de estas cosas que las apoye, que las dote y que a su vez exija rendimiento. Como decíamos antes, hay que leer, para no ser unos analfabetas culturales.

Cuando nació la universidad, se ocupaba de lo principal. De dar criterio; y no era poco, pues de eso dependía que la vida no fuera un desastre. Los famosos Trivium y Quadrivium, buscaban eso. Luego venían las especialidades, cuando lo básico estaba bien anclado.

Ahora ocurre al revés. Nos lanzamos a la especialización desde el principio, y los profesionales carecen de los parámetros indispensables para vivir rectamente. Podrán casarse tres veces porque les da nota. Dejarán que el dinero circule sin supervisión, usarán materiales de segunda cuando se prometieron de primera. Y así estamos.

opulgarprez6@gmail.com

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