opinión

El circo

12 Enero, 2011

La inmensa carpa del circo esta desplegada en los pueblos del Sur del Lago. Los actores entre payasos, magos y equilibristas comenzaron la primera función de entretenimiento del público venezolano. El gobierno, la Fuerza Armada y los productores agropecuarios sirven de actores de reparto. Es el triste escenario que se vive.

opinan los foristas

El gobernador del estado Zulia, Pablo Pérez, de manera acertada califica de arbitrario e inconstitucional el despojo que son victimas los trabajadores del campo, que de paso, el gobierno los califica de “esclavistas” cuando tienen varias décadas trabajando en medio de todas las mas duras circunstancias y adversidades.

De nada valieron los llamados de las comunidades del Sur del Lago, de los vecinos, de los campesinos, de los gobiernos locales, de la Iglesia, que muestran su descontento y rechazo por lo que esta pasando en el Zulia.

La gente sabe que en estos momentos no hay seguridad de nada. Hasta el que piensa que es ganador en estas circunstancias difíciles, pueden de buenas a primeras, convertirse en un perdedor, un fracasado, indigno del perdón y la compasión del gobierno totalitario y militarista “revolucionario”.

Este sentimiento, que manejan muy bien los personeros del gobierno que intimida y aterroriza cuando el propio Ministro de Agricultura y Tierras, Juan Carlos Loyo, con indumentaria guerrillera y pistola al cinto al frente de milicianos oficialistas ocupan violentamente 31 fundos del Sur del Lago utilizando el miedo en su máxima expresión.

El colectivo no siente a las instituciones encargadas “de resguardar los derechos de cada uno de los venezolanos independiente de su condición social”. El propio presidente de la República, Hugo Chávez, acaba con los poderes públicos, ultraja la Constitución y crea un Estado paralelo en el evento más nefasto de la historia republicana de Venezuela que deja ver el rostro horrible de un dictador de la nueva era. Solo las angustias, los desvelos y necesidades aumentan. El ambiente esta tenso en el Sur del Lago.

Lo más triste es que ante tanta perversidad algunos que se hacen llamar “zulianos” hacen la comparsa con el régimen que atropella y veja a los que dicen ellos representar, a los más pobres. Es el doble discurso que choca con la gigantesca indignación ciudadana.

Es una historia perversa que tiene al Zulia como escenario. Pero hay que decirlo siempre, mientras haya fuerzas defender con todo lo que nos pertenece a nosotros y nuestros hijos porque es el fruto de nuestro esfuerzo.

El tiempo transcurre ya esta todo a punto para las siguientes funciones del circo de pueblo, no sabemos si nos soltará una risa o lágrimas de lo perverso del guión.

Canal Noticiero Digital