PUBLICIDAD
Opinión
![]() |
2010: ¿Año decisivo?
Enero 8, 2010
Al comenzar una nueva década que representa el décimo primer (11) año de la nefasta y camaleónica neo-dictadura de Hugo Chávez, habría que valorar primeramente el posicionamiento estratégico del dictador, y el de la oposición como masa divergente y pluralista. Tenemos que partir de la premisa básica de que Chávez sigue siendo ante el mundo el presidente legítimo y constitucional de Venezuela, su legitimidad de origen no puede ser refutada; ya que la miope oposición democrática se la pasa votando cada año sin exigir condiciones mínimas de respeto e igualdad. Mientras votemos seguiremos legitimando al dictador y su trasnochada ROBO-ILUSION castro-chavista. Éste sin duda alguna es el punto medular de nuestra tragedia actual. ¿Votar, o no Votar?
Muchos se preguntarán: ¿Y si no votamos qué hacemos? Pues sencillamente se deben boicotear las elecciones con una estrategia de calle coherente, definitoria y sustanciada. No se pueden boicotear las elecciones quedándonos en las casas sin hacer nada, mientras la minoría chavista es arriada cual borregos a los centros de votación. Si de verdad queremos derrocar a Chávez, vamos a tener que sudar la gota gorda y “guarimbear” indefinidamente. Esa decisión no vendrá nunca de los líderes opositores, ya que no les conviene perder su parcelita de poder, negociada de antemano bajo cuerda con los infiltrados del chavismo. El voto está muerto, a la dictadura tenemos que enfrentarla con candela. Después no estén llorando porque volvió a ganar la Asamblea, o porque no hay ni luz, ni agua, ni gasolina.
El monarca caribeño comienza el año trastocado por la crisis energética que afecta a la nación acuciosamente, y los puntos los tiene muy bajos entre su propia gente, incluida la base del chavismo radical. Igualmente, la inseguridad desatada que tiñe de sangre las principales ciudades del país, ha mellado su popularidad enormemente de manera paulatina, pero perenne. La escasez de alimentos e insumos básicos, la crisis bancaria, la corrupción galopante, la baja producción petrolera, el discurso repetitivo, y la poca productividad de las estranguladas y en algunos casos “expropiadas” empresas privadas; vaticinan un 2010 de terror para el pueblo en general. Este diciembre fue sólo un abreboca en comparación con lo que se nos viene encima. Ni el hambre ni la delincuencia discriminan, es lo mismo uno de camisa roja, que uno de camisa azul. Así es la ley del oeste: plomo, tiros, sudor y lágrimas.
En el ámbito internacional, su descarado y comprobado apoyo a la narco-guerrilla colombiana y a los demás grupos terroristas del planeta, le han cerrado el círculo internacional de manera insondable y definitiva. Los pocos países con los que se puede codear son dictaduras totalitarias, o gobiernos fundamentalistas de corte religioso como el de Irán. Los otros países del continente que le aplauden sus payasadas, lo hacen por intereses económicos, más no por convicción ni por respeto. Si en definitiva en Brasil gana el derechista José Serra, la tenaza democrática y radical que formarán Brasil y Colombia, le terminarán de cerrar las puertas del continente al bufón de Miraflores.
El peso de Brasil es decisivo y hasta ahora Chávez había contado con el beneplácito incondicional del hipócrita de Lula da Silva. El gigante del Sur tomará otro rumbo, los tiempos cambian y las manecillas del reloj no se detienen.
El quid del asunto se centra en la estrategia colombo-americana para contener, o en todo caso, derrocar a Chávez. Es potestad de Colombia (con previa autorización de los gringos) bombardear los centenares de campamentos guerrilleros que se encuentran localizados en la frontera, con el irrestricto apoyo del dictador y de algunos militares apátridas y traidores. Si los EE.UU. a través del Pentágono deciden que para su “Seguridad Nacional” Chávez ya ha traspasado la raya, irremediablemente utilizarán a Colombia como punta de lanza para bombardear el territorio venezolano, y así dejar a Chávez en ridículo ante el mundo, y en especial ante los venezolanos. Aquí se buscaría una reacción popular de envergadura que obligaría a los militares a unirse al pueblo y derrocarlo inmediatamente. (Para los interesados en el tema guerrillero, les recomiendo el libro “Pasión Guerrillera” de Roberto Guisti)
Este escenario lo veo viable, sólo si el descontento interno se sigue incrementando en el país, y la debilidad de Chávez se hace todavía más notoria. Precisamente es por eso que nos debemos cohesionar en una masa decidida que le diga al mundo: ¡Sin condiciones igualitarias no votamos! Tendrá el régimen que dar el brazo a torcer, o será derrocado ante la presión popular y el cerco internacional. Lo que falta es decisión y entender que en cualquier parte del mundo, la opinión pública y la presión popular han acabo con regímenes mil veces peor que el de Chávez. La idea no es regalarle el voto a ellos, la idea es presionar hasta que se conforme un CNE imparcial; de lo contrario, para la calle indefinidamente hasta que se nos escuche. La voz del pueblo es la voz de Dios, como dicen ellos mismos.
Sea como sea, Chávez todavía sigue controlando absolutamente todos los poderes de la nación, nuestro petróleo, nuestros impuestos, nuestras fronteras, nuestro Banco Central, y un gran porcentaje de militares corruptos y vividores. Aunque el chavismo ya no sea mayoría, sus tentáculos han penetrado todos los estratos de la sociedad venezolana, y si no se conforma un movimiento radical multicolor y multiclasista, sin rabo de paja que pueda encender la mecha, el monarca caribeño seguirá en el poder hasta que Colombia o los EE.UU. decidan hacernos la caridad de removerlo a lo “mero macho”. Por ahora los puntos los tiene muy bajos desde cualquier perspectiva. Internamente hay que estar atentos a la crisis energética y sus repercusiones a corto y mediano plazo. En el ámbito externo, hay que seguir muy de cerca los pasos que de Colombia, sobre todo las declaraciones de Uribe y sus ministros. El primer golpe vendrá de allá, eso está más clarito que el agua.
Sin duda alguna el 2010 será decisivo tanto para el dictador, como para nosotros.
Él está cojeando desde hace rato y su desgaste popular es más que evidente en cada rincón del país. No podemos conformarnos con vivir en las tinieblas o encerrados por el miedo a la inseguridad. Venezuela debe ser recuperada de las garras del chavismo criminal en esta nueva década que comienza. Por el futuro de nuestros hijos y por las generaciones porvenir, debemos unirnos y barrer con la plaga chavista. Llegó la hora de la verdad, o levantamos la frente al unísono en nombre de la libertad, o moriremos silentemente con la tristeza del deber no cumplido. En la unión está la fuerza, nuestro gentilicio debe ser rescatado. ¡Somos venezolanos, honremos la memoria del Libertador!
“Son los pueblos más que los gobiernos, los que arrastran tras sí la tiranía”.”
Simón Bolívar
¡Patria, Democracia y Libertad!
robertocarlo14@hotmail.com
07-01-10






















